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Cuentas bancarias en Dubai

Les llaman las madres de todas las cuentas bancarias.  Dubai es un destino mundial para los que buscan la privacidad en sus asuntos bancarios. A un coste asequible para cualquiera que desee preservar sus ahorros, existe una solución simple, sin peros, rápida y profesional a la vez. Banca por Internet con talonario de cheques y tarjeta de débito incluidos.

Es posible crear una sociedad en Dubai y abrir una cuenta a su nombre en cualquier banco clasificado AAA en Dubai como, por ejemplo, el prestigioso Standard Chartered Bank o el Abu Dhabi Commercial Bank. Dubai ofrece una oportunidad casi única en el mundo offshore de hoy. Porque reúne una serie de ventajas las cuales, una vez combinadas entre sí, proporcionan a los clientes una de las mejores y más seguras soluciones offshore que jamás hayan existido.

Dubai es, como es sabido, uno de los estados más liberales del Golfo, que ha acertado en invertir las ganancias procedentes del petróleo en la creación de una economía diversificada y equilibrada. Actualmente, el PIB está dominado por los servicios financieros, el turismo, el comercio y las manufacturas, de modo que el petróleo ya sólo interviene en un 3%.

Posee un sector bancario maduro, apto para dar un adecuado servicio a los ricos locales, expatriados y a la clientela offshore en general. Dubai ofrece privacidad bancaria, igual o mejor que la de Suiza, y el estilo de vida de Mónaco. No es ningún secreto que Dubai está en el punto de mira de los ultra-ricos y famosos de hoy en día.

En cuanto a fiscalidad, no hay impuestos bajos, en realidad no hay impuestos de ningún tipo en actividades onshore o offshore. Por eso Dubai no es un paraíso fiscal de impuestos reducidos, ES UN PAIS SIN IMPUESTOS!!. Vamos a verlo en detalle:

  • No existe Hacienda ni impuestos de ningún tipo.
  • No hay obligación de presentar declaraciones ni estados contables
  • No hay registro público de Directores o Accionistas
  • Sistema bancario muy flexible adaptado a las exigencias de los megarricos y los inversores globales
  • Legislación fuerte que protege la confidencialidad de los inversores

De modo que, combinándolo todo, Dubai ofrece una solución de ventanilla única para los negocios offshore del siglo 21.

Para obtener la máxima privacidad, es posible formar una sociedad mediante un poder otorgado a un agente local, Si esta sociedad toma la forma de una filial en la zona de libre comercio, el promotor puede tener derecho a un visado de residente, o disponer de él directamente si realiza la adquisición de una vivienda.

Sin embargo, no es una operación barata. Y para la simple privacidad pueden existir soluciones más simples y económicas. En Perpetuo Turista siempre recomendamos analizar caso por caso para optimizar el consejo.

Además, privacidad no es sinónimo de anonimato, puesto que las políticas de conocer al cliente (KYC, por sus siglas en inglés) aplican también en Dubai. Nuestra recomendación es proceder siempre dentro de la legalidad, pero conociendo todas las opciones que se hallan a nuestro alcance, también en el mundo offshore.

La Cuarta Bandera: Dónde depositar nuestros fondos

matterhorn

La Cuarta Bandera de los PT’s tiene que ver con la gestión patrimonial, o el más comúnmente empleado término inglés “asset management”. En definitiva, cómo proteger nuestros ahorros una vez generados, en secreto y a salvo de cualquier burócrata intrusivo deseoso de hacerse con ellos. Nunca solemos recordar bastante que es más fácil hacer dinero que conservarlo una vez ganado. Cuando tras el esfuerzo de toda una vida se ha logrado acumular un patrimonio considerable, surgen siempre a nuestro alrededor una infinidad de personajes codiciosos que pretenden despojarnos del mismo.

Disponer de un patrimonio equivale a preocuparse por mantenerlo y acrecentarlo. Ello nos lleva invariablemente al turbulento mundo de la inversión. Los ciclos económicos producen momentos de euforia y de crisis y la historia nos demuestra que los mercados financieros más fácilmente despojan que enriquecen a los que se acercan a ellos con la esperanza de obtener crecimientos para su patrimonio.

Las crisis de 1987, de 1992, de 2000 (el estallido de las “puntocom”) y ahora la de 2008 empobreció a muchos, los cuales se vieron obligados a desprenderse de sus inversiones en los momentos más bajos. Sin embargo, al público siempre le cuesta recordar que el momento de comprar es, como se dice, cuando hay “sangre en las calles” Al igual que les cuesta reconocer la infravaloración en los precios posteriores a una crisis. Intentar seguir las tendencias del mercado, cuando no se es un profesional dedicado por entero a ello, suele ser un pasaporte al fracaso y a la ruina en el largo plazo, al igual que invertir por instinto, por rumores o por simpatías.

Buscar la preservación del capital es lo esencial, antes que su incremento. Aquel que ya no quiere llevar activamente un negocio tiene que vivir de las inversiones pasivas, o como vulgarmente se dice, de renta. Pero en los mercados financieros no hay retornos del 50%, un 4 o 5 % anualizado es mucho más realista. Para el ciudadano de a pie, la única aproximación sensata al mercado de valores es el recomendado por los legendarios Graham y Dodd, maestros de Warren Buffett, la inversión en valor. Estar para el largo recorrido y ganar lo suficiente como para soportar batacazos bursátiles de hasta un 40%. El secreto es la persistencia.

Harry Browne, autor de un más que recomendable libro “Como encontré la libertad en un mundo sometido”, recomienda tener dos cuentas diferentes una para proporcionarnos los fondos estables necesarios para el mantenimiento de nuestro nivel de vida, y otro para especular. También recomienda la diversificación entre activos correlacionados negativamente. Y por supuesto confirma el adagio más famoso de los inversores, la diversificación: no tener todos los huevos en la misma cesta….. ni en la misma moneda. Hacer inversiones en terrenos o acciones de países cuya moneda está deprimida suele ser también una fuente segura de negocio.

En cuanto a los metales preciosos, hay que darles siempre la consideración de un seguro de vida, aquello que tenemos y pasamos a nuestros descendientes celebrando el no haber tenido que utilizarlo, dedicando entre un 5 y un 15% del patrimonio a ellos, en metal físico (monedas, lingotes, etc.) siempre fuera por completo del sistema bancario, ya que son precisamente nuestra protección en caso de colapso del mismo.

Un PT, ¿debería tener propiedades inmobiliarias? Según Harry Schultz, su opinión es taxativamente no. Y sus argumentos son consistentes: las propiedades no sólo dificultan la movilidad sino también el buen juicio. Las propiedades nos hacen correr riesgos a fin de protegerlas ante cambios políticos inesperados o épocas de turbulencia. Nos tienen atados cuando esperamos venderlas a un mejor precio. En palabras de W. G. Hill la vinculación a esposas, niños, perros, amantes o programas favoritos de televisión pueden trastornar seriamente el juicio y hacernos dependientes y faltos de reacción a los cambios imprescindibles justo cuando los impone el sentido común.
Las propiedades son una de las formas más habituales de control del gobierno a la población. Gracias a tus propiedades el Gobierno sabe quién eres y cómo controlarte.

Por último, las propiedades son fáciles de identificar, de relacionar a su auténtico dueño, y seguidamente de tasar. Cuando pagas impuestos sobre la propiedad o su transmisión, renuncias definitivamente al status de PT y estás perfectamente controlado.

Así pues, ¿cómo organizamos la protección de nuestro patrimonio? La idea básica es que si sólo nosotros sabemos dónde se hallan nuestros activos, será literalmente imposible que nadie meta sus manos en ellos.

Y a causa de ello es conveniente evitar las estructuras complejas en las que intervengan muchos intermediarios: abogados, agentes de formación de compañías, fiduciarios, directores nominados, etc. Es mucho mejor e infinitamente más seguro, aprender a hacérselo uno mismo.

La mejor y más simple manera de proteger nuestros activos es el “perfil bajo”. Parecer que no tenemos nada y hacernos imperceptibles al sistema, pasar desapercibidos. Olvidarse de la ostentación y el lujo a la vista, no despertar envidias ni llamar la atención. Este es el secreto mejor guardado de los PT auténticos. Hay un libro sobre el tema: “The millionaire next door” que vale la pena conocer.

El PT que disponga de activos para ser financieramente independiente, es decir, capaz de sobrevivir sin una actividad laboral permanente, debe tener la prioridad de hallar un refugio para sus activos. Este refugio deberá situarse:

• Fuera de su país de nacionalidad
• Fuera de su país de residencia
• Fuera de donde viva habitualmente.
• Fuera de su base de negocios habitual

El país ideal será aquel que no grave los rendimientos del capital mobiliario, disponga de una industria financiera madura y estable, tenga garantizado el secreto bancario y obviamente disponga de buenas comunicaciones. El sistema bancario deberá estar desarrollado y será posible también el alquiler de cajas de seguridad en depósitos seguros garantizados.

Por todos estos motivos, dada la constante lucha de los gobiernos por abolir el secreto bancario y controlar todas las transacciones financieras, resulta difícil hacer recomendaciones. En el momento actual, ni tan sólo las islas del Canal, Man o el Caribe representan buenas alternativas. Muchos países europeos que antes eran una alternativa se hallan sometidos a la Directiva europea sobre el ahorro o tienen intercambio de información fiscal automático. Esto excluye a Andorra, Luxemburgo, Austria y Suiza. Incluso Singapur, la que fue llamada la nueva Suiza se halla en proceso de apertura a la transparencia bancaria.

Así pues, asistimos a una desaparición de los atractivos de los llamados paraísos fiscales y se van imponiendo nuevas técnicas de ingeniería fiscal y deslocalización dentro de la legalidad vigente. En este sentido, la mejor opción sigue siendo Suiza a pesar de todo, pues es donde más se concentra la industria de la gestión patrimonial. Austria y Luxemburgo la siguen en la escala y las repúblicas bálticas lo intentan aunque su sistema financiero aún está poco maduro. Chipre ha sido históricamente la cuarta bandera de los oligarcas rusos y por increíble que parezca dispone de bancos fiables que no han sufrido la crisis y el rescate. Lugares como Liechtenstein, Mónaco o Campione d’Italia son, para el común de los mortales, meramente anecdóticos y sólo deberían emplearse dentro de esquemas más complejos para fortunas mayores.

En resumen, un lugar donde un ciudadano común pueda proteger nuestros ahorros y hacer que éstos crezcan libres de trabas regulatorias e impuestos excesivos no tiene porqué ser, ni tiene nada ver, con un paraíso fiscal ni con centros de lavado de dinero, son cosas totalmente distintas. Los actuales tratados de intercambio de información fiscal hacen que sea necesario un estudio detallado para cada individuo a fin de hallar la forma legal, insistimos, de transferir el patrimonio a un país seguro, especializado en gestión patrimonial, y crear la estructura adecuada que favorezca la privacidad, el crecimiento y el disfrute de los beneficios llegado el momento, sin tasas confiscatorias en el momento del reembolso. Ese país es la cuarta bandera de cada uno. Y existe, al igual que la manera de llegar a él.

Con este post hemos llegado a las cuatro primeras banderas, ya podemos empezar a dibujar una foto de nuestro utópico PT…pongamos por ejemplo alguien con pasaporte español, residencia en Irlanda (resident non dom), negocios de consultoría basados en Londres pero a nombre de una sociedad “offshore” domiciliada, por ejemplo en Hong Kong, y cuentas bancarias de la empresa en Luxemburgo y las personales en Suiza. ¿Qué tal? Suena atractivo, ¿no?

El siguiente post será mucho más relajado, trata de los lugares de esparcimiento del PT, la quinta bandera, hay gustos para todo. Hasta entonces.