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¡Ya se acerca el día de la Libertad Fiscal!

Nos hallamos ya a mitad de Junio y, aunque puede parecer oportunista, conviene recordar que se acerca el día de la Libertad Fiscal, lo cual es siempre motivo de celebración.

Aunque en esta ocasión, antes que escribir un nuevo post, desearía recordar y reproducir el publicado hace unos pocos años por el blog Neoliberalismo.com con el título “Resistencia fiscal”. Es tan explícito, sintético y actual que creo vale la pena reproducirlo íntegramente para impedir que caiga en el olvido, pues expresa magníficamente lo que muchos pensamos. Mi agradecimiento y enhorabuena a este blog mexicano y a su autor Adolfo Rivero Caro. Ahí va, pues para vuestro disfrute y para difundir el mensaje del autor.

¿Cuánta de la riqueza que usted produce con su esfuerzo le es despojada por el Estado y cuánta finalmente queda en sus manos?

Una manera muy gráfica de responder a esta decisiva pregunta es el concepto Día de la Libertad Fiscal.

Si usted considera sus ingresos brutos de todo un año y los divide entre los 365 días, podrá determinar cuántos de esos días tiene que dedicar a trabajar para el Estado. En la fecha posterior a los días dedicados a mantener el gasto público, es cuando usted puede disfrutar –ahora sí- del fruto de su esfuerzo. Ese es su Día de la Libertad Fiscal.

Mientras más tarde en llegar ese día, peor para usted; mientras menos demore, tanto mejor para usted…y para el resto de los integrantes de la comunidad, porque el gasto que usted hace siempre será más benéfico para sus semejantes que cuando ese mismo dinero lo despilfarra el Estado.

El concepto y el término Día de la Libertad Fiscal fueron primeramente desarrollados por el empresario estadounidense Dallas Hostetler en 1948, quien incluso obtuvo una marca comercial que en 1971 cedió a la Tax Foundation, organización ciudadana que en Estados Unidos defiende los intereses de los contribuyentes, y que todavía lo hace en la actualidad.

https://taxfoundation.org/

Esta idea tan original parte de la ficción consistente en que cada uno trabaja desde el primero de enero para pagar sus impuestos y, luego de terminar de pagarlos, llega a trabajar para su propio bolsillo. Esta idea ha sido replicada por varias instituciones

En 1974, mediante un artículo que reproducimos más abajo, el gran Milton Friedman perfeccionó el concepto y propuso el nombre de Día de la Libertad Personal, aunque esta parte de su aportación no perduró. Lo que sí se mantuvo y que es más importante que una frase, es el que para el cálculo del Día se consideraran no los ingresos fiscales, sino el gasto del Estado. Los gobernantes hacen toda suerte de manipulaciones de términos para ocultar la magnitud de los impuestos, pero todo gasto estatal termina siendo pagado por los contribuyentes, pues el Estado no produce riqueza, ni siquiera cuando posee empresas.

Desde entonces organizaciones de contribuyentes y en general partidarios de la libertad económica en todo el mundo calculan cada año el Día de la Libertad Fiscal y los festejan. El Día de la Libertad Fiscal varía de país en país y de un año a otro, según sea la carga fiscal (entendida como el porcentaje que el gasto total del estado representa del PIB).

Así tenemos que debido a una carga fiscal menos onerosa, Taiwán, Singapur y Hong Kong celebran su día de la libertad en febrero, mientras que en el otro extremo lo celebran entre finales de junio y principios de julio países como Suecia, Francia y …España.

Y por supuesto la carga fiscal varía entre jurisdicciones sub-nacionales (estados, departamentos, condados, municipios), pero también según le nivel de ingresos de las personas. Las personas que mayores ingresos tienen celebran su Día de la Libertad Fiscal semanas después de la fecha en que lo hace el promedio de los habitantes.

¿Para qué y cómo celebrar el Día de la Libertad Fiscal?

El propósito central de calcular el Día de la Libertad Fiscal es ilustrar sobre el expolio del que son víctimas los contribuyentes y promover que estos luchen para reducirlo.

Hay otras economías desarrolladas con cargas fiscales mucho menores, que gracias a ello (además de libertad económica y respeto a los derechos de propiedad), accedieron al desarrollo y que no están en crisis como las europeas. Es el camino de éstas el que hay que imitar. Y para empujar en tal sentido es que debemos derrotar la tentativa de aumentar el expolio fiscal. El objetivo debe ser que el Día de la Libertad no sólo no se recorra a mayo o junio como pretenden los políticos, sino que se adelante a febrero como en Taiwán, Hong Kong y Singapur.

Los españoles dedican medio año a pagar impuestos

Un trabajador con un sueldo medio de 24.400 euros brutos al año dedica 182 días de trabajo al año al cumplimiento de sus obligaciones tributarias para sostener el Estado del Bienestar y empezar a generar ingresos para su propio disfrute. Así lo demuestra un estudio realizado por el Think Tank Civismo en 2015.

Así, este trabajador necesitaría 102 días de trabajo para pagar las cotizaciones a la Seguridad Social, 38 días para el IRPF, 25 para hacer frente al IVA, 11’5 para cubrir los impuestos especiales y, finalmente, 5’5 días para pagar otros impuestos. El Estado se lleva la mitad de la renta de los trabajadores, pero lo hace de una forma diseminada para que el contribuyente no se escandalice.

No obstante, no sólo se contabiliza la renta bruta, sino el coste total del trabajador para la empresa, al sumar también las cotizaciones del empresario a la Seguridad Social. Así, para una renta de 24.400 euros, el coste laboral sería de 31.696 euros

  • El 1 de julio los españoles celebran el Día de la Liberación Fiscal
  • El español medio tarda 182 días en trabajar para él mismo
  • Por primera vez en los últimos cinco años éste día se adelanta.

El impresionante y recomendable trabajo realizado por Cristina Berechet es de lo mejor que se ha publicado en lengua española y puede ser descargado íntegramente en este link:

https://www.civismo.org/es/investigaciones/informes/dia-de-la-liberacion-fiscal-2015

 

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Un nuevo día para festejar (“A New Holiday”)

                                                 por Milton Friedman

(Publicado en Newsweek en su edición del 5 de agosto de 1974 – Traducción: Resistencia Fiscal, México)

A medida que el silencio siguió a los fuegos artificiales (cada vez más sordos debido a las leyes de “protección” de los consumidores) del 4 de julio, se me ocurrió que este país necesita un nuevo día para completar nuestro Día de la Independencia Nacional. El nuevo día que podríamos festejar sería el Día de nuestra Independencia Personal, ese día en el año en que dejamos de trabajar para pagar los gastos del gobierno -federal, estatal y local- y empezamos a trabajar para pagar las cosas que solidaria e individualmente elegimos a la luz de nuestras propias necesidades y deseos.

El nuevo día de fiesta, por supuesto, tiene una fecha variable. Como muestra el cuadro adjunto, el total del gasto público ha crecido de un 10 por ciento de la renta nacional antes de 1929 hasta a alrededor del 40 por ciento actual. Durante el mismo período, el papel relativo del gobierno federal y los gobiernos estatales y locales ha cambiado. En 1929, los gobiernos estatales y locales gastaron más del doble de lo que gastó el gobierno federal; en 1970, el gobierno federal gastó casi dos veces más que los gobiernos estatales y locales. A medida que crecía, el Hermano Mayor se trasladó desde el ayuntamiento y del capitolio del estado a Washington.

Este cambio es principalmente un producto de los últimos 40 años, que data del inicio del New Deal. Durante el primer siglo y medio de existencia de nuestra nación, el gasto total del gobierno –según podemos juzgar con los escasos datos disponibles- no superó el 10 por ciento de la renta nacional excepto en tiempos de guerra importante. Y el gasto estatal y local fue, a lo largo de ese lapso, aproximadamente dos veces más grande que el gasto federal. El gasto total como porcentaje del ingreso nacional casi se duplicó en el década después de 1929, y luego casi se duplicó de nuevo en las próximas tres décadas.

Nuestros antepasados habrían celebrado el Día de la Independencia Personal al final el invierno y nuestros padres cuando el invierno se tornaba en primavera.

Nosotros ahora lo celebramos al final de la primavera. Si la tendencia continúa, nuestros hijos lo celebran en verano, y los hijos de nuestros hijos en otoño.

Una simple extrapolación estadística de las fechas registradas en la tabla para 1929 y años posteriores, da 1988 como el año en que el Día de la Independencia Personal coincidiría con el 4 de julio, Día de la Independencia Nacional, aunque en el momento en que esto ocurra el Gran Hermano no podrá permitir que la inocente alegría llame la atención sobre su intromisión en nuestras vidas y, por supuesto, todos los signos de fuegos artificiales habrán desaparecido bajo el ceño de desaprobación de la NARJFL (la Administración para Quitar la Alegría de la Vida).

La fecha variable del nuevo día de fiesta es una ventaja. El Congreso o el Presidente serían obligados a declarar la fecha de cada año. Esto obligaría a que uno u otro nos informe cada año, como no lo hacen ahora, cuánto el gobierno en su conjunto nos está costando. Tal anuncio público podría ser más eficaz que las recientes, tan cacareadas, reformas presupuestarias del Congreso para imponer una cierta disciplina al gasto público y quizás revertería la tendencia.

Por otra parte, permitiría a los candidatos políticos dedicados a la mejora de nuestra libertad individual a tener un slogan fácilmente publicitado: “Regreso del Día de la Independencia Personal al 31 de marzo” o cualquier otra fecha que pueda parecer factible.

 El gasto del gobierno como porcentaje del ingreso nacional

Año Federal Estatal y local Total Día de la Libertad Personal
1900 3.4 6.1 9.5 4 de febrero
1929 3.0 8.9 11.9 12 de febrero
1940 12.3 10.4 22,7 23 de marzo
1950 16.9 8.3 25.2 2 de abril
1960 22.4 10.4 32.8 29 de abril
1970 25.5 13.6 39.1 23 de mayo
1988 50.8 4 de julio

 Fuentes: 1929-1970, “Informe Económico del Presidente”, 1974; 1900 y 1988, estimaciones del autor.

Por supuesto, la fecha del Día de la Independencia Personal que se registra en la tabla es un promedio nacional. La fecha correcta varía de estado a estado. Tal vez, una vez que el Día de la Independencia Personal nacional ha sido establecido, cada estado tomará las medidas necesarias para establecer un Día de la Independencia Personal estatal.

¿Puede pensarse en una competencia más atractiva entre estados?

 

Bien, estimados lectores, como pueden ver, sobran nuevos posts, aquí se dice todo. Feliz día de la Libertad Fiscal. Celébrenlo, y vuelvan a la lucha.

 

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Una lectura de verano

El verano ya terminó, como decía la canción…..Y me queda en el recuerdo la lectura estival de este año. No ha sido un libro nuevo, sino un clásico que ya tuve ocasión de leer por primera vez en los 80. Un libro de historia, de historia moderna, y de historia de España. Se trata de “La España Imperial” de J. H. Elliott. Leído con los ojos de un historiador o de alguien aficionado a la historia, es un libro gratificante y me atrevería a decir que escrupulosamente objetivo, es sin duda una obra capital para comprender el período que va desde los Reyes Católicas, Isabel I de Castilla y Fernando V de Aragón, hasta la Guerra de Sucesión tras la muerte sin descendencia de Carlos II, el último de los Austrias.

La obra narra el advenimiento del imperio español con Carlos I y los avatares por lo que pasó dicho imperio hasta hundirse en la decadencia a finales del siglo  XVII. Algunos dirán que esta decadencia se instaló permanentemente hasta tiempos modernos, pues el siglo XIX no es precisamente un período de paz y prosperidad para España.

Mi primera lectura de la obra fue efectivamente en clave histórica, y disfruté mucho el rigor aportado y las documentadas precisiones. también a nivel sociológico, que el autor hace de la vida en España en esos siglos. Sin embargo, mi segunda lectura ha sido descaradamente parcial, en clave totalmente sociológica y política, y también económica. Y la impresión cuando se finaliza el periplo por los siglos XV a XVII no puede ser más desolador: el cúmulo de errores cometidos y las nulas aportaciones de sucesivos gobiernos y gobernantes al bienestar ciudadano es espeluznante, y deprimente.

Efectivamente,  el libro repasa cómo Carlos I vivió obsesionado con mantener un imperio de tal magnitud territorial que consumió todos los recursos llegados de América y la propia riqueza de una Castilla que acabaría exhausta por la presión fiscal. Guerras y más guerras, gastos y más gastos, y ninguna acción para promover el bienestar de la población o simplemente allanar el camino para el progreso económico.

Siempre guiados por ideas abstractas como la unidad del imperio, la pervivencia del mundo cristiano o la conquista de nuevas tierras, las empresas reales nunca contemplan el quehacer diario de los colectivos que generan riqueza, justo para ser expoliada por la legión de sicarios al servicio de cada rey, de cada gobierno.

Con la sucesión llega Felipe II, que ha pasado a la historia como un gran rey, pero que vivió entre bancarrotas y anhelos imposibles, como el de la armada invencible,  en una deriva donde su obsesión religiosa cegaba su razón. Felipe III y Felipe IV (ah! qué magistral interpretación la de Gabino Diego en “El rey pasmado”) con sus validos marcan el epíteto final del imperio. Da auténtico pavor, según se avanza en la lectura de la obra de Elliott, observar como uno a uno, ningún rey es capaz de redirigir la sociedad hacia la prosperidad, y como una vez y otra, se dilapida la riqueza de todo un país.

A pesar de la mala fama que arrastra Felipe V por las fechorías perpetradas en el levante español y en particular en Valencia y Cataluña, podría afirmarse que su reinado y el de Carlos III son los únicos en los que realmente se avanza algo en la modernización del Estado.

Sin embargo, acumulamos la experiencia de más de 500 años en los que los gobiernos no han servido prácticamente para nada. ¿Y aún dudamos? El momento actual, en el que España camina hacia unas terceras elecciones y el panorama político es patético, nos sitúa en perspectiva hacia esa historia de España que se rinde a la evidencia: El Estado no sirve y el gobierno es el peor gestor de recursos conocido, cuando no directamente corrupto.

Hay que tomar postura, el conformismo nos lleva a lo que nos lleva, hoy y ahora. Yo, hace ya un tiempo que decidí izar la bandera: la del perpetuo turista. Como Benjamin Franklin: “Donde mora la libertad, allí está mi patria” (Where liberty dwells, there is my country)

La asombrosa historia del principado de Sealand

Puede que alguno de los lectores de este blog ya haya oído hablar de la curiosa historia de este principado en medio del mar. Son de todos conocidos los micro-estados europeos de San Marino, Liechtenstein, Ciudad del Vaticano o Mónaco, y hace un tiempo descubrimos Liberland, el proyecto de un nuevo estado en las orillas del Danubio.

Pero la historia que hoy desvelamos es la de un principado que se auto-declaró independiente del Reino Unido y aunque no fue reconocido por otros estados ha proseguido su existencia con bandera y moneda propios. Estamos hablando del principado de Sealand, que no tiene nada que ver con la conocida empresa de contenedores.

http://www.sealandgov.org/

Sealand es uno de los micro-estados más pequeños de la tierra, puesto que ocupa una plataforma marina en el mar del Norte a unas 7,5 millas de la costa de Gran Bretaña, frente a Felixstowe y Harwich.  Cuando se declaró independiente del Reino Unido en 1967, el límite territorial alcanzaba 3 millas marinas, por lo que Sealand quedaba en mar abierto. Más tarde, cuando el límite se extendió a 12 millas, Reino  Unido siguió sin reconocer al micro-estado pero no hizo nada por anexionarse la plataforma, con lo que el principado continuó su existencia hasta hoy.

La plataforma marina, inicialmente conocida como Fort Roughs, era una instalación militar de defensa que formaba parte de un rosario de islas artificiales denominadas los fuertes Maunsell, erigidas en la Segunda Guerra Mundial como parte de un plan de defensa ante una invasión de los nazis. Fue colocada en su emplazamiento en 1942. Tuvo efectivos militares hasta 1956 en que el resto de las islas artificiales fueron arrastradas de nuevo hacia tierra. Pero no así Fort Roughs que quedo abandonado en aguas internacionales siendo declarado legalmente res derelicta et terra nullius.

sealand 2

En 1967,  el mayor Roy Bates, retirado, tomó posesión de la plataforma para instalar una emisora de radio pirata “Radio Essex”, desde donde podía transmitir informaciones fuera del control gubernamental. A continuación, hallándose en esa época fuera de las aguas territoriales, utilizando el concepto jurídico del “Jus Gentium” declaró la independencia y fundó el principado de Sealand, nombrándose a sí mismo el príncipe Roy y a su esposa la princesa Joan. Tras un altercado con la marina británica, un juez dictaminó que Sealand estaba más allá del límite de las aguas territoriales del Reino Unido, por lo que escapaba a la autoridad de Londres y desde entonces, el principado ha actuado con total independencia.

La bandera del principado consta de franjas diagonales en rojo y negro y un escudo de armas que reza la frase “E mare libertas”: Desde el mar, la libertad.

sealand flag

Cuando las aguas territoriales se extendieron 9 millas más, incluyendo a Sealand en su interior, el gobierno de Londres no se interesó por enfrentarse al principado aunque no lo ha reconocido hasta la fecha.

Sealand acuña su propia moneda, el dólar de Sealand, cuyo valor está equiparado al del dólar norteamericano. Aunque los que se venden por internet en su propia tienda online resultan más caros.

El príncipe actual es Michael Bates, de 63 años, hijo de Roy Bates, que murió a los 91 años, en 2012. A pesar de su escasa extensión, 550 m2, Sealand dispone de su atleta oficial, su equipo nacional de fútbol y equipo de Pitch & Putt.

El acceso normal es naturalmente por bote, que debe ser izado a la plataforma mediante una grúa. Aunque también dispone de helipuerto.

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Quizá el principal negocio de Sealand sea la venta de títulos nobiliarios y documentos de identificación. Es posible ser conde o condesa  por 242€ y obtener un carnet de identidad por 40 €, en su tienda online.  Pero el último destino de Sealand es el de “paraíso digital” ,  desde que una empresa vio la oportunidad de utilizar este autoproclamado micropaís para ubicar hospedaje web fuera de todo control y convertir Sealand en el primer paraíso digital del mundo.

En 1987 hubo un intento de golpe de estado por parte de disidentes internos, pero fueron capturados sin más novedad.

Durante el año 2000 saltó a la opinión pública una turbia operación en la que hubo ventas de pasaportes falsos de Sealand y se especuló con la compra de armamento militar a la Unión Soviética por parte de supuestos representantes de Sealand en España, que incluso tenían “embajada” en una de las zonas más caras de Madrid. El entramado desmantelado en Madrid incluso había mantenido estrechas relaciones con la Fundación Goya, entidad de la que fue patrono Sabino Fernández Campo, ex jefe de la Casa Real, y que tuvo como presidenta de honor a Eugenia Martínez de Irujo, hija de la duquesa de Alba. Fernández Campo abandonó su vinculación con la fundación en cuanto trascendió que estaban entablando relaciones con un principado falso situado en una plataforma oxidada construida durante la Segunda Guerra Mundial. Pasaportes falsos de Sealand también estuvieron implicados en el asesinato de Gianni Versace.

El verano de 2006 sufrió un aparatoso incendio que provocó daños en el generador eléctrico pero que no afectó para nada al “paraíso digital” que alberga en su interior.

A lo largo de 2007 se barajó la posibilidad de “traspaso”, no de venta, ya que un “principado” no puede venderse, al mejor postor. Lo cual se hizo a través de una inmobiliaria española, habituada a la compraventa de islas privadas, solicitando 750 millones de dólares, la cual no tuvo contrapartida. La inmobiliaria malagueña cerraría sus puertas un año después.

Sealand, a pesar de no estar reconocida oficialmente, es un ejemplo que se toma en numerosos estudios legales sobre derecho internacional y legislación informática.

mapa sealand

 

Pon a salvo tu patrimonio !!

Si todo lo que posees está a tu propio nombre y en tu propio país, entonces estás expuesto a cualquier decisión que el gobierno pueda tomar acerca de qué hacer con ello, a lo que eres absolutamente vulnerable, y además tampoco podrás decidir a quién irá a parar la riqueza que tú has generado.

El día de mañana, el Gobierno podría sacarse de la nada una nueva medida, una ley que afectara a todos, o bien una regla ideada especialmente para la gente como tú. O incluso podría ser una acción administrativa dirigida directamente a ti. En cualquier caso, con todos tus activos en tu país, pronto descubrirás cómo se siente la langosta  cuando la trampa en que ha caido se extrae fuera del agua. Nada puede hacer al respecto.

La única manera de protegerse contra el riesgo de ser hervido en una olla del Gobierno es mantener algunos de tus activos en otro país. Dependiendo de cómo lo hayas organizado, los beneficios específicos que puedes alcanzar son:

 Protección de los controles de cambio de divisas
Protección frente a la confiscación de metales preciosos
 Un perfil más bajo evitando ser objeto de pleitos
Ventajas derivadas de la planificación fiscal en renta y sucesiones
Un acceso más fácil a las inversiones en otros países
Una medida de la privacidad financiera
Disponibilidad práctica
para mover activos rápidamente
 Preparación psicológica para pensar y actuar a nivel internacional cuando se necesita

Hay muchas maneras de conseguir esos beneficios. Ninguna es adecuado para todos, y todos ellos vienen con algo de coste o inconveniencia. Aquí solo verás el menú principal.

Pequeña cuenta bancaria . Una pequeña cuenta en un banco extranjero le da un lugar de aterrizaje listo y privado si alguna vez decide que quiere mover una gran cantidad de dinero a toda prisa. No será declarable si no supera un cierto importe.

Cuenta bancaria grande. Una gran cuenta en un banco extranjero también proporciona un lugar de aterrizaje para cualquier importe que desee enviar más tarde. Si los controles de divisas se imponen,  las nuevas normas pueden requerir repatriar el dinero – o puede que no.- Dependiendo de las características específicas de las nuevas reglas, su cuenta puede ser fiduciaria. En ese caso, los fondos en el extranjero podrán moverse por fuera de su propio país, mientras que otros se verán obligados a quedarse en casa. La desventaja de una cuenta bancaria grande frente a una cuenta bancaria pequeña es la pérdida de privacidad, está obligado a reportarla al fisco.

Oro físico. El oro almacenado en una caja de seguridad en un banco extranjero no se tipifica como una cuenta financiera del exterior. Así, cualquier persona puede almacenar una cantidad ilimitada de metal sin provocar ningún requisito de información. Evitar la necesidad de un reporte es una ventaja, pero no confíe demasiado en la privacidad que se obtiene con una caja de seguridad, ya que los pasos necesarios para que el oro  llegue ahí pueden crear registros de su cuenta.

Seguro de vida diferido. Una póliza variable emitido por una empresa extranjera que produce pagos periódicos a partir de una fecha no es considerada una cuenta financiera en determinados países. El importe de la poliza puede ser invertido en las principales divisas o en carteras de acciones y bonos internacionales. Si la prima de la póliza es lo suficientemente grande (un mínimo de US$ 1 millón o más, dependiendo de la compañía de seguros), se puede invertir en el sector inmobiliario, una empresa privada, o cualquier otra cosa.

Para un acreedor puede hacerse muy difícil acceder a una póliza de vida de derecho suizo o luxemburgués.

Fondos de inversión “offshore”. La gama de fondos de inversión disponibles a nivel internacional es aún más amplia y más variada que los que están disponibles en  cada país. Y, como la cuenta bancaria extranjera, su fondo extranjero está a salvo de un ataque relámpago de tu propio gobierno. Sin embargo deben examinarse atentamente los efectos fiscales de cuentas de fondos o de corretaje en el extranjero.

Sociedad “offshore”. Se puede utilizar una sociedad de responsabilidad limitada constituida fuera de tu país de origen como un holding internacional. Esa sociedad, y no  tú personalmente, sería la titular de los fondos e inversiones que formen tu cartera..

Una sociedad offshore puede ser también utilizada a efectos de planificación sucesoria, del mismo modo que los fideicomisos (trusts) o las fundaciones.

Bienes raíces en el extranjero. Una inversión directa extranjera en el sector inmobiliario está sometida a reglas fiscales variables según cada país, pero proporciona una capa de seguridad al patrimonio y lo diversifica, siempre y cuando se halle en países estables políticamente. .

Los bienes raíces en el extranjero también pagan un “dividendo psicológico”. Sabes que tienes un lugar para ir, por si alguna vez quieres o necesitas marcharte de tu país, proporcionándote una sensación de seguridad. Ese apartamento en Buenos Aires o la finca en Paraguay significan que nunca serás una langosta.

Contrato privado de inversión internacional. Dependiendo de las circunstancias, puede ser posible estructurar un contrato de inversión entre el usuario y una institución financiera internacional con impuestos diferidos, no notificable, y protegido de control de cambios futuros o prohibiciones de poseer oro. Este es un trabajo de encargo por lo que, por supuesto, es sólo práctico para grandes capitales.

Fideicomiso (trust) internacional de protección de activos. Un fideicomiso internacional debidamente estructurado proporciona el máximo nivel de protección respecto a todo lo que sucede en su propio país. El fiduciario está fuera de tu país de origen y por lo tanto no está sujeto a sus leyes. Y  tú no posees la autoridad para obligar al administrador para invertir o distribuir el patrimonio en fideicomiso de una manera determinada. Por lo tanto no hay medios directos para que tu propio gobierno pueda imponer cualquier régimen de control o restricciones a la inversión en el fideicomiso.

Un fideicomiso internacional es de lejos el más poderoso de todos los dispositivos de planificación financiera. Si se maneja adecuadamente, es prácticamente impenetrable para los futuros acreedores y es especialmente útil en la planificación del patrimonio. También es el dispositivo más complejo y por lo tanto el que más posibilidades tiene de ser gestionado con ineptitud. De todas las herramientas mencionadas en este artículo, es el que exige mayores reportes de información al fisco, habitualmente.

 

 

Malas noticias para la democracia

Persisten los comentarios sobre el inmenso error que ha supuesto el “Brexit” para los británicos y las consecuencias que puede acarrear para toda Europa, precipitando un “principio del fin” en la Unión Europea. Los medios de comunicación, que ya deberían empezar a llamarse en serio “medios de manipulación” no escasean adjetivos para lamentar lo triste que es no querer formar parte de una gran comunidad y beneficiarse de las ventajss de estar cobijados bajo el gran manto protector de la libre circulación de personas y capitales, así como de regirse por los sabios dictados de unas élites, los burócratas europeos, que sin haber sido elegidos por el pueblo deciden el futuro de millones de abotargados ciudadanos de la UE.

Por otro lado, la posible convocatoria de un nuevo referéndum de independencia en Escocia también es tratado en la prensa como una desgracia, que acabará con el desmembramiento del Reino Unido…como si esto fuera grave! Es la evolución, estupidos!

Hombre, ya está bien. Todo individuo (insisto in-di-vi-duo) dotado de razón sabe que puede desenvolverse en distintos entornos con el recurso de su inteligencia y sus capacidades. Somos humanos y se nos supone inteligentes.

La UE tendrá sus ventajas pero su realidad dista mucho de lo que se supuso que sería. Y va a peor, se encamina hacia otra gran crisis sistémica. Entonces ¿es malo que un pueblo (una mayoría) haya decidido que puede y quiere andar en otra dirección? ¿Que el corto plazo le va a exigir sacrificios? Pues como todo en la vida!. Pero labrarán su propio porvenir, con plena responsabilidad, como se espera de cada ser humano. ¿O es que, implícitamente, nos están diciendo, los medios y la UE, que es mejor que otros decidan por nosotros? ¿No será que ese es el mensaje que quieren transmitirnos? Que siempre es mejor quedarnos como estamos y delegar a otros nuestras decisiones. ¿No será ese el mensaje de fondo?

Las elecciones en España también sugieren una reflexión al respecto. Un país que contiene una energía y unas capacidades inagotables vota mayoritariamente quedarse como está, sin resolver sus problemas de fondo. Sin tomar en absoluto una posición política, el voto ha estado muy influido por el miedo. Es un grito en demanda de seguridad. Y no debemos olvidar la frase de Franklin: “Aquél que cambia libertad por seguridad, muy a menudo no merece ni la libertad ni la seguridad”.

Si la mayoría de la población está sometida y secuestrada en su opinión o es víctima del miedo, o cambia su libertad por seguridad, la democracia no funcionará. Maquiavelo ya describió esta situación en que las masas se dejan llevar por el engaño de las promesas de un futuro lleno de seguridad y bienestar ficticio.

Y a estas alturas os preguntaréis qué tiene todo esto que ver con los PT’s. Pues a la vista está que debemos aferrarnos más que nunca a nuestro espíritu crítico y a nuestro concepto de la libertad individual. Es muy fácil caer en la llamada de las masas, dejarse vencer por el sentimiento gregario. Pero no. El nuestro es un camino personal e intransferible, individual, responsable, donde ponemos nuestra capacidad de transformar la realidad al servicio de un mundo mejor. No delegamos ni derechos ni deberes. Ser PT está empezando a ser cuestión de vida o muerte.

Europa, sólo para turistas…

Definitivamente, Europa – me refiero a la Unión Europea – se está transformando en un parque temático sólo apto para turistas amantes de la historia y del pasado. La conjunción de fenómenos que se van sucediendo en esta última década no hacen más que confirmar una lenta, lentísima eso sí, agonía de lo que debía ser allá por el 2003 un proyecto de futuro para el más viejo de los continentes, lleno de humanidad, solidaridad (bien entendida), acción emprendedora, libertad y respeto para los individuos.

Todo esto se reflejaba en el espíritu inicial de la libre circulación de personas y capitales, el Euro, el espacio Schengen,  y también el “otro” espacio Schengen: el de la interculturalidad, el libre intercambio de ideas, el crecimiento por el avance sociocultural. Si Erasmo o Calvino levantaran la cabeza se hubieran sentido como en casa.

Sin embargo, trece años después, Europa no levanta cabeza al tiempo que está en una situación de desintegración similar (ella misma y algunos de los estados que la conforman) a la del Imperio Romano en el siglo IV. Hasta la presión migratoria recuerda a la de entonces, aunque Dios me libre de comparar a los refugiados con los bárbaros del Norte.

Los fenómenos a los que antes nos referíamos no pueden ser más desoladores:

– Los Estados de siempre luchando por conservar sus prerrogativas para garantizar la supervivencia, ostentosa diría yo, de sus propias élites y burocracias

– La doble moral y la frivolidad que se observa en los parlamentos y cámaras de representantes, incapaces de solucionar los problemas que afectan al ciudadano.

– La incapacidad, y la ceguera, de las élites dominantes para proporcionar un marco de vida estable al conjunto de la población, a la que han abandonado en aras de una persecución infinita de acumulación de riqueza a cualquier precio.

– El fracaso de la UE como proyecto de Estados Unidos de Europa, convertido en una lacra costosísima y una burocracia superpuesta a la de cada Estado.

– Y todo ello aderezado con una presión fiscal que se agudiza por el hecho del libre intercambio de información entre Estados, eso sí, muy efectivo, a fin de que ningún residente pueda optimizar su fiscalidad mientras ande por estos lares.

Estos efectos se plasman en la realidad cotidiana de todos, como en la indecente gestión de la crisis migratoria, o en el soporte de medias tintas a Ucrania, cuando la  amenaza es un país que sí tiene claros los objetivos, aunque sea por puro despotismo, como Rusia.

Al igual que genera dudas el hecho de ser, por ejemplo,  español en estos tiempos, también genera dudas el ser europeo.  Y no parece que se haga ningún esfuerzo desde ninguna parte para remediarlo. Europa puede acabar siendo acogedora sólo para turistas, eso sí, con residencia en otras partes del mundo.

 

 

 

 

La perversión de la seguridad

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Tras el muy desgraciado ataque terrorista a Parísd el pasado viernes, es inevitable que cada bloguero de la red postee sus sentimientos y reflexiones para hacer lo humanamente posible por repudiar este tipo de actos.

Todo esta dicho sobre el tema y sólo cabe sumarse a los que defienden la libertad del ser individual: de movimiento, de pensamiento, de cultura, de religión y de todas las facetas de la vida humana. La libertad individual, en definitiva, que está en la misma razón de ser de este blog.

El terrorismo, las dictaduras, los opresores persiguen ante todo la libertad individual, nada preocupa más a los que desean imponer su voluntad. A veces bajo la forma de religión, otras a través de la política y también de la educación, se recorta esa libertad.

Y un gran aliado es el miedo. El miedo es parte de la naturaleza humana, y los terroristas saben que cuánto más indiscriminado es el ataque, más miedo concentran en la sociedad. Ese es su objetivo. Con el miedo desconfiamos de todo y de todos, surgen nuestros instintos más primarios, y llegamos a justificar actos y actitudes bárbaros ante la amenaza de un mal mayor. El mal en sí mismo, la descomposición de la convivencia.

Una vez el miedo hace mella en nosotros, somos mucho más permeables a sacrificar nuestra libertad. Los Gobiernos , necesitados de actuar ante la población (entiéndase el electorado), proponen medidas drásticas de control para reforzar, ilusoriamente, la seguridad. Y recortan libertades con el visto bueno de la población atemorizada. Todo en nombre de la seguridad. Pero la seguridad puede convertirse en una jaula, también. Sobretodo si los Gobiernos necesitados de controlar más a sus súbditos aprovechan estos desastres para justificar esas medidas. Y esa es la gran perversión de la seguridad, a la que estamos asistiendo y asistiremos, desde la publicación de la Patriot Act, tras el 11-S en Nueva York.

Finalmente, cada vez que invadan nuestra privacidad, o nos embarguen por no pagar a tiempo los impuestos,  comprobaremos como el recorte de libertades afecta más y más al ciudadano de a pie y poco hace contra el terrorismo internacional, que ya tiene medios y maneras de seguir burlando la justicia. Nos resignaremos, y lo consideraremos un daño colateral, a cambio de la seguridad….. ¿de qué seguridad?

No vendamos tan barata nuestra libertad.