Archivo de la categoría: Actualidad PT

Aquí encontrarás comentarios y reflexiones sobre temas de actualidad que tienen algo que ver con la cultura PT, la privacidad o el derecho a la soberanía individual.

Perpetuo Turista tiene un competidor!!

Permítanme amablemente los lectores del blog que hoy no hablemos de ninguna de las cinco o seis banderas que sustentan nuestra filosofía PT. Y es que el tema de hoy es que a este blog le ha salido un competidor. Así es: turistaperpetuo.com  ya está en la red.

La página la publica un viejo conocido: Christian Korwan. En la misma página citada hay un link hacia su página personal. Christian lleva poniendo en práctica desde hace mucho tiempo, al menos desde que lo conozco, mucha de la teoría de las cinco banderas y es de los que ha conseguido llevar la filosofía PT a la práctica.

Así pues, bienvenida sea la nueva página que habla de los PT. No cabe decir que en nuestro blog somos liberales y libertarios, y que la competencia hace al mundo más eficiente. Por eso nos gusta la competencia. Por eso y porque siempre es mejor contrastar las opiniones de varias fuentes, así como divulgar cuanto más mejor los principios del Perpetuo Turista y la teoría de las cinco banderas.  Siempre es cuestión de apostar por la libertad individual y de rechazar el dirigismo de Papá Estado.

Cada uno será libre de opinar sobre el contenido de la página de Christian. Por el momento aún es incipiente y no acumula demasiados contenidos. No obstante, ya ofrece algunos servicios, de pago, además de la suscripción a una newsletter.  Prometedor.  En esto de los blogs, la clave es la constancia, la persistencia y un contenido capaz de despertar el interés del lector. Provoca un cierto horror la sensación de que llegue un día en el que no haya nada sobre lo que escribir.

En cualquier caso, y aunque amistosamente hemos calificado de competencia a esta nueva página,  declaramos la fidelidad a nuestros principios. Perpetuo Turista se llama así para mantener el orden de las iniciales idéntico al inglés, el idioma original del Perpetual Traveller, Prior Taxpayer, Prepared for Tomorrow, etc, etc. Y no vamos a cambiar.

Asimismo, el segundo principio del blog – y el de mi vida profesional en general – es que no se debe cobrar por lo que puede hallarse investigando en la red. Los servicios de pago nunca serán objeto de este blog – puede que de otras páginas, alguna está en proyecto, pero no en este blog – ya que lo que aquí se divulga es opinable y discutible, es conocimiento universal.

Otro aspecto delicado es la disposición a dar consejo. Se requiere una buena mezcla de conocimientos financieros,  jurídicos, fiscales y de internacionalización para ofrecer consejos solventes por internet. Muy delicado, repito. Este blog ofrece opiniones y divulgación, pero de esto a dar consejos, hay un gran trecho.

La verdadera profesionalidad exige definir bien el producto ofertado y evitar el café para todos. Quizá nuestro aporte como crítica constructiva a la página de Christian es que arriesga la confusión de ciertos términos: independencia, libertad financiera, vida sin Estado, crear empresas,…… Con todo ello resulta fácil y probable emocionar al lector que busca algo pero no sabe exactamente qué.

En este blog hemos optado deliberadamente por el lado aburrido. Creemos en la auto-motivación y en el impulso de cada uno para crear su destino. Huimos del consejo y los adoctrinamientos, queremos que tú construyas tu futuro, y que no dependas de nadie, ni de nosotros. Sólo que reflexiones y cuestiones todo lo que te rodea. Eso es todo. Fin del seminario.

Con todos estos comentarios, creo haber saludado bastante la feliz iniciativa de Christian,  desearle mucha longevidad y éxito a la nueva página, y repetir que la competencia es buena y sana, pero también que este blog expresa con mayor claridad que nunca el apego a sus principios.

Y ahora sí, llega el momento de pensar en la próxima entrada….¿que tal una visita al Pacífico? Hablaremos sobre las islas Cook, un interesante lugar para la creación de fideicomisos (trusts) bien lejos de nuestra regulada Europa. Hasta entonces!

 

 

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Los suecos se rebelan contra la sociedad sin dinero en efectivo

Banking_Nordicbank

Maddy Savage, a través del blog The Freeboter, del entrañable y pionero Coronel James Whitehead informa de que Suecia está ganando la carrera para llegar a ser el primer país del mundo sin efectivo, pero está aumentado la preocupación porque ello empieza a causar dificultades en la vida normal a los colectivos de tercera edad así como a otros grupos vulnerables.

Ninguno de los bancos que rodea la impecable plaza Odenplan de Estocolmo manejan ya dinero en efectivo.

En el local de la cadena de cafeterías más grande del país, solo se puede pagar el café y el bollo de canela de cada mañana con tarjeta o con el teléfono móvil. Ya no hay posibilidad de usar monedas o billetes si quieres subirte a uno de los brillantes autobuses azules que pasan zumbando.

Sin embargo, para los suecos ya no es raro que en este barrio del centro de la ciudad, no se pueda usar efectivo en los últimos años. La gran mayoría de los bancos de la nación han dejado de permitir a los clientes retirar o ingresar efectivo.

Muchas tiendas y restaurantes suecos ahora solo aceptan tarjetas o sistemas de pago  a través del móvil. Solo un cuarto de las personas que viven en Suecia dicen que usan efectivo por lo menos una vez a la semana mientras que un “boom” de pagos por móvil, con tarjeta y online ha hecho que la proporción de transacciones en efectivo en el sector minorista caiga de alrededor del 40% en 2010 al 15% hoy, según el banco central.

Sin embargo, mientras que la prisa de Suecia por adoptar pagos digitales ha recibido mucha publicidad global, y con frecuencia se señala como un ejemplo de la innovación de la nación nórdica, existe una creciente preocupación sobre el ritmo del cambio.

Algunos se preocupan por los desafíos que plantea para los grupos vulnerables, especialmente los ancianos. “Mientras exista el derecho a usar efectivo en Suecia, creemos que las personas deberían tener la opción de usarlo y poder poner dinero en el banco”, dice Ola Nilsson, portavoz de la Organización Nacional Sueca de Pensionistas, que está presionando al gobierno en nombre de sus 350,000 miembros.

“No estamos en contra de la sociedad sin efectivo, solo queremos evitar que vaya demasiado rápido”.

Ha habido un auge nacional en pagos móviles, con tarjeta y online. Pero Majlis Jonsson, de 73 años, que ha vivido en Odenplan durante más de 20 años,  dice que todavía le gusta “pagar con efectivo con la mayor frecuencia posible” y teme que en un futuro ya no sea posible.

“A veces, en lugares que no conozco, no me siento segura de usar mi tarjeta”, argumenta la ex maestra.

Como ella no tiene una computadora en casa y se siente insegura al usar Internet, la tendencia a la vida sin efectivo también le está encareciendo la vida puesto que la mayoría de los bancos suecos dejaron de aceptar cheques hace años y han aumentado las tarifas de las transferencias bancarias en sucursales.

Recientemente, la Sra. Jonsson tuvo que pagar 75 coronas (€ 7,11) para enviarle el dinero a una amiga que reservó en su nombre un billete de tren para ella online: “Es una gran cantidad de dinero. Los bancos son tan ricos….. Por supuesto, siempre dicen que se puede hacer de forma gratuita en Internet, pero es un problema, porque todavía algunos de nosotros no sabemos cómo hacerlo”.

Viktor Sjoberg, un asesor de clientes del banco SEB, dice que el banco quiere ofrecer una combinación de mundos físico y digital. Las cifras de Eurostat sugieren que estas personas forman parte de una minoría cada vez menor, con el 85% de los suecos de entre 16 y 74 años operando las cuentas bancarias en línea en 2017. Esto se compara con un promedio en la UE del 51% y del 68% en el Reino Unido.

Pero la Organización Nacional Sueca de Pensionistas argumenta que los suecos que no pueden o que no aceptan la tendencia al mundo sin efectivo pueden terminar sintiéndose aún más excluidos que en cualquier otra parte. “No debería ser más caro si no puede usar dispositivos digitales”, dice Nilsson, que cree que los bancos se han centrado demasiado en reducir los costos.

“Queremos ver más capacitación digital para personas mayores. Esta podría provenir de los propios bancos o de más fondos del estado para ayudarnos a apoyar a nuestros miembros y otras personas mayores”.

SEB, uno de los bancos más grandes de Suecia, ya ha comenzado a ofrecer lo que describe como “soporte de aprendizaje” en muchas de sus ubicaciones, pero el movimiento se produce cuando el banco está cambiando su modelo aún más allá de los servicios tradicionales en la ventanilla. El efectivo solo se maneja en siete de las 118 sucursales de SEB.

El banco anunció recientemente un nuevo enfoque para proporcionar herramientas digitales en las sucursales, diseñadas para alentar a los visitantes a completar las tareas bancarias, con personal disponible para responder preguntas si se estancan.

“Creemos en una mezcla entre el mundo digital y el mundo físico”, dice Viktor Sjoberg. Está convencido de que traer más servicios basados ​​en dinero en efectivo “iría en contra de las demandas del cliente”.

“No es necesario mantener viva una infraestructura si nadie la usa”, dice.

El banco central de Suecia, el Riksbank, ha adoptado un tono más cauteloso. En su informe anual de febrero, dijo que si bien la transformación de la infraestructura de pagos de la nación era “esencialmente positiva”, tenía que tener lugar “a un ritmo que no creara problemas para ciertos grupos sociales ni excluyera a nadie del mercado de pagos”.

Mientras tanto, el gobernador del banco, Stefan Ingves, ha argumentado que la eliminación de monedas y billetes podría poner en riesgo a todo el país si Suecia se encuentra con una “crisis o guerra seria”.

En este contexto, una comisión parlamentaria sueca ha comenzado una importante revisión de estas y otras consecuencias potenciales de una economía libre de efectivo, y se espera que este informe se publique más adelante este año.

La Dra.. Bogusz cree que los pensionistas se pondrán al día con la tendencia sin efectivo:
“Definitivamente existe la sensación de que la desaparición del efectivo es inevitable, por lo que se trata principalmente de mitigar cualquier implicación”, dice la Dra. Claire Ingram Bogusz, investigadora post-doctoral en la Escuela de Economía de Estocolmo, que estudia el creciente uso de plataformas de pago digital en Suecia.

“En el contexto de estos debates, creo que los pensionistas se pondrán al día … Tanto el Riksbank como el gobierno están muy interesados ​​en apoyar a los grupos vulnerables”.
Sin embargo, dice que aunque el alto nivel de confianza de los suecos en las instituciones y las nuevas tecnologías ha jugado un papel importante en que las personas adopten una economía más libre de efectivo, las preocupaciones sobre el fraude y la protección de datos ahora influyen en el debate.

“Los suecos son muy confiados, pero creo que eso está cambiando. Por ejemplo, el reciente escándalo de Cambridge Analytics ha hecho que las personas sean más conscientes de cómo se utilizan sus datos”, dice ela Dra. Bogusz.
A pesar de la caída a nivel nacional en el uso de monedas y billetes, una encuesta realizada por la firma encuestadora sueca Sifo a principios de este mes sugirió que siete de cada 10 suecos aún desean que se pueda pagar en efectivo en el futuro.

Los resultados reflejan las opiniones divididas de los clientes del Kafe Orion en Odenplan, un café independiente que se ha unido a numerosos restaurantes y tiendas suecos para prohibir todos los pagos en efectivo.

“No veo que sea bueno estar completamente sin dinero en efectivo porque creo que debería haber una opción para usar efectivo, por ejemplo, si Internet se cae”, dice Agata Oleksiak, una estudiante de 23 años.

Pero su amigo Johan Johnson, de 24 años, no está de acuerdo: “Puede usar su tarjeta en línea y en cafeterías, y ya no veo el uso de dinero en efectivo. Por supuesto, su tarjeta podría ser robada, pero su seguro pagará para ello. “Creo que el efectivo está desfasado y ya no es realmente necesario”.

Ya lo ven. El consejo de este blog, para todos los “wannabe” PT’s: disponga de un fondo de reserva para al menos seis meses de gastos básicos en efectivo. Ahorre e invierta en diferentes divisas y si tiene la fortuna de disponer de un patrimonio mayor de 100.000 €, empiece a acumular algo de oro físico, fuera de su país de residencia fiscal, por supuesto.

Cuentas en el extranjero, fin del secreto bancario y otros disparates.

Queridos lectores del blog Perpetuo Turista, creo obligada una disculpa por el largo lapso sin posts, consecuencia de una larga estancia en Latinoamérica, con poco tiempo libre.

Nos hallamos en  época de rendir cuentas con Hacienda y ante las numerosas demandas de lectores del blog, se aprecia la necesidad de retomar el viejo asunto de las cuentas bancarias en el extranjero.

Nunca nos cansaremos de repetir que la finalidad de  disponer de dinero en el extranjero es mitigar el riesgo país.  Y no es ocultarlo a Hacienda, en primer lugar porque cada vez es más difícil, y en segundo porque si se descubre las consecuencias pueden ser muy perjudiciales para nuestro patrimonio.

La fortaleza del Euro ya hace prever que la moneda se derrumbe, pero sigue siendo deseable tener cuentas multidivisa. Los recientes hechos en Cataluña son un claro ejemplo de riesgo país (sin entrar en más juicios al respecto). Se ha demostrado que el Estado puede obligar la voluntad de los ciudadanos mediante su ahogo económico, congelación de cuentas y embargo de activos. Como en el Oeste americano, primero dispara y después pregunta.

También ha habido interés en que los medios difundan que ya no es posible abrir cuentas en el extranjero, que los bancos ya no aceptan a no residentes, que el secreto bancario ha muerto y que tampoco vale la pena arriesgarse porque con los intercambios automáticos de información fiscal (AEOI) ya Hacienda sabe todos los datos.

Si bien todo esto es cierto hasta cierto punto, nada es absolutamente cierto. Y debemos desmentirlo. Se han dicho bastantes disparates, interesados, por supuesto.

En primer lugar, sigue siendo posible abrir cuentas bancarias en el extranjero: Swissquote, Dukascopy o cualquier otro bróker internacional como Interactive Brokers lo demuestran a diario. Otra cosa es que la banca privada de calidad sea cara. CIM Banque, en Suiza, es un ejemplo de banca por internet con múltiples posibilidades, pero cara. Pero hay muchos, muchos otros: DBS en Singapur, Afrasia en Mauricio, Alpine en Liechtenstein, Altajir en Cayman, Capital Security en Islas Cook, Caye en Belize…….la lista es interminable y…si, ofrecen secreto bancario.

Es cierto que el secreto bancario ha muerto en Europa, pero con matices. Cuando se abre una cuenta, por ejemplo, en Suiza, puede elegirse entre que se transmitan tus datos fiscales y movimientos de cuenta a las autoridades de tu país de residencia, o bien que se te retenga un 30% de impuestos sobre tus intereses percibidos, una parte se mandará a la Hacienda de tu país de residencia y otra parte se quedará en la Hacienda suiza, pero manteniendo el secreto bancario. En Suiza, es ley.

Por otra parte, está la Directiva europea sobre el ahorro, que obliga a reportar a las autoridades fiscales del país de residencia del titular la información y movimientos de una cuenta en el extranjero. El antídoto para esta molesta regla es obviamente abrir cuentas fuera de la UE, en Asia, Emiratos Arabes, muy pronto en UK y países afines de la Commonwealth y…….sorpresa….Estados Unidos !

Estados Unidos lleva camino de convertirse en el mayor paraíso fiscal del mundo. Como es ya sabido por muchos, en contraposición a su férrea legislación para detectar y controlar cuentas en el extranjero de ciudadanos estadounidenses (el famoso FATCA), EEUU no ha firmado ningún acuerdo de intercambio de información fiscal con ningún país del Globo, y por supuesto tampoco los CRS (Common Reporting Standards) ni la Directiva europea sobre el ahorro.

Como vemos, sigue siendo posible y relativamente fácil depositar dinero en cuentas bancarias y cuentas de inversión en el extranjero. Para quien aún tenga dudas puede consultar las páginas web de Foster Swiss, Fidusuisse o Breder Suasso, en español, y verá cuántas y cuan estupendas ofertas existen, por un módico honorario. No mantengo relaciones comerciales con ninguno de los tres,

La pregunta entonces es: ¿dónde está el truco?. Pues como no podía ser de otra manera en la residencia fiscal de la persona física. Podemos depositar tanto dinero como queramos donde queramos, pero lo que nos obliga  es nuestra residencia fiscal. En el caso de España, por ejemplo, estamos obligados a tributar por nuestra renta mundial. Y debemos cumplir la ley.

Esto implica que, para una (o varias) cuenta cuyo saldo supere los 50.000 € estamos obligados a formalizar el famoso impreso 720 declarando a Hacienda nuestros haberes. Y aún sin superar este importe, estamos obligados en la declaración de renta a exhibir los intereses percibidos en cada cuenta, si fuera el caso, los cuales tributarán en el apartado de rendimientos del ahorro. Aunque en este caso no hace falta citar procedencia.

De no hacerlo, estamos vulnerando la legalidad, y estamos expuestas al procedimiento sancionador de la misma, sabiendo que las sanciones por este tipo de infracciones son exageradamente elevadas, hasta el punto de que la Comunidad Europea ha llamado la atención al Gobierno de España para que modere los tipos y cuantía de las sanciones.

720 UE

Es así de simple, con lo que quien desee reducir el riesgo país en su patrimonio se ve abocado a sólo tres soluciones.

  • Tener menos de 50.000 € en el extranjero
  • Ocultar ilegalmente su patrimonio y exponerse a ser descubierto y “desplumado” por Hacienda.
  • Dejar de ser residente fiscal en España.

Algunos bufetes de asesores financieros, legales y tributarios lo pueden complicar tanto como quieran a fin de engordar sus honorarios, pero esta es la simple y llana realidad, para todos los ciudadanos de a pie, aquellos que han generado con ímprobo esfuerzo un patrimonio, y no quieren verlo expuesto a los riesgos de un país cuyo gobierno presenta fuertes síntomas de desequilibrio, amén de voracidad fiscal.

 

Los peligros del fin del dinero en efectivo siempre acechan….

Hacia principios de este mes de diciembre, una columna bloguera en un conocido periódico gratuito español se hacía eco de los peligros de la desaparición del dinero en efectivo.  Además de alumbrar unos muy interesantes (y escalofriantes) datos, daba un repaso ejemplar a los peligros de los medios de pago electrónicos y a la engañosa sensación de riqueza momentánea que producen.

Efectivamente, Irene Lozano nos mostraba cómo por primera vez, en 2016, los españoles han pagado más con tarjeta (27.816 millones) que con dinero del cajero (26.603 millones). Hay que ver cómo gastamos….Constata asimismo la enorme ofensiva de todas las entidades financieras en facilitar cualquier pasarela de pago electrónica, ya no con la simple tarjeta de crédito, ahora contactless, sino también con el móvil , todo bien rápido y universal, para que, sobre todo, no nos de tiempo a pensar y cedamos al impulso, que es de lo que se trata, de inmediatez y poca reflexión.

Y también demuestra su clarividencia al denunciar cómo los bancos son los primeros interesados en erradicar el efectivo, bueno, los primeros no. El primer interesado son los Gobiernos. Esto sí es Gran Hermano servido en bandeja ( Si Orwell levantara la cabeza…)

Absolutamente certero el comentario que hace con respecto al sentimiento conocido como “dolor de pagar”, esa autoprotección que nos salva de malgastar nuestro dinero. Los medios de pago electrónicos relajan ese dolor de pagar a nada porque dan la falsa sensación de ser inagotables. Y si  eso añadimos el componente de la inmediatez, la capacidad de satisfacer cualquier capricho en el acto, entonces nos hallamos ante verdaderas armas de destrucción masiva para la economía individual.

Está claramente demostrado que pagar en efectivo disminuye las compras impulsivas y que administrarse el mes en efectivo  te hace ser infinitamente más conservador que con cualquier otro medio de pago. En todo curso para aprender a manejar la economía individual hay un gran principio: dispón de efectivo para todos tus gastos  y adminístrate viendo cómo se gasta y cuanto queda en todo momento, olvida las tarjetas en casa y desde luego nada de apps para pagar desde el móvil.

El contacto con el dinero en efectivo, en cantidades moderadas, te centra en tu relación con el gasto. Es conocida la anécdota del famoso especulador Jesse Livermore quien, tras pasar un año especulando en la Bolsa grandes cifras, pedía por favor a su banquero de confianza que le dejase pasar una noche en la cámara acorazada del banco para tener un contacto físico con el dinero en efectivo y tomar conciencia de lo que pasaba por sus manos cada día de mercado.

La impunidad con la que las entidades financieras nos imponen su modelo de transacciones sin efectivo, a la vez que imponen todas las restricciones posibles a los pagos en efectivo bien arropados por la legislación de los gobiernos, nos demuestra claramente a donde se quiere ir.  A una sociedad de economía controlada, a cuentas de particulares que se pueden intervenir en todo momento y a una pérdida total de privacidad en cualquier transacción. Pero creo firmemente que aún hay un lado más perverso, se quiere una sociedad endeudada hasta las cejas, que gasta descontroladamente y está a merced de banqueros y políticos. El escenario ideal.

Sí, se objetará el eterno tema de la lucha contra l economía sumergida y la lucha contra el blanqueo, pero a estas alturas todos sabemos que existen otras vías para luchar contra ello y que la delincuencia tiene mil maneras de burlar estas situaciones. Es el viejo debate sobre cómo cambiamos privacidad por (falsa) seguridad.

Como asesor financiero siempre es ésta mi recomendación fundamental: pagarse primero a uno mismo, separar el ahorro del resto de dinero disponible y colocarlo de forma lo más inaccesible que se pueda. Por definición, el ahorro no debe estar alcanzable. De modo que ha llegado la  hora de llevar el agua a nuestro molino: para este fin nada más recomendable que cuentas bancarias y fondos en países extranjeros,  cajas de seguridad en jurisdicciones fiables, oro físico y activos de liquidez controlada.

Y por supuesto, como manda el sentido común, hacer exactamente lo contrario de lo que nos recomiendan bancos , políticos y los medios de información. Buena travesía.

 

 

Estonia sigue por el buen camino

Este año la pequeña república báltica de Estonia celebra  el tercer aniversario de la creación de la e-residencia. Ya hablamos del tema en una entrada allá por octubre de 2014.

El balance es espectacular: más de 27.000 nuevos e-residentes de 143 países diferentes han creado hasta 4272 empresas en estos tres años.

El proceso no ha estado exento de sustos. Algún ciberataque ha obligado a renovar los e-certificados de todos los e-residentes. Con Rusia tan cerca y una cierta parte de la población pro-Rusia tampoco se puede estar seguro del todo. Algún día Estonia podría ser una segunda Crimea, aunque ello es bien poco probable porque la OTAN mantiene bases militares en el país.

A lo largo de estos tres años la gama de servicios ofrecidos a los e-residentes no ha parado de crecer, ya era fácil crear una empresa sin desplazarse al país por medio de las agencias de incorporación que tramitaban todo el proceso a distancia. Pero desde hace poco ya todas las transacciones y la apertura de cuentas bancarias puede hacerse desde el lugar más remoto gracias a la tarjeta de e-residente, a su chip y  al lector de datos USB que acompaña la tarjeta. Abrir una cuenta, llevar la contabilidad, facturar, cobrar y pagar los impuestos, que por cierto no son exagerados. Todo tan sencillo!

Sorprende la agilidad del pequeño país nórdico, mientras otros más meridionales se pierden en complejas reformas legales para avanzar a velocidad de tortuga en facilitar la vida a emprendedores y autónomos.

Lo que menos importa es quién eres y de donde  vienes. Cuando en la vida real se constata que es posible operar así, es cuando se aprecia de verdad la losa que supone el hallarse atado a la voluntad del gobierno de un Estado.

El director del programa, Kaspar Korjus, expresa a las mil maravillas las limitaciones que imponen a sus ciudadanos las naciones-estado actuales (en inglés):

“This is where we are now — a very small period in human history in which the world’s population has been restrained by geographic boundaries. A nation is assigned to us at birth and then it usually stays with us for life. This random allocation of the world’s population determines our life opportunities more than almost any other single factor”

Esa es la realidad actual. Y eso es lo que programas como la e-residencia buscan cambiar. Ofrecer libertad de oportunidades sin que importe la nacionalidad, ni a qué estado pertenece nuestro pasaporte. Libertad para elegir dónde pago mis impuestos y qué servicios recibo a cambio. Libertad para poder negarse a seguir pagando burócratas, subvenciones a fondo perdido que compran votos o engordando estómagos agradecidos del sistema.

La comunidad de nómadas digitales crece y se interrelaciona. Otros países se plantean imitar a Estonia, que para siempre guardará el honor de haber sido el primero. El próximo paso, que ya se está analizando muy seriamente, es la creación de una criptomoneda propia, el “Estcoin”, y que sería ampliamente aceptada por la comunidad de e-residentes y, claro está, por el propio estado.

Todo apunta, y esto es un gran motivo de gozo para los PT’s,  a que la residencia virtual contribuirá a socavar la esclavitud del ciudadano actual hacia su estado y hacia el gobierno de turno. Sólo cuando el estado omnipotente se vea amenazado será capaz de plantearse el retorno a su condición original: la de servir al ciudadano en lugar de ordeñarlo.

Felicidades a todos los e-residentes, entre los que me incluyo, y a todos los que sin duda llegarán .

El poder del Estado….para muestra un botón

España, 2017. Desde el atentado del 17 de agosto en Barcelona, esta capital del Mediterráneo y por añadidura su región, Cataluña, acaparan la atención de los medios de comunicación mundiales. En el año 2010  se produjo por parte del Tribunal Constitucional la amputación del Estatuto de Cataluña aprobado por la población en referéndum. Esta primera afrenta a la voluntad del pueblo catalán ha derivado en 7 años de lucha que han acabado proporcionando una exigua mayoría independentista en el Parlamento regional. Ante la falta de propuestas para un mejor reconocimiento de la singularidad cultural y un mejor tratamiento fiscal en España, se ha llegado a una situación de enfrentamiento entre los gobiernos regional y estatal, donde el Gobierno de España se ha dedicado insistentemente a judicializar la situación en lugar de hacer política.

Como era de esperar, la resistencia popular ha ido a más y  a partir del 2015 se han vivido contínuos conflictos. Pero lo que trae este tema precisamente a este blog hoy no es  argumentar a favor de una de las dos posiciones, políticamente hablando.

La primera reacción del Estado para impedir la celebración de un referéndum de autodeterminación fue prohibirlo por anticonstitucional. Pero acto seguido…¿cual fue la segunda acción? Pues sí…..Intervenir las cuentas del gobierno autónomo (la Generalitat de Catalunya) para impedir que se dedicasen fondos públicos a la organización de la consulta.

Tras intervenir las cuentas, se desató una batalla en Internet para que los votantes conociesen su colegio electoral, campañas en twitter o webs informativas sobre el proceso del referéndum. A medida que aparecían nuevas webs, las unidades de delitos informáticos de las policías estatales (Guardia Civil y Policía Nacional) se dedicaban a bloquearlas y a ponerlas fuera de la red. Mientras tanto, se sucedían detenciones y registros.

La jornada del referéndum, el 1 de octubre fue lamentable por muchos motivos, entre ellos las cargas policiales, pero puede decirse que se llegó a votar en la mayoría de las poblaciones.

Con posterioridad se ha pasado a la batalla del pánico económico: las grandes empresas trasladan su sede fuera de Cataluña, algunas por temor y otras amenazadas  y multitud de ciudadanos atemorizados abren cuentas en oficinas de bancos  en ciudades limítrofes, fuera de la región, para evitar un supuesto corralito o quedar dentro de la protección del Fondo de Garantía de Depósitos de España.

El conflicto entre Cataluña y el Gobierno de España plantea un caso de manual sobre cómo el Estado puede intervenir a su antojo las finanzas y la privacidad de quien ose oponerse a la legalidad establecida, muchas veces interpretada a favor del pez gordo. Hasta el punto de que los disidentes van a prisión y los cientos de corruptos que hay siguen campando por el país.

El Estado ha demostrado con suficiencia su capacidad todopoderosa de hacernos la vida imposible cuando y como quiera. Bloquear cuentas,  incautarse de las mismas, disponer de nuestros ahorros, filtrar nuestras comunicaciones, decidir qué debemos ver y oir.  Y por supuesto decidir sobre nuestra libertad.

Los amigos de Agora Publicaciones se han adelantado ligeramente a este post y han publicado opiniones semejantes. Su experto internacional Jim Rickards dice (copio textualmente):

“….el Gobierno de Madrid ha congelado cuentas del gobierno regional catalán con el fin de impedirle a Cataluña celebrar su referéndum de independencia. Todo esto pone al descubierto que tu dinero en el banco, en realidad, no es tuyo – es del banco y de cualquiera que lo controle, usualmente un gobierno-. Si realmente quires tener control total sobre tu dinero, necesitas convertir algo de tu efectivo en oro físico”

De hecho, yo matizaría la frase de Jim en el sentido de que debes tener una parte de tu patrimonio fuera del sistema bancario, invertido en oro físico pero también en cualquier otro activo que no pueda ser intervenido tan fácilmente como un apunte bancario: inmuebles, cuentas en el extranjero, metales raros y piedras preciosas.

El desgraciado episodio que sucede en Cataluña nos muestra el verdadero rostro del Estado cuando decide aplicar su omnipotente poder contra algo o alguien. Para muestra, un botón. Si no somos capaces de reaccionar y proteger nuestros bienes a tiempo, puede que un día se demasiado tarde.

 

 

Le lectura de este verano

9789877190052

La lectura de este verano ha estado dedicada al análisis de, a nuestro parecer, una de las mejores obras de denuncia sobre el sistema extraterritorial u “offshore”. Se trata del libro de Nicholas Shaxson titulado “Las Islas del Tesoro”.  Efectivamente, la profundidad de los análisis que contiene, los argumentos vertidos y la profusión inmensa de datos y citas bibliográficas convierten a este libro en una referencia imprescindible para el estudio del mundo extraterritorial.

No en vano, su autor describe con humor como hasta los más arduos defensores del mundo “offshore” le han felicitado por la obra y apenas han podido contraponer argumentos de peso a la exposición realizada.

Y realmente merece todas nuestras felicitaciones y admiración, aunque el motivo de traerlo a nuestro blog es para expresar nuestro desacuerdo con sus conclusiones y sobre todo con las medidas propuestas para atajar el sangrante tema de la evasión fiscal y del escape de grandes fortunas y multinacionales gracias al mundo extraterritorial.

La obra desgrana numerosos casos de uso de las estructuras extraterritoriales para beneficio de grandes fortunas, grandes empresas, dictadores y delincuentes. Por sus páginas desfilan los hermanos Vestey, ilustres precursores en el uso de estructuras “offshore”,  la extinta compañía petrolera francesa Elf y su mundo de corrupción en Africa, la verdad sobre el origen del secreto bancario suizo, las extensiones “offshore” de la gran banca de inversión norteamericana, los amigos de Putin o el propio Meyer Lansky, el legendario mafioso.

Nicholas Shaxson sitúa con acierto el big bang del mundo offshore en el nacimiento del mercado de los eurodólares, de forma similar a como el experto español Juan Hernández Vigueras lo sitúa en el mercado de los petrodólares. Esas masas descontroladas de divisa norteamericana convertida en moneda universalmente aceptada, que debían gestionarse fuera del sistema regulador norteamericano, es lo que dio alas a la industria “offshore”. Pero a quién dio realmente alas fue a la city de Londres, a su establishment, y a su consideración como un territorio autorregulado. El cual a su vez, alentó la construcción de lo que Shaxson denomina “la telaraña”, es decir, el universo de pequeñas jurisdicciones extraterritoriales conectadas de algún modo a Gran Bretaña y permitidas oficiosamente….hasta que Estados Unidos reclamó su puesto.

Efectivamente, no es ninguna novedad que los EEUU son un paraíso fiscal para todo el mundo excepto para sus contribuyentes, que además pagan impuestos estén donde estén, eso sí, con generosas exenciones. Los EEUU no han firmado el AEOI (acuerdo de intercambio automático de información fiscal) tras haber impuesto sanciones a diestro y siniestro en el mundo por incumplir el FATCA (ley de declaración de activos en el extranjero por ciudadanos USA). Realmente vergonzoso, pero ahí está Delaware, Nevada, Wyoming y tantos otros con secreto absoluto.

La city de Londres es el verdadero corazón del mundo “offshore”, por donde se canalizan los mayores flujos de capitales, en un ambiente de secretismo y desregulación total. Shaxson dedica una parte notable del libro a desentrañar esta vergüenza del mundo occidental, supuestamente “ético”, y a demostrar como nada se puede hacer hoy por hoy para regular ese lugar, ni por parte del mismísimo gobierno británico. Del mismo modo dedica una laboriosa investigación a la isla de Jersey.

Shaxson sitúa el problema del efecto de arrastre, especialmente en Delaware, donde un banco ha arrastrado a otro y así, por pura competencia, todo el poderoso sistema financiero norteamericano se ha convertido en actor destacado en el mundo extraterritorial.

También demuestra cómo no ha habido escándalo o estafa financiera que no tuviese vínculos con las sedes extraterritoriales del sistema financiero.

Sostiene que los centros financieros extraterritoriales drenan la riqueza de los países pobres y la canalizan hacia los ricos. Cierto, pero una vez más, el arma debiera ser la intervención por parte de los organismos internacionales del país y no del banco que recibe las transferencias. No se resuelve nada matando al mensajero.

Sin embargo, y tras mostrar nuestra admiración por el rigor y la profundidad con que trata el tema, debemos ser críticos con las conclusiones. Shaxson sitúa el origen del mal en la existencia misma de las propias jurisdicciones extraterritoriales. Asimismo, expresa su confianza ciega en la buena gestión fiscal de los gobiernos, supuesto totalmente gratuito, al tiempo que reclama un intercambio general de información sin plantearse el derecho a la privacidad.

Del mismo modo que defiende el derecho de los países pobres a gestionar su riqueza, es razonable respetar el derecho de cada jurisdicción a organizar su fiscalidad como mejor le convenga.

El problema de las multinacionales evadiendo impuestos y estableciendo precios de transferencia no se solucionará con la desaparición de los centros extraterritoriales, sino regulando la actividad de las mismas en origen. Del mismo modo, el dinero de la delincuencia o de los dictadores debe seguirse por otros medios, incluyendo al periodismo de investigación, pero no deben pagar todos por unos cuantos.

Y por último, Shaxson describe profusamente en su obra el poder de la city de Londres y de las corporaciones de Delaware. Si los gobiernos de estas potencias no quieren o pueden hacer nada en favor de la transparencia en sus propias casas, poca esperanza se puede tener en el efecto de asestar golpes a otras jurisdicciones, que no sea reforzar el monopolio de EEUU y Londres como paraísos fiscales tolerados. En este sentido, el catálogo de medidas propuesto en el último capítulo, caso de aplicarse, no haría más que reforzar ese monopolio.

Nuestra visión es que los paraísos fiscales existen, porque grandes élites desean que existan. Y puesto que existen es buena la competencia en ese ámbito, como lo es en general. Una supuesta transparencia universal, caso de lograrse, no garantiza ni la eficiencia de gasto de los gobiernos, ni el uso ético de toda la información disponible. Ante la duda, nos alineamos en el derecho a la privacidad y a la optimización de nuestra fiscalidad.

Nuestro compromiso es que la elusión fiscal no se quede en las élites, sino que se democratice hasta tal punto que imponga una seria reflexión a los gobernantes, impidiéndoles disponer de carta blanca para seguir drenando los recursos de quienes crean riqueza.