Archivo de la categoría: 3ª Bandera: Base de negocios

Esta es la tercera bandera de los PT: lugares donde residen sus fuentes de ingresos, con entornos favorables para los emprendedores y baja tributación a las ganancias empresariales. Aqui opinamos y damos recomendaciones sobre ello.

Nueve jurisdicciones “offshore” poco conocidas

El experto Streber nos habla de algunas jurisdicciones “offshore” que resultan poco conocidas para el público general. Todos oímos hablar a diario de Suiza, Liechtenstein, Singapur, Panamá, Monaco y las islas del Canal o del Caribe, pero algunas de estas también nos pueden resultar de interés:

Samoa
Niue
Nauru
Labuan
Estonia
Uruguay
Comoros
Bahrein
Maldivas

1. Samoa

Samoa es un grupo independiente de islas en el Océano Pacífico Sur, a medio camino entre Hawai y Nueva Zelanda. Samoa se clasificó por primera vez como una jurisdicción extraterritorial al publicar la Ley de Sociedades Internacionales de 1987.

La legislación está redactada de forma tal que es especialmente útil para la protección de activos derivada de la Sección 228 (“Sin confiscación”), particularmente 228 (B), de la Ley de Sociedades Internacionales, que establece cómo se pueden distribuir los activos de la compañía en el caso de un evento especificado. Este evento puede ser cualquier cosa, incluso una orden de un tribunal extranjero o una confiscación.

2. Niue

Niue es un pequeño estado autónomo en asociación libre con Nueva Zelanda. Una isla quizás más famosa por su dominio de nivel superior de Internet ‘.nu’, Niue es otra perla en el Pacífico Sur. Su legislación offshore fue creada en 1994, el mismo año que en las Seychelles.

La Ley de Sociedades Comerciales Internacionales de 1994 (IBC), es muy similar a otras jurisdicciones. El único acuerdo fiscal de la jurisdicción es un tratado de intercambio de información (TIEA) con Nueva Zelanda. Nueva Zelandia actúa en nombre de Niue en asuntos exteriores y en defensa nacional.


3. Nauru

Aquí, cuidado. No sólo nos arriesgamos a cortarnos los pies en las afiladas rocas que rodean la isla. Nauru fue hace algún tiempo el hogar de leyes bancarias extraterritoriales extremadamente laxas, que a principios de la década de 2000 obligó a poner en la lista negra a todos los bancos del país. Se debió a un esfuerzo deliberado del gobierno para impulsar la economía, que de otro modo depende exclusivamente de los recursos naturales.

Debido a la política exterior bastante compleja del país, no ha firmado un solo acuerdo fiscal (TIEA o DTA). La historia del país dificultará la apertura de cuentas bancarias, pero nada es imposible. Nauru ha mejorado significativamente en los últimos años.

4. Labuan

Una provincia autónoma de Malasia cercana a Borneo, Labuan, es el hogar de una de las pocas jurisdicciones restantes con legislación específica sobre compañías holding. Mientras que el régimen de la sociedad holding de Luxemburgo de 1929 finalizó en 2011, la legislación de empresas offshore no comerciales de Labuan sigue siendo sólida.

Labuan es excelente para empresas de cartera, especialmente si hay DTA (acuerdos de doble imposición) que pueda utilizar. Pero hay que tener en cuenta en cuenta que algunos de los tratados fiscales de Malasia excluyen explícitamente a Labuan.


5. Estonia

El más avanzado de todos los estados ex soviéticos, Estonia es liberal y progresista en muchos aspectos. Es interesante como jurisdicción extraterritorial debido a su impuesto único de sociedades. Mientras que otras jurisdicciones gravan a una empresa sobre sus ganancias o incluso su volumen de negocios, Estonia solo aplica impuestos sobre la distribución de las ganancias. Esto lo convierte en una jurisdicción estelar de la compañía controladora. Es un país de la UE con registros públicos de los detalles de la empresa, lo que hace que abrir cuentas bancarias sea muy fácil.


6. Uruguay

Uruguay ofrece una combinación única de fiscalidad  territorial de baja imposición, por la cual las ganancias de fuera de Uruguay están exentas de impuestos, y una alta reputación. Los nombres de los accionistas y directores no figuran en los registros públicos, pero las finanzas de una empresa sí lo están. Esto coloca a Uruguay en un nicho único, en el que las empresas pueden ser anónimas, pero sus finanzas pueden ser inspeccionadas por cualquier persona. Esto hace que abrir una cuenta bancaria sea mucho más fácil en muchos casos, al mismo tiempo que se preserva su privacidad.

El secreto bancario es bastante fuerte en Uruguay.


7. Comoros

Si Nauru sonaba sombrío, bienvenido a una nación insular que autoriza casinos y bancos sin ningún control real. La isla de Anjouan se dedicaba a vender licencias bancarias a cualquiera que pudiera demostrar que tenía unos miles de dólares en reservas de capital. Estos bancos se marcharon cuando Comoros, junto con la Unión Africana, la invadieron y se apoderaron de la isla de Anjouan, que hoy disfruta de un estado mayoritariamente pacífico como provincia autónoma en las Comoros.

Con una empresa internacional de negocios offshore, no residente, creada en las Comoras, no hay impuestos, cero controles, acuerdos de cero impuestos y poderes limitados por parte de las autoridades: Comoros lo tiene todo.


8. Bahrein

Un reino insular semi-totalitario frente a la costa de Arabia Saudita, Bahrein es una de las naciones más ricas del mundo (en renta per cápita) y combina la baja tributación con el estricto secreto bancario.

No hay impuestos corporativos, impuestos sobre la renta, impuestos a las ganancias de capital, controles cambiarios ni limitaciones a la repatriación de fondos, nada. Mientras no hagas nada para ofender al gobierno, estarás bien.


9. Maldivas

Se extiende entre el Mar Arábigo y el Océano Índico, la pobre nación de las Maldivas ocupa uno de los archipiélagos más bellos del planeta, un paraíso de infinitos atolones de  coral, codiciados por el turismo internacional. Depende en gran medida de ese turismo. No hay impuestos corporativos y, por escrito, solo se ha escrito un único tratado fiscal (con la India). El tratado tardó cinco años en entrar en vigor y no cumple con los estándares de la OCDE.

El secreto bancario es estricto, pero las opciones bancarias son limitadas. Si bien el país no tiene impuestos corporativos, hay discusiones sobre la imposición de uno. No está claro en este momento si esta tributación también se aplicaría a las empresas no residentes.

Y faltarían aún algunas más, entre las que destacan Seychelles, Mauricio y algunos emiratos árabes más. Pero esto queda ya para otra ocasión. Feliz semana y feliz 2018!

 

 

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Estonia sigue por el buen camino

Este año la pequeña república báltica de Estonia celebra  el tercer aniversario de la creación de la e-residencia. Ya hablamos del tema en una entrada allá por octubre de 2014.

El balance es espectacular: más de 27.000 nuevos e-residentes de 143 países diferentes han creado hasta 4272 empresas en estos tres años.

El proceso no ha estado exento de sustos. Algún ciberataque ha obligado a renovar los e-certificados de todos los e-residentes. Con Rusia tan cerca y una cierta parte de la población pro-Rusia tampoco se puede estar seguro del todo. Algún día Estonia podría ser una segunda Crimea, aunque ello es bien poco probable porque la OTAN mantiene bases militares en el país.

A lo largo de estos tres años la gama de servicios ofrecidos a los e-residentes no ha parado de crecer, ya era fácil crear una empresa sin desplazarse al país por medio de las agencias de incorporación que tramitaban todo el proceso a distancia. Pero desde hace poco ya todas las transacciones y la apertura de cuentas bancarias puede hacerse desde el lugar más remoto gracias a la tarjeta de e-residente, a su chip y  al lector de datos USB que acompaña la tarjeta. Abrir una cuenta, llevar la contabilidad, facturar, cobrar y pagar los impuestos, que por cierto no son exagerados. Todo tan sencillo!

Sorprende la agilidad del pequeño país nórdico, mientras otros más meridionales se pierden en complejas reformas legales para avanzar a velocidad de tortuga en facilitar la vida a emprendedores y autónomos.

Lo que menos importa es quién eres y de donde  vienes. Cuando en la vida real se constata que es posible operar así, es cuando se aprecia de verdad la losa que supone el hallarse atado a la voluntad del gobierno de un Estado.

El director del programa, Kaspar Korjus, expresa a las mil maravillas las limitaciones que imponen a sus ciudadanos las naciones-estado actuales (en inglés):

“This is where we are now — a very small period in human history in which the world’s population has been restrained by geographic boundaries. A nation is assigned to us at birth and then it usually stays with us for life. This random allocation of the world’s population determines our life opportunities more than almost any other single factor”

Esa es la realidad actual. Y eso es lo que programas como la e-residencia buscan cambiar. Ofrecer libertad de oportunidades sin que importe la nacionalidad, ni a qué estado pertenece nuestro pasaporte. Libertad para elegir dónde pago mis impuestos y qué servicios recibo a cambio. Libertad para poder negarse a seguir pagando burócratas, subvenciones a fondo perdido que compran votos o engordando estómagos agradecidos del sistema.

La comunidad de nómadas digitales crece y se interrelaciona. Otros países se plantean imitar a Estonia, que para siempre guardará el honor de haber sido el primero. El próximo paso, que ya se está analizando muy seriamente, es la creación de una criptomoneda propia, el “Estcoin”, y que sería ampliamente aceptada por la comunidad de e-residentes y, claro está, por el propio estado.

Todo apunta, y esto es un gran motivo de gozo para los PT’s,  a que la residencia virtual contribuirá a socavar la esclavitud del ciudadano actual hacia su estado y hacia el gobierno de turno. Sólo cuando el estado omnipotente se vea amenazado será capaz de plantearse el retorno a su condición original: la de servir al ciudadano en lugar de ordeñarlo.

Felicidades a todos los e-residentes, entre los que me incluyo, y a todos los que sin duda llegarán .

Le lectura de este verano

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La lectura de este verano ha estado dedicada al análisis de, a nuestro parecer, una de las mejores obras de denuncia sobre el sistema extraterritorial u “offshore”. Se trata del libro de Nicholas Shaxson titulado “Las Islas del Tesoro”.  Efectivamente, la profundidad de los análisis que contiene, los argumentos vertidos y la profusión inmensa de datos y citas bibliográficas convierten a este libro en una referencia imprescindible para el estudio del mundo extraterritorial.

No en vano, su autor describe con humor como hasta los más arduos defensores del mundo “offshore” le han felicitado por la obra y apenas han podido contraponer argumentos de peso a la exposición realizada.

Y realmente merece todas nuestras felicitaciones y admiración, aunque el motivo de traerlo a nuestro blog es para expresar nuestro desacuerdo con sus conclusiones y sobre todo con las medidas propuestas para atajar el sangrante tema de la evasión fiscal y del escape de grandes fortunas y multinacionales gracias al mundo extraterritorial.

La obra desgrana numerosos casos de uso de las estructuras extraterritoriales para beneficio de grandes fortunas, grandes empresas, dictadores y delincuentes. Por sus páginas desfilan los hermanos Vestey, ilustres precursores en el uso de estructuras “offshore”,  la extinta compañía petrolera francesa Elf y su mundo de corrupción en Africa, la verdad sobre el origen del secreto bancario suizo, las extensiones “offshore” de la gran banca de inversión norteamericana, los amigos de Putin o el propio Meyer Lansky, el legendario mafioso.

Nicholas Shaxson sitúa con acierto el big bang del mundo offshore en el nacimiento del mercado de los eurodólares, de forma similar a como el experto español Juan Hernández Vigueras lo sitúa en el mercado de los petrodólares. Esas masas descontroladas de divisa norteamericana convertida en moneda universalmente aceptada, que debían gestionarse fuera del sistema regulador norteamericano, es lo que dio alas a la industria “offshore”. Pero a quién dio realmente alas fue a la city de Londres, a su establishment, y a su consideración como un territorio autorregulado. El cual a su vez, alentó la construcción de lo que Shaxson denomina “la telaraña”, es decir, el universo de pequeñas jurisdicciones extraterritoriales conectadas de algún modo a Gran Bretaña y permitidas oficiosamente….hasta que Estados Unidos reclamó su puesto.

Efectivamente, no es ninguna novedad que los EEUU son un paraíso fiscal para todo el mundo excepto para sus contribuyentes, que además pagan impuestos estén donde estén, eso sí, con generosas exenciones. Los EEUU no han firmado el AEOI (acuerdo de intercambio automático de información fiscal) tras haber impuesto sanciones a diestro y siniestro en el mundo por incumplir el FATCA (ley de declaración de activos en el extranjero por ciudadanos USA). Realmente vergonzoso, pero ahí está Delaware, Nevada, Wyoming y tantos otros con secreto absoluto.

La city de Londres es el verdadero corazón del mundo “offshore”, por donde se canalizan los mayores flujos de capitales, en un ambiente de secretismo y desregulación total. Shaxson dedica una parte notable del libro a desentrañar esta vergüenza del mundo occidental, supuestamente “ético”, y a demostrar como nada se puede hacer hoy por hoy para regular ese lugar, ni por parte del mismísimo gobierno británico. Del mismo modo dedica una laboriosa investigación a la isla de Jersey.

Shaxson sitúa el problema del efecto de arrastre, especialmente en Delaware, donde un banco ha arrastrado a otro y así, por pura competencia, todo el poderoso sistema financiero norteamericano se ha convertido en actor destacado en el mundo extraterritorial.

También demuestra cómo no ha habido escándalo o estafa financiera que no tuviese vínculos con las sedes extraterritoriales del sistema financiero.

Sostiene que los centros financieros extraterritoriales drenan la riqueza de los países pobres y la canalizan hacia los ricos. Cierto, pero una vez más, el arma debiera ser la intervención por parte de los organismos internacionales del país y no del banco que recibe las transferencias. No se resuelve nada matando al mensajero.

Sin embargo, y tras mostrar nuestra admiración por el rigor y la profundidad con que trata el tema, debemos ser críticos con las conclusiones. Shaxson sitúa el origen del mal en la existencia misma de las propias jurisdicciones extraterritoriales. Asimismo, expresa su confianza ciega en la buena gestión fiscal de los gobiernos, supuesto totalmente gratuito, al tiempo que reclama un intercambio general de información sin plantearse el derecho a la privacidad.

Del mismo modo que defiende el derecho de los países pobres a gestionar su riqueza, es razonable respetar el derecho de cada jurisdicción a organizar su fiscalidad como mejor le convenga.

El problema de las multinacionales evadiendo impuestos y estableciendo precios de transferencia no se solucionará con la desaparición de los centros extraterritoriales, sino regulando la actividad de las mismas en origen. Del mismo modo, el dinero de la delincuencia o de los dictadores debe seguirse por otros medios, incluyendo al periodismo de investigación, pero no deben pagar todos por unos cuantos.

Y por último, Shaxson describe profusamente en su obra el poder de la city de Londres y de las corporaciones de Delaware. Si los gobiernos de estas potencias no quieren o pueden hacer nada en favor de la transparencia en sus propias casas, poca esperanza se puede tener en el efecto de asestar golpes a otras jurisdicciones, que no sea reforzar el monopolio de EEUU y Londres como paraísos fiscales tolerados. En este sentido, el catálogo de medidas propuesto en el último capítulo, caso de aplicarse, no haría más que reforzar ese monopolio.

Nuestra visión es que los paraísos fiscales existen, porque grandes élites desean que existan. Y puesto que existen es buena la competencia en ese ámbito, como lo es en general. Una supuesta transparencia universal, caso de lograrse, no garantiza ni la eficiencia de gasto de los gobiernos, ni el uso ético de toda la información disponible. Ante la duda, nos alineamos en el derecho a la privacidad y a la optimización de nuestra fiscalidad.

Nuestro compromiso es que la elusión fiscal no se quede en las élites, sino que se democratice hasta tal punto que imponga una seria reflexión a los gobernantes, impidiéndoles disponer de carta blanca para seguir drenando los recursos de quienes crean riqueza.

Puerto Rico: de paraíso fiscal a infierno deudor

La isla de Puerto Rico tiene unos 2,5 millones de habitantes en el área metropolitana de San Juan, su capital, y un total aproximado de 3,7 millones, recibiendo un promedio anual de 4 millones de turistas. Se trata de un estado libre asociado a Estados Unidos, por lo que se puede transitar y comerciar entre ambos sin ningún tipo de restricción.

La situación financiera de Puerto Rico es delicada. Hasta mayo estaba pidiendo préstamos para pagar los intereses de préstamos anteriores. A partir de mayo, su gobernador Ricardo Rosselló ha declarado la suspensión de pagos para reestructurar una deuda de más de 70.000 millones de dólares. Puede tener la tentación de lanzar rescates al estilo de Chipre, o de Grecia. Peor aún, los bancos de Puerto Rico son los principales acreedores de la deuda pública gubernamental, con lo que su balance dista mucho de transmitir confianza.

Sin embargo, es un lugar con grandes oportunidades para la optimización fiscal. Fiscalmente, para los ciudadanos estadounidenses, Puerto Rico ha sido una vía para abandonar la fiscalidad “made in USA” sin salir de territorio norteamericano. La legislación vigente, aprobada a partir de 2012,  permite ofrecer a Puerto Rico incentivos que no se permiten al resto de los estados. Del mismo modo que otras posesiones insulares de los USA, como Guam, Samoa, Palau o las Islas Vírgenes.

La ley para fomentar la exportación de servicios (Ley 20 de 2012), busca convertir a Puerto Rico en un centro internacional de servicios de exportación. Una herramienta para las empresas que opten por establecerse en la isla para ofrecer servicios globalmente desde Puerto Rico. La ley también beneficia a las personas que ofrecen servicios de promotor para lograr que nuevas empresas proveedoras de servicios establezcan operaciones allá. El estatuto beneficia a cualquier negocio con una oficina en Puerto Rico que se dedique a exportar servicios a personas residentes o entidades extranjeras.

Dicha ley para la exportación de servicios, “permite disfrutar del 100% de exención en dividendos, la 273 y 399 para el establecimiento de empresas financieras y aseguradoras internacionales, respectivamente, la ley 27 para incentivar el sector del cine y videojuegos, y la ley 73 de incentivos a la manufactura, se han convertido en un  poderoso imán de inversión  y negocios”

Con estas medidas, y siguiendo la estela de Singapur, Puerto Rico trata de dinamizar su economía y atraer emprendedores que generen empleo y bienestar duradero en la isla. Puerto Rico puede ser un destino adecuado para los siguientes tipos de empresas:

  • Comercio electrónico
  • Diseño gráfico
  • Gestión de activos
  • Call centers
  • Desarrollo de software
  • Publicidad y relaciones públicas.
  • Centros de almacenaje y distribución.
  • Consultoría económica, ambiental, tecnológica, científica, gerencial, marketing, recursos humanos, informática y auditoría.
  • Centros de procesamiento electrónico de información.
  • Centros de servicios compartidos.
  • Servicios médicos hospitalarios.

Y, en general, todos aquellos que puedan realizarse en Puerto Rico para clientes externos.

Los beneficios contributivos a los negocios dedicados a la exportación de servicios establecidos por ley son:

  • Tasa contributiva máxima de 4% sobre los ingresos relacionados con la exportación de servicios.
  • 100% de exención contributiva sobre dividendos o distribución de ganancias.
  • 60% de exención de patentes municipales.
  • 90% de exención contributiva sobre la propiedad mueble e inmueble a ciertos servicios elegibles.
  • Decreto de exención contributiva de 20 años, renovable por un término adicional de 10 años.

Por otra parte, estableciendo la residencia en Puerto Rico, el gobierno local garantiza que hasta 2035  no pagará impuestos sobre el rendimiento del capital depositado en la isla, ni sobre los dividendos generados en la isla. La Ley 22, promueve las siguientes ventajas fiscales:

  • 100% de exención contributiva a nuevos residentes de Puerto Rico sobre determinados ingresos provenientes de dividendos e intereses.
  • 100% de exención contributiva sobre toda ganancia capital a largo plazo obtenida después de convertirse en nuevo residente.

En el vínculo siguiente pueden verse interesantes detalles ofrecidos por estas leyes.

http://popular.leydeincentivos.com/pdf/Ley-20-y-22-Beneficios-de-los-Nuevos-Incentivos.pdf

Sin embargo, también están los contras. El sistema bancario y la oferta de productos financieros en Puerto Rico no es la ideal. Y el fantasma de la deuda pública pesa excesivamente. El éxodo de portorriqueños hacia Florida persiste y no se dan las garantías para un crecimiento contenido y estable.

Dado nuestro extremo conservadurismo en lo que a países PT se refiere, no podemos recomendar Puerto Rico en las circunstancias actuales. No obstante, si Vd. es un ciudadano norteamericano…..

El indicador de atractividad fiscal

Un par de economistas del centro de estudios económicos Leibnitz de Alemania crearon en 2013 un ´”indicador de atractivo fiscal” estableciendo un ranking de países a través de un análisis basado en 16 variables diferentes. Puede descargarse para su lectura completa en:

https://www.econstor.eu/bitstream/10419/75220/1/749829451.pdf

El tipo impositivo para el impuesto de sociedades es por supuesto una de las variables medidas, pero también analiza políticas como la imposición a los dividendos y ganancias de capital, retenciones en origen, la existencia de un régimen de tributación para holdings, la compensación de pérdidas, la red de tratados para evitar la doble imposición , las reglas de capitalización, y las reglas para empresas controladas desde el  extranjero.

Resulta que todas estas variables adicionales pueden marcar una gran diferencia en el atractivo general del régimen fiscal corporativo en una nación. Como se puede ver en esta lista de los diez países que obtienen mejor puntuación, los Emiratos Árabes Unidos tienen uno de los sistemas de impuestos corporativos más atractivos del mundo, a pesar de tener la tasa más alta del impuesto de sociedades.

Contra todo pronóstico, Estados Unidos sigue atascado en la parte inferior. La “buena noticia” es que le gana a  Argentina y Venezuela, dos de los países más corruptos y despóticos del mundo.

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Cabe explicar que la cifra más cercana a 1 es la mejor y la más cercana a 0 la peor puesto que el índice de atractividad mide un porcentaje, cuanto mayor más atractivo.

Como era de esperar, los llamados paraísos fiscales dominan los primeros lugares en el ranking. Y eso a pesar de que las leyes de privacidad financiera no son parte de la ecuación.

En la tabla siguiente están todos los resultados en el informe. Se enumeran las naciones en orden alfabético, así que no es muy fácil de usar si se quiere hacer comparaciones. Pero un simple regla de oro es que, cualquier puntuación sobre 0.6000 es relativamente buena y cualquier puntuación por debajo de 0.4000 sugiere un país se está disparando en el pie.

tax-attractiveness-ranking

Por si sirve de algo, Suiza y Estonia superan el umbral de 0,6000, como era de esperar, pero me sorprendió que tanto Hong Kong y Liechtenstein queden en la mitad del ranking.  Algo no está del todo bien calibrado cuando  ambas naciones se calificaron como peores que Francia!

Eso me da la oportunidad de emitir una advertencia muy importante. Es bueno tener un sistema fiscal corporativa atractivo, pero hay docenas de otros factores que ayudan a determinar la prosperidad y la competitividad de un país. De hecho, la política fiscal es sólo el 20 por ciento de la puntuación de un país en el ranking de la Libertad Económica  mundial. Así que no tan solo es importante considerar  las políticas fiscales y la carga total de los gastos del gobierno para evaluar la política fiscal de un país, también hay que mirar a otros grandes factores tales como la política monetaria, la política comercial y la política regulatoria.

Como tal, aunque es irritante que el sistema tributario corporativo estadounidense se encuentra por debajo de Francia (y de Italia, Grecia, Ucrania, Nigeria, etc), Estados Unidos lo hace mejor por suerte  en la mayoría de las otras áreas. Dicho esto, es preocupante que haya caído en la clasificación mundial de libertad económica general , desde el 3r lugar  cuando Bill Clinton dejó el cargo al puesto 18 en el ranking más reciente, por lo que la tendencia obviamente no es muy alentadora.

Otra advertencia a tener en cuenta es que son clasificaciones  con datos del período 2005-2009, por lo que algunas naciones se habrán movido hacia arriba o hacia abajo desde entonces. Me sorprende mucho, por ejemplo, que Chipre todavía aparezca en la parte superior entre las 10 primeras. Puede ser  también que la caída de puntuación de EE.UU., sea por culpa de los aumentos de impuestos debidos al “Obamacare” y al acuerdo que se dio en llamar “precipicio fiscal”.

Desconozco si existe un ranking de las naciones basado únicamente en el impuesto sobre la renta, pero el Liberales Institut en Suiza ha compilado un “Indicador de Opresión Fiscal” para las naciones industrializadas y los Estados Unidos obtuvieron el puesto 19 entre las 30 naciones de la OECD, en las que se midió cómo son tratados  los contribuyentes individuales . España está algo mejor e Italia bastante peor, pero siempre queda la picaresca…..

Pon a salvo tu patrimonio !!

Si todo lo que posees está a tu propio nombre y en tu propio país, entonces estás expuesto a cualquier decisión que el gobierno pueda tomar acerca de qué hacer con ello, a lo que eres absolutamente vulnerable, y además tampoco podrás decidir a quién irá a parar la riqueza que tú has generado.

El día de mañana, el Gobierno podría sacarse de la nada una nueva medida, una ley que afectara a todos, o bien una regla ideada especialmente para la gente como tú. O incluso podría ser una acción administrativa dirigida directamente a ti. En cualquier caso, con todos tus activos en tu país, pronto descubrirás cómo se siente la langosta  cuando la trampa en que ha caido se extrae fuera del agua. Nada puede hacer al respecto.

La única manera de protegerse contra el riesgo de ser hervido en una olla del Gobierno es mantener algunos de tus activos en otro país. Dependiendo de cómo lo hayas organizado, los beneficios específicos que puedes alcanzar son:

 Protección de los controles de cambio de divisas
Protección frente a la confiscación de metales preciosos
 Un perfil más bajo evitando ser objeto de pleitos
Ventajas derivadas de la planificación fiscal en renta y sucesiones
Un acceso más fácil a las inversiones en otros países
Una medida de la privacidad financiera
Disponibilidad práctica
para mover activos rápidamente
 Preparación psicológica para pensar y actuar a nivel internacional cuando se necesita

Hay muchas maneras de conseguir esos beneficios. Ninguna es adecuado para todos, y todos ellos vienen con algo de coste o inconveniencia. Aquí solo verás el menú principal.

Pequeña cuenta bancaria . Una pequeña cuenta en un banco extranjero le da un lugar de aterrizaje listo y privado si alguna vez decide que quiere mover una gran cantidad de dinero a toda prisa. No será declarable si no supera un cierto importe.

Cuenta bancaria grande. Una gran cuenta en un banco extranjero también proporciona un lugar de aterrizaje para cualquier importe que desee enviar más tarde. Si los controles de divisas se imponen,  las nuevas normas pueden requerir repatriar el dinero – o puede que no.- Dependiendo de las características específicas de las nuevas reglas, su cuenta puede ser fiduciaria. En ese caso, los fondos en el extranjero podrán moverse por fuera de su propio país, mientras que otros se verán obligados a quedarse en casa. La desventaja de una cuenta bancaria grande frente a una cuenta bancaria pequeña es la pérdida de privacidad, está obligado a reportarla al fisco.

Oro físico. El oro almacenado en una caja de seguridad en un banco extranjero no se tipifica como una cuenta financiera del exterior. Así, cualquier persona puede almacenar una cantidad ilimitada de metal sin provocar ningún requisito de información. Evitar la necesidad de un reporte es una ventaja, pero no confíe demasiado en la privacidad que se obtiene con una caja de seguridad, ya que los pasos necesarios para que el oro  llegue ahí pueden crear registros de su cuenta.

Seguro de vida diferido. Una póliza variable emitido por una empresa extranjera que produce pagos periódicos a partir de una fecha no es considerada una cuenta financiera en determinados países. El importe de la poliza puede ser invertido en las principales divisas o en carteras de acciones y bonos internacionales. Si la prima de la póliza es lo suficientemente grande (un mínimo de US$ 1 millón o más, dependiendo de la compañía de seguros), se puede invertir en el sector inmobiliario, una empresa privada, o cualquier otra cosa.

Para un acreedor puede hacerse muy difícil acceder a una póliza de vida de derecho suizo o luxemburgués.

Fondos de inversión “offshore”. La gama de fondos de inversión disponibles a nivel internacional es aún más amplia y más variada que los que están disponibles en  cada país. Y, como la cuenta bancaria extranjera, su fondo extranjero está a salvo de un ataque relámpago de tu propio gobierno. Sin embargo deben examinarse atentamente los efectos fiscales de cuentas de fondos o de corretaje en el extranjero.

Sociedad “offshore”. Se puede utilizar una sociedad de responsabilidad limitada constituida fuera de tu país de origen como un holding internacional. Esa sociedad, y no  tú personalmente, sería la titular de los fondos e inversiones que formen tu cartera..

Una sociedad offshore puede ser también utilizada a efectos de planificación sucesoria, del mismo modo que los fideicomisos (trusts) o las fundaciones.

Bienes raíces en el extranjero. Una inversión directa extranjera en el sector inmobiliario está sometida a reglas fiscales variables según cada país, pero proporciona una capa de seguridad al patrimonio y lo diversifica, siempre y cuando se halle en países estables políticamente. .

Los bienes raíces en el extranjero también pagan un “dividendo psicológico”. Sabes que tienes un lugar para ir, por si alguna vez quieres o necesitas marcharte de tu país, proporcionándote una sensación de seguridad. Ese apartamento en Buenos Aires o la finca en Paraguay significan que nunca serás una langosta.

Contrato privado de inversión internacional. Dependiendo de las circunstancias, puede ser posible estructurar un contrato de inversión entre el usuario y una institución financiera internacional con impuestos diferidos, no notificable, y protegido de control de cambios futuros o prohibiciones de poseer oro. Este es un trabajo de encargo por lo que, por supuesto, es sólo práctico para grandes capitales.

Fideicomiso (trust) internacional de protección de activos. Un fideicomiso internacional debidamente estructurado proporciona el máximo nivel de protección respecto a todo lo que sucede en su propio país. El fiduciario está fuera de tu país de origen y por lo tanto no está sujeto a sus leyes. Y  tú no posees la autoridad para obligar al administrador para invertir o distribuir el patrimonio en fideicomiso de una manera determinada. Por lo tanto no hay medios directos para que tu propio gobierno pueda imponer cualquier régimen de control o restricciones a la inversión en el fideicomiso.

Un fideicomiso internacional es de lejos el más poderoso de todos los dispositivos de planificación financiera. Si se maneja adecuadamente, es prácticamente impenetrable para los futuros acreedores y es especialmente útil en la planificación del patrimonio. También es el dispositivo más complejo y por lo tanto el que más posibilidades tiene de ser gestionado con ineptitud. De todas las herramientas mencionadas en este artículo, es el que exige mayores reportes de información al fisco, habitualmente.

 

 

Los 8 Magníficos de Hoyt Barber

 

Uno de los autores indiscutibles de literatura “offshore” es Hoyt L. Barber. Este consultor especialista en finanzas de ultramar ha publicado más de 8 libros sobre el tema, algunos de ellos novelas.

Es el propietario del Grupo Barber, el cual incluye asesorías finacieras “offshore”,  y otras empresas dedicadas a relacionar clientes del mundo entero con los proveedores de servicios “offshore”. Sus empresas, sin embargo, no ofrecen introducción en cualquier destino.  Cada año, Hoyt Barber selecciona cuidadosamente, como si de una buena añada de vino se tatase,  las ocho mejores jurisdicciones “offshore” .

El “ranking” de  estas ocho mejores jurisdicciones se determina por el propio Barber, el cual utiliza un baremo de doce criterios para valorar la mejor jurisdicción para las tercera y cuarta bandera de todo buen PT, es decir, para la base de negocios y el depósito de activos. Gracias a la perseverancia en el mantenimiento de esta lista de los 8 magníficos”, a Mr. Barber no le faltan lectores y clientes de todo el mundo, que siguen atentamente su selección.

En su obra del año 2007 “Tax Havens today”, que es una reedición modernizada de su best seller  “Tax Havens” publicado por primera vez en 1992,  Hoyt Barber describe sus criterios de selección:

  1. Estructura Fiscal
  2. Estabilidad económica y política
  3. Control de movimiento de capitales
  4. Tratados
  5. Actitud del Gobierno
  6. Legislación sobre empresas
  7. Comunicaciones y Transporte
  8. Servicios bancarios, fiancieros y profesionales
  9. Sistema Legal
  10. Secreto y confidencialidad
  11. Incentivos a la inversión y oportunidades
  12. Emplazamiento

Sin embargo, desde su primera publicación hasta ahora, la lista no ha sufrido variaciones importantes. Quizá el momento más convulso ha sido cuando jurisdicciones como las Islas del Canal (Jersey, Guernsey, Alderney, y en cierto modo, Sark) han perdido su encanto como paraísos fiscales debido a la presión de Gran Bretaña, del mismo modo que la isla de Man, las Bahamas y las islas Cayman ya no son lo que eran.

Así pues, esta es la lista de los 8 magníficos seleccionada por Hoy Barber, en estricto orden de preferencia:

  1. Suiza / Liechtenstein
  2. Austria
  3. Panamá
  4. Saint Kitts and Nevis – San Vicente y Granadinas
  5. Belize
  6. Hong Kong
  7. Cook Islands
  8. Vanuatu

Cierto es que algunos admiten discusión,  pues creo personalmente que Singapur debería estar en la lista y también los Emiratos Arabes Unidos. Es comprensible que no aparezca ningún otro país de la UE, incluido Luxemburgo, debido a las presiones existentes en el sistema, aunque el ducado sigue siendo favorito entre los gestores de fondos, SICAV y “asset managers”. También es posible que lugares bien conocidos en Europa como Andorra y Gibraltar no sean suficientemente considerados por  remotos o poco comunicados.

Pero no es una mala selección. Ahí la dejamos para que cada PT vaya eligiendo sus banderas.

Otros libros publicados por Barber son:  “Secrets of Swiss Banking”,  Offshore Money (novela), From Hell to Havana (novela),  Banques Suisses (traducción del primero) y Freedom without Borders.