Archivo de la categoría: 3ª Bandera: Base de negocios

Esta es la tercera bandera de los PT: lugares donde residen sus fuentes de ingresos, con entornos favorables para los emprendedores y baja tributación a las ganancias empresariales. Aqui opinamos y damos recomendaciones sobre ello.

Le lectura de este verano

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La lectura de este verano ha estado dedicada al análisis de, a nuestro parecer, una de las mejores obras de denuncia sobre el sistema extraterritorial u “offshore”. Se trata del libro de Nicholas Shaxson titulado “Las Islas del Tesoro”.  Efectivamente, la profundidad de los análisis que contiene, los argumentos vertidos y la profusión inmensa de datos y citas bibliográficas convierten a este libro en una referencia imprescindible para el estudio del mundo extraterritorial.

No en vano, su autor describe con humor como hasta los más arduos defensores del mundo “offshore” le han felicitado por la obra y apenas han podido contraponer argumentos de peso a la exposición realizada.

Y realmente merece todas nuestras felicitaciones y admiración, aunque el motivo de traerlo a nuestro blog es para expresar nuestro desacuerdo con sus conclusiones y sobre todo con las medidas propuestas para atajar el sangrante tema de la evasión fiscal y del escape de grandes fortunas y multinacionales gracias al mundo extraterritorial.

La obra desgrana numerosos casos de uso de las estructuras extraterritoriales para beneficio de grandes fortunas, grandes empresas, dictadores y delincuentes. Por sus páginas desfilan los hermanos Vestey, ilustres precursores en el uso de estructuras “offshore”,  la extinta compañía petrolera francesa Elf y su mundo de corrupción en Africa, la verdad sobre el origen del secreto bancario suizo, las extensiones “offshore” de la gran banca de inversión norteamericana, los amigos de Putin o el propio Meyer Lansky, el legendario mafioso.

Nicholas Shaxson sitúa con acierto el big bang del mundo offshore en el nacimiento del mercado de los eurodólares, de forma similar a como el experto español Juan Hernández Vigueras lo sitúa en el mercado de los petrodólares. Esas masas descontroladas de divisa norteamericana convertida en moneda universalmente aceptada, que debían gestionarse fuera del sistema regulador norteamericano, es lo que dio alas a la industria “offshore”. Pero a quién dio realmente alas fue a la city de Londres, a su establishment, y a su consideración como un territorio autorregulado. El cual a su vez, alentó la construcción de lo que Shaxson denomina “la telaraña”, es decir, el universo de pequeñas jurisdicciones extraterritoriales conectadas de algún modo a Gran Bretaña y permitidas oficiosamente….hasta que Estados Unidos reclamó su puesto.

Efectivamente, no es ninguna novedad que los EEUU son un paraíso fiscal para todo el mundo excepto para sus contribuyentes, que además pagan impuestos estén donde estén, eso sí, con generosas exenciones. Los EEUU no han firmado el AEOI (acuerdo de intercambio automático de información fiscal) tras haber impuesto sanciones a diestro y siniestro en el mundo por incumplir el FATCA (ley de declaración de activos en el extranjero por ciudadanos USA). Realmente vergonzoso, pero ahí está Delaware, Nevada, Wyoming y tantos otros con secreto absoluto.

La city de Londres es el verdadero corazón del mundo “offshore”, por donde se canalizan los mayores flujos de capitales, en un ambiente de secretismo y desregulación total. Shaxson dedica una parte notable del libro a desentrañar esta vergüenza del mundo occidental, supuestamente “ético”, y a demostrar como nada se puede hacer hoy por hoy para regular ese lugar, ni por parte del mismísimo gobierno británico. Del mismo modo dedica una laboriosa investigación a la isla de Jersey.

Shaxson sitúa el problema del efecto de arrastre, especialmente en Delaware, donde un banco ha arrastrado a otro y así, por pura competencia, todo el poderoso sistema financiero norteamericano se ha convertido en actor destacado en el mundo extraterritorial.

También demuestra cómo no ha habido escándalo o estafa financiera que no tuviese vínculos con las sedes extraterritoriales del sistema financiero.

Sostiene que los centros financieros extraterritoriales drenan la riqueza de los países pobres y la canalizan hacia los ricos. Cierto, pero una vez más, el arma debiera ser la intervención por parte de los organismos internacionales del país y no del banco que recibe las transferencias. No se resuelve nada matando al mensajero.

Sin embargo, y tras mostrar nuestra admiración por el rigor y la profundidad con que trata el tema, debemos ser críticos con las conclusiones. Shaxson sitúa el origen del mal en la existencia misma de las propias jurisdicciones extraterritoriales. Asimismo, expresa su confianza ciega en la buena gestión fiscal de los gobiernos, supuesto totalmente gratuito, al tiempo que reclama un intercambio general de información sin plantearse el derecho a la privacidad.

Del mismo modo que defiende el derecho de los países pobres a gestionar su riqueza, es razonable respetar el derecho de cada jurisdicción a organizar su fiscalidad como mejor le convenga.

El problema de las multinacionales evadiendo impuestos y estableciendo precios de transferencia no se solucionará con la desaparición de los centros extraterritoriales, sino regulando la actividad de las mismas en origen. Del mismo modo, el dinero de la delincuencia o de los dictadores debe seguirse por otros medios, incluyendo al periodismo de investigación, pero no deben pagar todos por unos cuantos.

Y por último, Shaxson describe profusamente en su obra el poder de la city de Londres y de las corporaciones de Delaware. Si los gobiernos de estas potencias no quieren o pueden hacer nada en favor de la transparencia en sus propias casas, poca esperanza se puede tener en el efecto de asestar golpes a otras jurisdicciones, que no sea reforzar el monopolio de EEUU y Londres como paraísos fiscales tolerados. En este sentido, el catálogo de medidas propuesto en el último capítulo, caso de aplicarse, no haría más que reforzar ese monopolio.

Nuestra visión es que los paraísos fiscales existen, porque grandes élites desean que existan. Y puesto que existen es buena la competencia en ese ámbito, como lo es en general. Una supuesta transparencia universal, caso de lograrse, no garantiza ni la eficiencia de gasto de los gobiernos, ni el uso ético de toda la información disponible. Ante la duda, nos alineamos en el derecho a la privacidad y a la optimización de nuestra fiscalidad.

Nuestro compromiso es que la elusión fiscal no se quede en las élites, sino que se democratice hasta tal punto que imponga una seria reflexión a los gobernantes, impidiéndoles disponer de carta blanca para seguir drenando los recursos de quienes crean riqueza.

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Puerto Rico: de paraíso fiscal a infierno deudor

La isla de Puerto Rico tiene unos 2,5 millones de habitantes en el área metropolitana de San Juan, su capital, y un total aproximado de 3,7 millones, recibiendo un promedio anual de 4 millones de turistas. Se trata de un estado libre asociado a Estados Unidos, por lo que se puede transitar y comerciar entre ambos sin ningún tipo de restricción.

La situación financiera de Puerto Rico es delicada. Hasta mayo estaba pidiendo préstamos para pagar los intereses de préstamos anteriores. A partir de mayo, su gobernador Ricardo Rosselló ha declarado la suspensión de pagos para reestructurar una deuda de más de 70.000 millones de dólares. Puede tener la tentación de lanzar rescates al estilo de Chipre, o de Grecia. Peor aún, los bancos de Puerto Rico son los principales acreedores de la deuda pública gubernamental, con lo que su balance dista mucho de transmitir confianza.

Sin embargo, es un lugar con grandes oportunidades para la optimización fiscal. Fiscalmente, para los ciudadanos estadounidenses, Puerto Rico ha sido una vía para abandonar la fiscalidad “made in USA” sin salir de territorio norteamericano. La legislación vigente, aprobada a partir de 2012,  permite ofrecer a Puerto Rico incentivos que no se permiten al resto de los estados. Del mismo modo que otras posesiones insulares de los USA, como Guam, Samoa, Palau o las Islas Vírgenes.

La ley para fomentar la exportación de servicios (Ley 20 de 2012), busca convertir a Puerto Rico en un centro internacional de servicios de exportación. Una herramienta para las empresas que opten por establecerse en la isla para ofrecer servicios globalmente desde Puerto Rico. La ley también beneficia a las personas que ofrecen servicios de promotor para lograr que nuevas empresas proveedoras de servicios establezcan operaciones allá. El estatuto beneficia a cualquier negocio con una oficina en Puerto Rico que se dedique a exportar servicios a personas residentes o entidades extranjeras.

Dicha ley para la exportación de servicios, “permite disfrutar del 100% de exención en dividendos, la 273 y 399 para el establecimiento de empresas financieras y aseguradoras internacionales, respectivamente, la ley 27 para incentivar el sector del cine y videojuegos, y la ley 73 de incentivos a la manufactura, se han convertido en un  poderoso imán de inversión  y negocios”

Con estas medidas, y siguiendo la estela de Singapur, Puerto Rico trata de dinamizar su economía y atraer emprendedores que generen empleo y bienestar duradero en la isla. Puerto Rico puede ser un destino adecuado para los siguientes tipos de empresas:

  • Comercio electrónico
  • Diseño gráfico
  • Gestión de activos
  • Call centers
  • Desarrollo de software
  • Publicidad y relaciones públicas.
  • Centros de almacenaje y distribución.
  • Consultoría económica, ambiental, tecnológica, científica, gerencial, marketing, recursos humanos, informática y auditoría.
  • Centros de procesamiento electrónico de información.
  • Centros de servicios compartidos.
  • Servicios médicos hospitalarios.

Y, en general, todos aquellos que puedan realizarse en Puerto Rico para clientes externos.

Los beneficios contributivos a los negocios dedicados a la exportación de servicios establecidos por ley son:

  • Tasa contributiva máxima de 4% sobre los ingresos relacionados con la exportación de servicios.
  • 100% de exención contributiva sobre dividendos o distribución de ganancias.
  • 60% de exención de patentes municipales.
  • 90% de exención contributiva sobre la propiedad mueble e inmueble a ciertos servicios elegibles.
  • Decreto de exención contributiva de 20 años, renovable por un término adicional de 10 años.

Por otra parte, estableciendo la residencia en Puerto Rico, el gobierno local garantiza que hasta 2035  no pagará impuestos sobre el rendimiento del capital depositado en la isla, ni sobre los dividendos generados en la isla. La Ley 22, promueve las siguientes ventajas fiscales:

  • 100% de exención contributiva a nuevos residentes de Puerto Rico sobre determinados ingresos provenientes de dividendos e intereses.
  • 100% de exención contributiva sobre toda ganancia capital a largo plazo obtenida después de convertirse en nuevo residente.

En el vínculo siguiente pueden verse interesantes detalles ofrecidos por estas leyes.

http://popular.leydeincentivos.com/pdf/Ley-20-y-22-Beneficios-de-los-Nuevos-Incentivos.pdf

Sin embargo, también están los contras. El sistema bancario y la oferta de productos financieros en Puerto Rico no es la ideal. Y el fantasma de la deuda pública pesa excesivamente. El éxodo de portorriqueños hacia Florida persiste y no se dan las garantías para un crecimiento contenido y estable.

Dado nuestro extremo conservadurismo en lo que a países PT se refiere, no podemos recomendar Puerto Rico en las circunstancias actuales. No obstante, si Vd. es un ciudadano norteamericano…..

El indicador de atractividad fiscal

Un par de economistas del centro de estudios económicos Leibnitz de Alemania crearon en 2013 un ´”indicador de atractivo fiscal” estableciendo un ranking de países a través de un análisis basado en 16 variables diferentes. Puede descargarse para su lectura completa en:

https://www.econstor.eu/bitstream/10419/75220/1/749829451.pdf

El tipo impositivo para el impuesto de sociedades es por supuesto una de las variables medidas, pero también analiza políticas como la imposición a los dividendos y ganancias de capital, retenciones en origen, la existencia de un régimen de tributación para holdings, la compensación de pérdidas, la red de tratados para evitar la doble imposición , las reglas de capitalización, y las reglas para empresas controladas desde el  extranjero.

Resulta que todas estas variables adicionales pueden marcar una gran diferencia en el atractivo general del régimen fiscal corporativo en una nación. Como se puede ver en esta lista de los diez países que obtienen mejor puntuación, los Emiratos Árabes Unidos tienen uno de los sistemas de impuestos corporativos más atractivos del mundo, a pesar de tener la tasa más alta del impuesto de sociedades.

Contra todo pronóstico, Estados Unidos sigue atascado en la parte inferior. La “buena noticia” es que le gana a  Argentina y Venezuela, dos de los países más corruptos y despóticos del mundo.

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Cabe explicar que la cifra más cercana a 1 es la mejor y la más cercana a 0 la peor puesto que el índice de atractividad mide un porcentaje, cuanto mayor más atractivo.

Como era de esperar, los llamados paraísos fiscales dominan los primeros lugares en el ranking. Y eso a pesar de que las leyes de privacidad financiera no son parte de la ecuación.

En la tabla siguiente están todos los resultados en el informe. Se enumeran las naciones en orden alfabético, así que no es muy fácil de usar si se quiere hacer comparaciones. Pero un simple regla de oro es que, cualquier puntuación sobre 0.6000 es relativamente buena y cualquier puntuación por debajo de 0.4000 sugiere un país se está disparando en el pie.

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Por si sirve de algo, Suiza y Estonia superan el umbral de 0,6000, como era de esperar, pero me sorprendió que tanto Hong Kong y Liechtenstein queden en la mitad del ranking.  Algo no está del todo bien calibrado cuando  ambas naciones se calificaron como peores que Francia!

Eso me da la oportunidad de emitir una advertencia muy importante. Es bueno tener un sistema fiscal corporativa atractivo, pero hay docenas de otros factores que ayudan a determinar la prosperidad y la competitividad de un país. De hecho, la política fiscal es sólo el 20 por ciento de la puntuación de un país en el ranking de la Libertad Económica  mundial. Así que no tan solo es importante considerar  las políticas fiscales y la carga total de los gastos del gobierno para evaluar la política fiscal de un país, también hay que mirar a otros grandes factores tales como la política monetaria, la política comercial y la política regulatoria.

Como tal, aunque es irritante que el sistema tributario corporativo estadounidense se encuentra por debajo de Francia (y de Italia, Grecia, Ucrania, Nigeria, etc), Estados Unidos lo hace mejor por suerte  en la mayoría de las otras áreas. Dicho esto, es preocupante que haya caído en la clasificación mundial de libertad económica general , desde el 3r lugar  cuando Bill Clinton dejó el cargo al puesto 18 en el ranking más reciente, por lo que la tendencia obviamente no es muy alentadora.

Otra advertencia a tener en cuenta es que son clasificaciones  con datos del período 2005-2009, por lo que algunas naciones se habrán movido hacia arriba o hacia abajo desde entonces. Me sorprende mucho, por ejemplo, que Chipre todavía aparezca en la parte superior entre las 10 primeras. Puede ser  también que la caída de puntuación de EE.UU., sea por culpa de los aumentos de impuestos debidos al “Obamacare” y al acuerdo que se dio en llamar “precipicio fiscal”.

Desconozco si existe un ranking de las naciones basado únicamente en el impuesto sobre la renta, pero el Liberales Institut en Suiza ha compilado un “Indicador de Opresión Fiscal” para las naciones industrializadas y los Estados Unidos obtuvieron el puesto 19 entre las 30 naciones de la OECD, en las que se midió cómo son tratados  los contribuyentes individuales . España está algo mejor e Italia bastante peor, pero siempre queda la picaresca…..

Pon a salvo tu patrimonio !!

Si todo lo que posees está a tu propio nombre y en tu propio país, entonces estás expuesto a cualquier decisión que el gobierno pueda tomar acerca de qué hacer con ello, a lo que eres absolutamente vulnerable, y además tampoco podrás decidir a quién irá a parar la riqueza que tú has generado.

El día de mañana, el Gobierno podría sacarse de la nada una nueva medida, una ley que afectara a todos, o bien una regla ideada especialmente para la gente como tú. O incluso podría ser una acción administrativa dirigida directamente a ti. En cualquier caso, con todos tus activos en tu país, pronto descubrirás cómo se siente la langosta  cuando la trampa en que ha caido se extrae fuera del agua. Nada puede hacer al respecto.

La única manera de protegerse contra el riesgo de ser hervido en una olla del Gobierno es mantener algunos de tus activos en otro país. Dependiendo de cómo lo hayas organizado, los beneficios específicos que puedes alcanzar son:

 Protección de los controles de cambio de divisas
Protección frente a la confiscación de metales preciosos
 Un perfil más bajo evitando ser objeto de pleitos
Ventajas derivadas de la planificación fiscal en renta y sucesiones
Un acceso más fácil a las inversiones en otros países
Una medida de la privacidad financiera
Disponibilidad práctica
para mover activos rápidamente
 Preparación psicológica para pensar y actuar a nivel internacional cuando se necesita

Hay muchas maneras de conseguir esos beneficios. Ninguna es adecuado para todos, y todos ellos vienen con algo de coste o inconveniencia. Aquí solo verás el menú principal.

Pequeña cuenta bancaria . Una pequeña cuenta en un banco extranjero le da un lugar de aterrizaje listo y privado si alguna vez decide que quiere mover una gran cantidad de dinero a toda prisa. No será declarable si no supera un cierto importe.

Cuenta bancaria grande. Una gran cuenta en un banco extranjero también proporciona un lugar de aterrizaje para cualquier importe que desee enviar más tarde. Si los controles de divisas se imponen,  las nuevas normas pueden requerir repatriar el dinero – o puede que no.- Dependiendo de las características específicas de las nuevas reglas, su cuenta puede ser fiduciaria. En ese caso, los fondos en el extranjero podrán moverse por fuera de su propio país, mientras que otros se verán obligados a quedarse en casa. La desventaja de una cuenta bancaria grande frente a una cuenta bancaria pequeña es la pérdida de privacidad, está obligado a reportarla al fisco.

Oro físico. El oro almacenado en una caja de seguridad en un banco extranjero no se tipifica como una cuenta financiera del exterior. Así, cualquier persona puede almacenar una cantidad ilimitada de metal sin provocar ningún requisito de información. Evitar la necesidad de un reporte es una ventaja, pero no confíe demasiado en la privacidad que se obtiene con una caja de seguridad, ya que los pasos necesarios para que el oro  llegue ahí pueden crear registros de su cuenta.

Seguro de vida diferido. Una póliza variable emitido por una empresa extranjera que produce pagos periódicos a partir de una fecha no es considerada una cuenta financiera en determinados países. El importe de la poliza puede ser invertido en las principales divisas o en carteras de acciones y bonos internacionales. Si la prima de la póliza es lo suficientemente grande (un mínimo de US$ 1 millón o más, dependiendo de la compañía de seguros), se puede invertir en el sector inmobiliario, una empresa privada, o cualquier otra cosa.

Para un acreedor puede hacerse muy difícil acceder a una póliza de vida de derecho suizo o luxemburgués.

Fondos de inversión “offshore”. La gama de fondos de inversión disponibles a nivel internacional es aún más amplia y más variada que los que están disponibles en  cada país. Y, como la cuenta bancaria extranjera, su fondo extranjero está a salvo de un ataque relámpago de tu propio gobierno. Sin embargo deben examinarse atentamente los efectos fiscales de cuentas de fondos o de corretaje en el extranjero.

Sociedad “offshore”. Se puede utilizar una sociedad de responsabilidad limitada constituida fuera de tu país de origen como un holding internacional. Esa sociedad, y no  tú personalmente, sería la titular de los fondos e inversiones que formen tu cartera..

Una sociedad offshore puede ser también utilizada a efectos de planificación sucesoria, del mismo modo que los fideicomisos (trusts) o las fundaciones.

Bienes raíces en el extranjero. Una inversión directa extranjera en el sector inmobiliario está sometida a reglas fiscales variables según cada país, pero proporciona una capa de seguridad al patrimonio y lo diversifica, siempre y cuando se halle en países estables políticamente. .

Los bienes raíces en el extranjero también pagan un “dividendo psicológico”. Sabes que tienes un lugar para ir, por si alguna vez quieres o necesitas marcharte de tu país, proporcionándote una sensación de seguridad. Ese apartamento en Buenos Aires o la finca en Paraguay significan que nunca serás una langosta.

Contrato privado de inversión internacional. Dependiendo de las circunstancias, puede ser posible estructurar un contrato de inversión entre el usuario y una institución financiera internacional con impuestos diferidos, no notificable, y protegido de control de cambios futuros o prohibiciones de poseer oro. Este es un trabajo de encargo por lo que, por supuesto, es sólo práctico para grandes capitales.

Fideicomiso (trust) internacional de protección de activos. Un fideicomiso internacional debidamente estructurado proporciona el máximo nivel de protección respecto a todo lo que sucede en su propio país. El fiduciario está fuera de tu país de origen y por lo tanto no está sujeto a sus leyes. Y  tú no posees la autoridad para obligar al administrador para invertir o distribuir el patrimonio en fideicomiso de una manera determinada. Por lo tanto no hay medios directos para que tu propio gobierno pueda imponer cualquier régimen de control o restricciones a la inversión en el fideicomiso.

Un fideicomiso internacional es de lejos el más poderoso de todos los dispositivos de planificación financiera. Si se maneja adecuadamente, es prácticamente impenetrable para los futuros acreedores y es especialmente útil en la planificación del patrimonio. También es el dispositivo más complejo y por lo tanto el que más posibilidades tiene de ser gestionado con ineptitud. De todas las herramientas mencionadas en este artículo, es el que exige mayores reportes de información al fisco, habitualmente.

 

 

Los 8 Magníficos de Hoyt Barber

 

Uno de los autores indiscutibles de literatura “offshore” es Hoyt L. Barber. Este consultor especialista en finanzas de ultramar ha publicado más de 8 libros sobre el tema, algunos de ellos novelas.

Es el propietario del Grupo Barber, el cual incluye asesorías finacieras “offshore”,  y otras empresas dedicadas a relacionar clientes del mundo entero con los proveedores de servicios “offshore”. Sus empresas, sin embargo, no ofrecen introducción en cualquier destino.  Cada año, Hoyt Barber selecciona cuidadosamente, como si de una buena añada de vino se tatase,  las ocho mejores jurisdicciones “offshore” .

El “ranking” de  estas ocho mejores jurisdicciones se determina por el propio Barber, el cual utiliza un baremo de doce criterios para valorar la mejor jurisdicción para las tercera y cuarta bandera de todo buen PT, es decir, para la base de negocios y el depósito de activos. Gracias a la perseverancia en el mantenimiento de esta lista de los 8 magníficos”, a Mr. Barber no le faltan lectores y clientes de todo el mundo, que siguen atentamente su selección.

En su obra del año 2007 “Tax Havens today”, que es una reedición modernizada de su best seller  “Tax Havens” publicado por primera vez en 1992,  Hoyt Barber describe sus criterios de selección:

  1. Estructura Fiscal
  2. Estabilidad económica y política
  3. Control de movimiento de capitales
  4. Tratados
  5. Actitud del Gobierno
  6. Legislación sobre empresas
  7. Comunicaciones y Transporte
  8. Servicios bancarios, fiancieros y profesionales
  9. Sistema Legal
  10. Secreto y confidencialidad
  11. Incentivos a la inversión y oportunidades
  12. Emplazamiento

Sin embargo, desde su primera publicación hasta ahora, la lista no ha sufrido variaciones importantes. Quizá el momento más convulso ha sido cuando jurisdicciones como las Islas del Canal (Jersey, Guernsey, Alderney, y en cierto modo, Sark) han perdido su encanto como paraísos fiscales debido a la presión de Gran Bretaña, del mismo modo que la isla de Man, las Bahamas y las islas Cayman ya no son lo que eran.

Así pues, esta es la lista de los 8 magníficos seleccionada por Hoy Barber, en estricto orden de preferencia:

  1. Suiza / Liechtenstein
  2. Austria
  3. Panamá
  4. Saint Kitts and Nevis – San Vicente y Granadinas
  5. Belize
  6. Hong Kong
  7. Cook Islands
  8. Vanuatu

Cierto es que algunos admiten discusión,  pues creo personalmente que Singapur debería estar en la lista y también los Emiratos Arabes Unidos. Es comprensible que no aparezca ningún otro país de la UE, incluido Luxemburgo, debido a las presiones existentes en el sistema, aunque el ducado sigue siendo favorito entre los gestores de fondos, SICAV y “asset managers”. También es posible que lugares bien conocidos en Europa como Andorra y Gibraltar no sean suficientemente considerados por  remotos o poco comunicados.

Pero no es una mala selección. Ahí la dejamos para que cada PT vaya eligiendo sus banderas.

Otros libros publicados por Barber son:  “Secrets of Swiss Banking”,  Offshore Money (novela), From Hell to Havana (novela),  Banques Suisses (traducción del primero) y Freedom without Borders.

¿Usar los paraísos fiscales es ilegal ?

Uno actúa como un defraudador cuando reduce las ganancias de su negocio doméstico legal a través de pagos cuestionables – bajo el pretexto de derechos de licencia, remuneración de consultores o donaciones a los asociados supuestamente extranjeros en las Islas del Canal, los cuales son en realidad empresas pantalla, pertenecientes a uno mismo.

Se engaña a Hacienda cuando da a entender que ha hecho algunas importaciones muy costosas de Mónaco (desde donde su empresa pantalla emitiría facturas ficticias), cuando en realidad consiguió los artículos escandalosamente baratos en Taiwán.

Como cuando pretende entregar bienes a precios muy bajos, o sin mucho beneficio, a Suiza para que su empresa ficticia de allá emita un pago de muy poco valor con escaso beneficio para su sede de aquí, cuando en verdad ha generado grandes sumas de dinero de su comprador de bienes en Sudáfrica.

O como cuando actúa como si se hubiese mudado a las Bahamas, donde alquila un piso y espacio para guardar sus pertenencias y acuerda con alguien que reenvie su correo, cuando en realidad vive en secreto libre de impuestos con una amante en su ciudad natal y lleva a cabo su negocio en Nassau, a distancia.

Por otro lado, todo sería legal si moviera su fábrica entera, oficina o actividad a un país con bajos o nulos impuestos y operase desde allí en el futuro. Si usted opera una empresa comercial regular en Bahamas, las Islas del Canal o en Liechtenstein, Hacienda no puede normalmente hacer nada.

He aquí algunas medidas que toman los Gobiernos contra los paraísos fiscales:

Australia una vez trató de utilizar su restrictiva ley de control de divisas para sabotear las transacciones no deseadas de sus ciudadanos con interlocutores en determinados países. Negó la aprobación necesaria del Banco de la Reserva a todos los Estados en la lista negra – entre ellos todos los paraísos fiscales de las Bahamas a Tonga –

Canadá tuvo la grandiosa idea de asumir la venta ficticia de todos los bienes internos a valor de mercado para la gente que renunciaba a su residencia canadiense, y cobrarles el importe correspondiente al impuesto sobre el valor añadido.

Bélgica y Francia tratan de evitar que sus contribuyentes hagan negocios en paraísos fiscales mediante la inversión de la carga de la prueba. No es el Estado el que tiene que demostrar una reducción ilegal de impuestos por gastos en Andorra y Liechtenstein, sino más bien al ciudadano afectado quien tiene que certificar que todo está hecho sin tapujos.

Tío Sam busca prevenir la descarga del cumplimiento de las responsabilidades de los americanos emigrantes que renuncian a su ciudadanía, haciendo que los que desde hace tiempo adquirieron la residencia española o Suiza tributan por diez años más de acuerdo con la fiscalidad estadounidense si el cambio de la ciudadanía fue realizado únicamente por consideraciones fiscales.

España tomó medidas en 1991 contra las empresas extranjeras no controladas por no ser miembros de la CE o hallarse bajo tratados de doble imposición, con el ojo puesto en las empresas de Gibraltar que no eran transparentes al impuesto sobre bienes inmuebles, transmisión de propiedades y sucesiones. Tales propiedades españolas registradas están sujetas ahora a un impuesto adicional del 5% anual para compensar futuros ahorros en transmisiones y sucesiones.

Naturalmente, la legislación más antigua y pulcra anti-paraísos fiscales se halla en la Alemania tradicionalmente perfeccionista. Desde los años setenta, los contribuyentes alemanes que emigraron a países de baja tributación, manteniendo “intereses comerciales sustanciales” en su tierra natal, tenían todavía que pagar las tasas máximas de impuestos locales en sus negocios por más de diez años. Por otra parte, los empresarios que trasladaron sus negocios al extranjero fueron tratados como si hubieran vendido sus empresas alemanas en casa y la ganancia ficticia de la venta fue sujeta a impuestos.

Por último, si las empresas nacionales tienen contactos para reducción de impuestos con empresas en países de baja tributación y son incapaces de demostrar que la sospecha ocasionada por los mismos está absolutamente infundada, entonces los beneficios asumidos por esta última se atribuyen a la primera. Pueden estar seguros de que este tipo de práctica pronto será aceptada, al menos en la Comunidad Europea.

Básicamente, en realidad sólo hay dos opciones contra tales medidas. Cualquier ciudadano, ahora arrinconado, debe apartarse completamente de su “patria” de alta tributación desapareciendo para siempre y llevándose todas sus pertenencias, rompiendo con ella todas las relaciones comerciales. O bien él – o ella – juega el juego de impuestos a través de países con los que su gobierno tiene tratados de doble imposición ventajosos. Tales acuerdos especiales entre dos países reemplazan a las leyes nacionales contra los paraísos fiscales. Los estadounidenses aún y así tienen que renunciar a su ciudadanía, pero deben hacerlo por motivos, que no sean sospechosos de estar relacionados con los impuestos.

¿Qué sistemas fiscales le esperan en los diversos paraísos fiscales residenciales? Su elección estará entre:

Los países que no recaudan ningún tipo de impuestos sobre los beneficios de sus residentes, como Bahamas o las Islas Caimán.

Esos países que sólo gravan la renta nacional, quedando exentas las ganancias procedentes del extranjero, como es el caso en la mayoría de países de América Latina o en las islas de Cabo Verde.

Al menos un país, donde no hay impuesto sobre los ingresos locales y sólo las ganancias del extranjero están sujetas a impuestos: Mónaco.

Los países que gravan a sus residentes por los ingresos en todo el mundo, pero con tasas prácticamente moderadas. Entre éstos se hallan las islas más gandes del Canal, la Isla de Man y con cierta reserva, Suiza, al menos si se elige el cantón adecuado

Estados como Uruguay, para quienes tiene más sentido gravar la riqueza visible que gravar la renta, que puede manipularse. En lugar de un impuesto sobre la renta, por lo tanto, se quedan con una parte de los activos anualmente.

Hay jurisdicciones sin leyes estrictas – o al menos que no se hacen cumplir estrictamente contra las actividades de sus ciudadanos en el extranjero bajo el disfraz de empresas pantalla. Este es el caso en varios países del Sur de Europa – aunque en ningún lado tanto como en Grecia. Entre estos están Italia, Portugal o España. Hablando de España, un amigo del autor hizo lo siguiente. En primer lugar, se compró a sí mismo una villa de vacaciones en la soleada Marbella y la registró él mismo como una “pensión con las autoridades locales “. Los impuestos en ausencia de aparentes ingresos fueron, por tanto, mínimos o cero. Luego se estableció una llamada “sociedad exenta de impuestos” en Gibraltar a través del cual llevaba a cabo todo su negocio. Todo lo que pagaba por esto era un impuesto de tasa única anual de alrededor de
GBP 250 sin importar cuántos millones ganaba. Incluso si España se queda con este enclave británico autónomo; el juego todavía puede que continúe, debido a que las autoridades de Gibraltar garantizan a las compañía exentas la exención de impuestos sobre los beneficios por muchos años.

Las autoridades fiscales españolas tendrán que reconocer las promesas hechas a las empresas y residentes privados en Gibraltar antes de cualquier toma de control.

(Adaptación de una crónica publicada en ExpatWorld)

Base de Negocios: la Tercera Bandera

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La base de negocios es el lugar del mundo donde el PT tiene domiciliada su fuente de ingresos. Obviamente puede haber varias bases de negocios y es incluso recomendable desde un punto de vista de diversificación. No estaría nada mal, para un PT que se precie, tener empresas en Singapur o en Hong Kong, Gibraltar o las islas del Canal, y Aruba o Panamá. Y también que esas empresas fuesen las propietarias de patentes y derechos de autor de todas nuestras creaciones. El elemento común a todas las bases de negocios que consideremos en nuestro particular plan PT es que debemos radicarlas en lugares de baja o nula tributación para empresas, lo que también se ha denominado refugio fiscal (término que prefiero a paraíso fiscal pues es una traducción literal más exacta del inglés “tax haven”) para empresas.

Sin embargo no es tan sencillo, tratándose de nuestra fuente de ingresos de la que depende nuestro nivel de vida y nuestra futura independencia financiera deberemos analizar más cuidadosamente varios aspectos de nuestros negocios. En función de quiénes sean nuestros clientes no será práctico establecer sedes en lugares catalogados como paraísos por las leyes fiscales de los países de residencia de nuestros clientes. Será necesario operar desde una base no catalogada como paraíso fiscal pero que no grave los ingresos procedentes del exterior, los cuales existen y en abundancia. Las sociedades limitadas (LLC) de Nevada, Delaware o Wyoming ofrecen las ventajas de un paraíso fiscal desde una base en el interior de los mismísimos Estados Unidos, también las sociedades no residentes de Holanda o Gran Bretaña por citar sólo algunos ejemplos.

En cuanto a las bases de negocios para inversores y especuladores, son sobradamente conocidas: Londres, Zürich, Singapur, Frankfurt, Nueva York, Tokyo o Hong Kong, entre las más famosas con mayor variedad de instituciones bancarias y de corretaje en mercados financieros. Quizá los criterios a considerar podrían ser:

  1. Familiaridad con el lugar y sus costumbres.
  2. Habilidad para comunicarse en su lenguaje propio
  3. La localización y estructura de sus negocios
  4. La accesibilidad del centro, bien conectado por telecomunicaciones y por rutas aéreas para las visitas ocasionales al mismo.

También, si se posee ya un floreciente negocio en alguna de estas plazas, lo que convenga sea aislarse de los impuestos excesivos que normalmente acompañan, lo cual puede conseguirse mediante el uso eficiente de estructuras “offshore” o de fiducias al efecto (trusts).

También puede darse el caso, además muy recomendable, de tener varias actividades en bases de negocios distintas. Podemos ser propietarios de fincas agrícolas en Latinoamérica, consultores en Europa, fotógrafos de naturaleza en todo el mundo y especuladores del mercado de divisas en Suiza. ¿Por qué no? Una actividad diversificada no nos permite un profundo conocimiento de las materias, pero nos da múltiples salidas en caso de quiebra de una de nuestras ocupaciones.

Pero, con una visión abierta auténticamente PT, no hay porqué tener una tercera bandera fija. Nuestra tercera bandera puede ser totalmente móvil y desplazarse con nosotros en esa utópica vida errática que nos permite ser turistas en todas partes, y aprovecharnos de las ventajas que ello conlleva. La tercera bandera puede ser nuestra actividad laboral que ejecutamos desde nuestro Smartphone o nuestra tableta. Estemos donde estemos.

El denominado a sí mismo sucesor del Dr. W. G . Hill, Grandpa, describió las múltiples posibilidades en un divertido libro llamado PTO (Portable Trades and Occupations), cuya amena lectura recomendamos.

Las profesiones liberales, artistas, deportistas, intelectuales, escritores y comerciantes son idóneas para seguir una vida PT gracias al milagro de la empresa online. Pueden desligarse de sus raíces y establecer una nueva base de negocios allá donde convenga ampliando al mundo entero su radio de acción. Y qué decir de los consultores de todo tipo, son ideales para el espíritu PT. Por cierto, es bueno recordar que cada vez hay consultores de más temas, pasando de los “personal shoppers” a los que asesoran a banqueros que van a prisión.

Por fin, se halla la categoría de los que pueden vivir disfrutando de sus rentas, ganadas con esfuerzo y riesgo durante toda una vida, y puestas a salvo de la voracidad fiscal de algunos países en determinados refugios como Suiza, Liechtenstein, Austria o Panamá, u otros  exóticos casos como Bahamas, Cayman y otras islitas del Caribe (St Kitts, Nevis, Aruba, Curaçao, en fin…) Para ellos, lo más importante es que la base de negocios sea el punto de contacto entre su fortuna personal y el mundo financiero que procura rendimientos a esa fortuna. Se requiere seguridad a toda prueba en las instituciones y unos servicios de gestores de fortuna a la altura de la demanda. Los rendimientos del capital no deben ser gravados, y los servicios bancarios deben facilitar la retirada de dichos rendimientos mediante tarjetas de débito anónimas de contrastada fiabilidad y coste mesurado. Sin embargo, este caso pertenece más a la cuarta bandera: el depósito de activos.

Como ya anticipábamos, la meta de futuro para todo PT que aún no lo haya conseguido debe ser obtener la independencia financiera. Pero debemos ir por partes. El camino a la libertad del PT puede descomponerse en etapas ya que no  todo suele pasar a la vez:   emprender un negocio fuera, conseguir desarrollar un empleo portátil  y obtener una independencia financiera y estable. Hay que ir tomando los caminos cuando se presentan las oportunidades, estar atentos y no desperdiciarlas. No exhortamos desde aquí a ningún tipo de apostolado consistente en dejarlo todo y salir al mundo en busca de la aventura. Somos de aquellos a los que gusta la seguridad que ofrece un empleo y un sueldo, pero nunca hay que conformarse. Ese camino tiene un final conocido, y es la precariedad de por vida.

Para los que descubren la cultura PT y se adhieren a ella por convicción, tras comprobar los desastres que causan la política inmadura, la fiscalidad confiscatoria y la pérdida de nuestra privacidad y libertad individuales, existe la posibilidad de ser un PT parcial.   Se puede empezar a ser un PT “a ratos libres” para  llegar a ser un PT mañana. Se pueden iniciar investigaciones para transferir nuestro empleo al extranjero, a la base de negocios que hayamos elegido, o planear un “ruta de evasión PT” para, tras pasar varias temporadas en distintas residencias, recalar en un refugio fiscal que nos procure un sustantivo recorte en nuestra factura fiscal. Todo puede planificarse. Si nos hallamos próximos a la jubilación, y no estamos conformes con el poder adquisitivo que nos va a quedar con nuestra pensión y con el impuesto sobre la Renta que además deberemos pagar religiosamente ¿por qué no trasladarnos a un lugar donde nuestra pensión nos ofrezca mejor nivel de vida? He ahí un tema que ofrece fascinantes posibilidades, y que abordaremos más en serio en otro post próximo. Hasta entonces, ¡saludos a todos los seguidores del blog !