Archivo de la categoría: 2ª Bandera: Domicilio

Esta es la segunda bandera de los PT: situar tu domicilio físico (y fiscal) en un país de baja o nula tributación por rentas personales. Aquí hablamos de los domicilios PT.

Puerto Rico: de paraíso fiscal a infierno deudor

La isla de Puerto Rico tiene unos 2,5 millones de habitantes en el área metropolitana de San Juan, su capital, y un total aproximado de 3,7 millones, recibiendo un promedio anual de 4 millones de turistas. Se trata de un estado libre asociado a Estados Unidos, por lo que se puede transitar y comerciar entre ambos sin ningún tipo de restricción.

La situación financiera de Puerto Rico es delicada. Hasta mayo estaba pidiendo préstamos para pagar los intereses de préstamos anteriores. A partir de mayo, su gobernador Ricardo Rosselló ha declarado la suspensión de pagos para reestructurar una deuda de más de 70.000 millones de dólares. Puede tener la tentación de lanzar rescates al estilo de Chipre, o de Grecia. Peor aún, los bancos de Puerto Rico son los principales acreedores de la deuda pública gubernamental, con lo que su balance dista mucho de transmitir confianza.

Sin embargo, es un lugar con grandes oportunidades para la optimización fiscal. Fiscalmente, para los ciudadanos estadounidenses, Puerto Rico ha sido una vía para abandonar la fiscalidad “made in USA” sin salir de territorio norteamericano. La legislación vigente, aprobada a partir de 2012,  permite ofrecer a Puerto Rico incentivos que no se permiten al resto de los estados. Del mismo modo que otras posesiones insulares de los USA, como Guam, Samoa, Palau o las Islas Vírgenes.

La ley para fomentar la exportación de servicios (Ley 20 de 2012), busca convertir a Puerto Rico en un centro internacional de servicios de exportación. Una herramienta para las empresas que opten por establecerse en la isla para ofrecer servicios globalmente desde Puerto Rico. La ley también beneficia a las personas que ofrecen servicios de promotor para lograr que nuevas empresas proveedoras de servicios establezcan operaciones allá. El estatuto beneficia a cualquier negocio con una oficina en Puerto Rico que se dedique a exportar servicios a personas residentes o entidades extranjeras.

Dicha ley para la exportación de servicios, “permite disfrutar del 100% de exención en dividendos, la 273 y 399 para el establecimiento de empresas financieras y aseguradoras internacionales, respectivamente, la ley 27 para incentivar el sector del cine y videojuegos, y la ley 73 de incentivos a la manufactura, se han convertido en un  poderoso imán de inversión  y negocios”

Con estas medidas, y siguiendo la estela de Singapur, Puerto Rico trata de dinamizar su economía y atraer emprendedores que generen empleo y bienestar duradero en la isla. Puerto Rico puede ser un destino adecuado para los siguientes tipos de empresas:

  • Comercio electrónico
  • Diseño gráfico
  • Gestión de activos
  • Call centers
  • Desarrollo de software
  • Publicidad y relaciones públicas.
  • Centros de almacenaje y distribución.
  • Consultoría económica, ambiental, tecnológica, científica, gerencial, marketing, recursos humanos, informática y auditoría.
  • Centros de procesamiento electrónico de información.
  • Centros de servicios compartidos.
  • Servicios médicos hospitalarios.

Y, en general, todos aquellos que puedan realizarse en Puerto Rico para clientes externos.

Los beneficios contributivos a los negocios dedicados a la exportación de servicios establecidos por ley son:

  • Tasa contributiva máxima de 4% sobre los ingresos relacionados con la exportación de servicios.
  • 100% de exención contributiva sobre dividendos o distribución de ganancias.
  • 60% de exención de patentes municipales.
  • 90% de exención contributiva sobre la propiedad mueble e inmueble a ciertos servicios elegibles.
  • Decreto de exención contributiva de 20 años, renovable por un término adicional de 10 años.

Por otra parte, estableciendo la residencia en Puerto Rico, el gobierno local garantiza que hasta 2035  no pagará impuestos sobre el rendimiento del capital depositado en la isla, ni sobre los dividendos generados en la isla. La Ley 22, promueve las siguientes ventajas fiscales:

  • 100% de exención contributiva a nuevos residentes de Puerto Rico sobre determinados ingresos provenientes de dividendos e intereses.
  • 100% de exención contributiva sobre toda ganancia capital a largo plazo obtenida después de convertirse en nuevo residente.

En el vínculo siguiente pueden verse interesantes detalles ofrecidos por estas leyes.

http://popular.leydeincentivos.com/pdf/Ley-20-y-22-Beneficios-de-los-Nuevos-Incentivos.pdf

Sin embargo, también están los contras. El sistema bancario y la oferta de productos financieros en Puerto Rico no es la ideal. Y el fantasma de la deuda pública pesa excesivamente. El éxodo de portorriqueños hacia Florida persiste y no se dan las garantías para un crecimiento contenido y estable.

Dado nuestro extremo conservadurismo en lo que a países PT se refiere, no podemos recomendar Puerto Rico en las circunstancias actuales. No obstante, si Vd. es un ciudadano norteamericano…..

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La asombrosa historia del principado de Sealand

Puede que alguno de los lectores de este blog ya haya oído hablar de la curiosa historia de este principado en medio del mar. Son de todos conocidos los micro-estados europeos de San Marino, Liechtenstein, Ciudad del Vaticano o Mónaco, y hace un tiempo descubrimos Liberland, el proyecto de un nuevo estado en las orillas del Danubio.

Pero la historia que hoy desvelamos es la de un principado que se auto-declaró independiente del Reino Unido y aunque no fue reconocido por otros estados ha proseguido su existencia con bandera y moneda propios. Estamos hablando del principado de Sealand, que no tiene nada que ver con la conocida empresa de contenedores.

http://www.sealandgov.org/

Sealand es uno de los micro-estados más pequeños de la tierra, puesto que ocupa una plataforma marina en el mar del Norte a unas 7,5 millas de la costa de Gran Bretaña, frente a Felixstowe y Harwich.  Cuando se declaró independiente del Reino Unido en 1967, el límite territorial alcanzaba 3 millas marinas, por lo que Sealand quedaba en mar abierto. Más tarde, cuando el límite se extendió a 12 millas, Reino  Unido siguió sin reconocer al micro-estado pero no hizo nada por anexionarse la plataforma, con lo que el principado continuó su existencia hasta hoy.

La plataforma marina, inicialmente conocida como Fort Roughs, era una instalación militar de defensa que formaba parte de un rosario de islas artificiales denominadas los fuertes Maunsell, erigidas en la Segunda Guerra Mundial como parte de un plan de defensa ante una invasión de los nazis. Fue colocada en su emplazamiento en 1942. Tuvo efectivos militares hasta 1956 en que el resto de las islas artificiales fueron arrastradas de nuevo hacia tierra. Pero no así Fort Roughs que quedo abandonado en aguas internacionales siendo declarado legalmente res derelicta et terra nullius.

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En 1967,  el mayor Roy Bates, retirado, tomó posesión de la plataforma para instalar una emisora de radio pirata “Radio Essex”, desde donde podía transmitir informaciones fuera del control gubernamental. A continuación, hallándose en esa época fuera de las aguas territoriales, utilizando el concepto jurídico del “Jus Gentium” declaró la independencia y fundó el principado de Sealand, nombrándose a sí mismo el príncipe Roy y a su esposa la princesa Joan. Tras un altercado con la marina británica, un juez dictaminó que Sealand estaba más allá del límite de las aguas territoriales del Reino Unido, por lo que escapaba a la autoridad de Londres y desde entonces, el principado ha actuado con total independencia.

La bandera del principado consta de franjas diagonales en rojo y negro y un escudo de armas que reza la frase “E mare libertas”: Desde el mar, la libertad.

sealand flag

Cuando las aguas territoriales se extendieron 9 millas más, incluyendo a Sealand en su interior, el gobierno de Londres no se interesó por enfrentarse al principado aunque no lo ha reconocido hasta la fecha.

Sealand acuña su propia moneda, el dólar de Sealand, cuyo valor está equiparado al del dólar norteamericano. Aunque los que se venden por internet en su propia tienda online resultan más caros.

El príncipe actual es Michael Bates, de 63 años, hijo de Roy Bates, que murió a los 91 años, en 2012. A pesar de su escasa extensión, 550 m2, Sealand dispone de su atleta oficial, su equipo nacional de fútbol y equipo de Pitch & Putt.

El acceso normal es naturalmente por bote, que debe ser izado a la plataforma mediante una grúa. Aunque también dispone de helipuerto.

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Quizá el principal negocio de Sealand sea la venta de títulos nobiliarios y documentos de identificación. Es posible ser conde o condesa  por 242€ y obtener un carnet de identidad por 40 €, en su tienda online.  Pero el último destino de Sealand es el de “paraíso digital” ,  desde que una empresa vio la oportunidad de utilizar este autoproclamado micropaís para ubicar hospedaje web fuera de todo control y convertir Sealand en el primer paraíso digital del mundo.

En 1987 hubo un intento de golpe de estado por parte de disidentes internos, pero fueron capturados sin más novedad.

Durante el año 2000 saltó a la opinión pública una turbia operación en la que hubo ventas de pasaportes falsos de Sealand y se especuló con la compra de armamento militar a la Unión Soviética por parte de supuestos representantes de Sealand en España, que incluso tenían “embajada” en una de las zonas más caras de Madrid. El entramado desmantelado en Madrid incluso había mantenido estrechas relaciones con la Fundación Goya, entidad de la que fue patrono Sabino Fernández Campo, ex jefe de la Casa Real, y que tuvo como presidenta de honor a Eugenia Martínez de Irujo, hija de la duquesa de Alba. Fernández Campo abandonó su vinculación con la fundación en cuanto trascendió que estaban entablando relaciones con un principado falso situado en una plataforma oxidada construida durante la Segunda Guerra Mundial. Pasaportes falsos de Sealand también estuvieron implicados en el asesinato de Gianni Versace.

El verano de 2006 sufrió un aparatoso incendio que provocó daños en el generador eléctrico pero que no afectó para nada al “paraíso digital” que alberga en su interior.

A lo largo de 2007 se barajó la posibilidad de “traspaso”, no de venta, ya que un “principado” no puede venderse, al mejor postor. Lo cual se hizo a través de una inmobiliaria española, habituada a la compraventa de islas privadas, solicitando 750 millones de dólares, la cual no tuvo contrapartida. La inmobiliaria malagueña cerraría sus puertas un año después.

Sealand, a pesar de no estar reconocida oficialmente, es un ejemplo que se toma en numerosos estudios legales sobre derecho internacional y legislación informática.

mapa sealand

 

Residencias alternativas: casi tan buenas como los pasaportes

En el mundo offshore se habla mucho de los segundos – y múltiples – pasaportes. Pero ser residente en países de ultramar también puede llegar a ser una pieza imprescindible de nuestro kit de supervivencia global, en un mundo en el que los gobiernos han declarado la guerra a la libertad individual, a la privacidad y en el que impera la rapacidad fiscal legalizada sin derecho a reclamación.

Los seguidores de la cultura PT y de las obras del Dr. W. G. Hill saben muy bien que no es lo mismo ciudadanía (el país de nuestro pasaporte) que la residencia, esto es, el país en el que se acredita que vivimos, y normalmente pagamos impuestos.

Existe actualmente abundante literatura sobre ciudadanía y residencia, y no digamos información en la red. Los libros del Dr. Hill han dado paso a las ediciones actualizadas de Adam Starchild, Robert E. Bauman o Mark Nestmann. En Internet son referencias obligadas: The Sovereign Man (Simon Black) o The Interntional Man (Doug Casey).

Obtener legalmente otros pasaportes distintos al propio puede ser lento y costoso, a través de los múltiples sistemas existentes, desde la ciudadanía por parentesco hasta la ciudadanía económica. Pero también existe la posibilidad de obtener la residencia en diversos países del mundo. Y con ello obtener una tarjeta de identidad y aprovechar las ventajas sociales, culturales o fiscales de esos países.

Además, obtener la residencia es normalmente mucho más económico que obtener la ciudadanía. Y es un primer paso, puesto que automáticamente, en muchos casos, empieza a contar la cuenta atrás para, al cabo de unos años y cumpliendo ciertas condiciones, obtener la ciudadanía, doble, o triple. No hay límites a la imaginación, para los que de verdad desean tener un “Plan B” en este revuelto mundo.

Ser residente en otro país nos da derecho a salir del nuestro cuando nos plazca y a tener derecho a residir en el otro. Es una materialización de la libertad de movimiento y de elección.

La residencia acreditada en otro país, a condición de obtener el preceptivo certificado de sus autoridades fiscales conforme se está sujeto a tributación en el mismo, es el primer paso para dejar de ser residente fiscal en nuestro país de origen. Si en ese país no se tributa por las ganancias generadas en el extranjero, o bien por los ingresos pasivos, o bien no existe la tributación del patrimonio o de las sucesiones, pues ya podemos empezar a apreciar las ventajas que todo ello nos puede reportar.

Y las oportunidades se hallan a la vuelta de la esquina. Aunque cambian constantemente y resulta imprescindible hallarse bien asesorado por expertos que mantengan rigurosamente actualizada su información. Dar unos consejos a la vez universales y detallados en este post sería un objetivo fuera de alcance por lo que nos limitaremos a un breve repaso de la situación actual.

En un mundo occidental más amenazado que nunca, los países de Latinoamérica y Asia abren sus puertas a un sinfín de posibilidades de obtener la residencia en ellos. Aunque también en la Unión Europea, existen posibilidades para las personas de otras partes del mundo que añoran una tarjeta de identidad de la UE que les abra las puertas del espacio Schengen, por cierto cada vez más amenazado.

Empezando por Europa, España ha ingresado hace poco en el club de los países que ofrece la residencia por aportación e inversiones, puesto que con una inversión de 500.000 € en vivienda, el Gobierno ofrece la residencia. Parece que la medida ha tenido éxito entre inversores chinos y de países del Este; pero desde aquí no podemos recomendarla. El que lo haga se expone a ser víctima de la voracidad fiscal doméstica por un lado y de la inseguridad ciudadana reinante en el país por otro (ladrones, ocupas, en fin….). No. En España, no sea propietario, es nuestro consejo.

Otras puertas para obtener la residencia en la UE se hallan en Bélgica, Estonia, Lituania, Irlanda, Portugal….. y ¿cómo no? Andorra. Sin olvidar Chipre y Malta. Cada uno con sus dificultades, ventajas e inconvenientes, variables en el tiempo, pero ahí están.

Latinoamérica, lejos de la Europa abrumada por el terrorismo y las olas migratorias, ofrece estupendas posibilidades de obtener la residencia. Paraguay fue durante años un país muy abierto a nuevos residentes y con trámites sencillos y rápidos. Pero el número de estafas y conflictos ha acabado pronto con ese momento. Hoy es más difícil. Muchos expertos señalan que Chile y Argentina son actualmente las mejores opciones. Seguidos por Colombia y Ecuador.

En Centroamérica, Panamá ofrece programas especiales para “países amigos” en los que se facilita la obtención de residencia y el acceso a importantes ventajas fiscales.

En Asia, Malaysia se ha distinguido por la puesta en marcha del programa “My Second Home”. Al igual que Filipinas, que pretende atraer a los pensionistas de todo el mundo, con atractivos paquetes de ventajas. Singapur, el país de destino de Eduardo Saverin, cofundador de Facebook, cuando se expatrió de los USA ofrece también programas de residencia, aunque se requieren no pocos condicionantes.

Para los que disfrutan de actividades profesionales no fijadas a un establecimiento, no es nada descabellado plantearse una residencia distinta a la ciudadanía. Las ventajas pueden ser muy relevantes. Es nuestra segunda bandera.

Uruguay: un lugar que debe visitar lo más pronto posible

Por Doug Casey, Presidente, Casey Investigación
publicado el sábado, 23 de febrero 2008

Los lectores de toda la vida de Casey Investigación saben que Argentina es uno de mis lugares favoritos en el mundo ahora mismo, y estoy generalmente allí desde octubre a diciembre.
Sin embargo, recientemente, una gran parte de nuestro equipo de investigación estaba en Uruguay, por lo que me pareció una buena idea conseguir un apartamento y pasar también algún tiempo allí. He estado allí varias veces en los últimos 25 años, tomando un corto vuelo o un viaje en ferry de tres agradables horas desde Buenos Aires, pero nunca he escrito sobre esa tierra. Y ya es hora, ya que, aunque Uruguay es sin duda uno de los lugares más deseables, más agradables y más seguros, en el mundo es uno de los menos conocidos.

Permítanme comenzar a la manera de César: Omnes Uruguay in tres partes divisa est Estas partes son Montevideo, la playa, y la pampa. Uhmmm … y tal vez una cuarta, los bancos. Pero por lo menos los tres primeros ofrecen una oportunidad.

La Ciudad

Montevideo es la única verdadera ciudad del país. Es un lugar tranquilo, un poco venido a menos, donde aún pueden verse carros de la basura tirados por caballos.

Es una ciudad donde las calabazas del compañero que venden en las tiendas no son para turistas, pero aún para el consumo local. Cuando la visité por primera vez en 1980, el lugar era verdaderamente un túnel del tiempo. Todavía usaban esos viejos teléfonos negros de baquelita. Todavía había un montón de coches de los años 20, años 30, años 40, y 50 que circulan a diario; ahora se hallan como herencias en numerosos lotes de autos clásicos.
Cuando estaba en la universidad, en los años 60, uno de mis amigos latinos indicó cómo los coches se cotizaban aproximadamente al triple de en los Estados Unidos. La idea que se le ocurrió a algunos de nosotros fue que valdría la pena la molestia de conducir un modelo apropiado hasta ahí abajo, venderlo, y tomar un barco bananero en ultramar con las ganancias. Hubiera sido una buena aventura…

Tan barata como es la propiedad en Buenos Aires, pues aún es incluso más barato en Montevideo. El problema es que Montevideo no vibra. Es sólo un lugar agradable y tranquilo.

Las Playas

Durante enero y febrero, Punta del Este es uno de los lugares más concurridos del planeta. La ciudad – que tiene elementos parecidos a los Hamptons y Rehoboth, con un toque de Atlantic City a causa de los casinos y los rascacielos – tiene un tráfico embotellado en algunas zonas hasta las 4:00 am. Pero los otros 10 meses del año , especialmente en el invierno, es un verdadero pueblo fantasma, como todos los resorts de playa y verano de todas partes. Personalmente, prefiero la temporada baja del par de meses a cada lado de la punta. Muchas de las instalaciones siguen abiertas, pero las multitudes se han ido.

Estoy seguro de que la mayoría de los resorts de playa (y la mayoría de las ciudades de esquí) serán cada vez más comunidades de todo el año. El transporte de hoy y la comunicación hace posible que las personas con algún dinero puedan vivir y trabajar donde ellos quieren. Y ellos quieren estar en el tipo de lugar al que les gustaría ir de vacaciones, en donde se encuentran con otros como ellos mismos. Sospecho que muchos baby boomers van a vender su casa principal (suponiendo que se la compren) en los próximos años se y se trasplantarán a sus casas de vacaciones. Así, Punta y lugares como ella, se van a cotizar mejor que los lugares “promedio”.

Mi consejo, si se quiere un lugar en la playa, es venir y echar un vistazo. Uruguay tiene unos 500 kilómetros de costa, y la mayor parte está desierta. Y muy barato. Una finca muy bonita que me atrae, cerca de un pequeño pueblo de playa, tiene 400 hectáreas y con cerca de una milla de la playa, se vende por US $ 4,5 millones. Hasta hace poco, de todos modos, eso es lo que algunas personas estaban pagando por mansiones horribles en un cuarto de acre en los EE.UU.

Las Pampas

Uruguay se basa sólo en dos cosas: la agricultura y el sector inmobiliario. Este país puede ser pequeño para los estándares de América del Sur (176.220 kilómetros cuadrados o 68.039 millas cuadradas, aproximadamente del tamaño de Washington), pero casi toda la tierra es utilizable.
La mayor parte del país se parece a Kansas o Nebraska, a Missouri o Illinois. No es desagradable, pero en su mayoría es plano con suaves ondulaciones. No hay nada más que campos interminables. Algunos cultivo de maíz, trigo, soja o alfalfa. Pero sobre todo lo que hay es ganado pastando. Sólo el ganado, incluso a los bajos precios actuales, asciende a un 35% -40% de las exportaciones totales del país.

El precio de la tierra fluctúa al mismo ritmo que el precio de las materias primas cultivadas en él. Bueno, el maíz, el trigo o la soja se ha triplicado en los últimos años. El ganado, sin embargo, no ha cambiado mucho. A mi modo de ver, esto representa una enorme oportunidad. Lo digo por varias razones pero, en esencia, creo que el ganado una de las mercancías más baratas por hoy, con un riesgo muy bajo.

La última palabra

Uruguay tiene sus problemas. Este es un lugar que hubiera debido estado en la cima del mundo. Una pequeña pero altamente educada población europea y demográficamente homogénea. Criminalidad escasa. Gran clima. Cientos de kilómetros de costa vacía. Algunos de los resorts de playa más importantes del mundo. Socialmente liberal. Religiosamente agnóstica. Producción agrícola enorme. Un paraíso fiscal y bancario. Al lado de dos vecinos grandes y vibrantes. ¿Qué más se puede pedir?

La respuesta se halla en otra pregunta que inevitablemente se producirá a medida que pasan tiempo aquí: ¿Por qué, con todas sus aparentes ventajas, no es Uruguay uno de los países más ricos del mundo? La respuesta, como casi siempre, es la misma: la estupidez política. En muchos sentidos – tamaño, clima, etnicidad, economía, ambiente – el lugar se asemeja Nueva Zelanda. Incluyendo errores y estupideces. Su historia está llena de esquemas colectivistas, algunos de los más altos aranceles y cuotas del mundo a las importaciones, y la destrucción constante de su moneda.

A pesar de estos problemas, Uruguay tiene mucho más a su favor que en su contra. Mi conjetura es que, como en Argentina, va a ver crecer mucho la inmigración de europeos ricos, que desertarán cada vez más de un continente que se hunde.
Los emigrantes son siempre lo mejor, es decir, la gente que más busca la oportunidad y la libertad. Y como Uruguay es tan pequeño, tendrán un efecto proporcionalmente mucho más grande que en su vecino del sur. El pronóstico es muy bueno. El lugar se encuentra ante una alta probabilidad de transformación de remanso tranquilo en un hotspot en auge.

Espero hacer más cosas allí en el futuro. Pero si Uruguay es el mañana, Argentina sigue siendo mi elección para hoy. Lo bueno es que sólo los separa un viaje de ferry a través del Plata. Les sugiero que bajen a hacerle una visita tan pronto como sea posible.

Saludos,
Doug Casey

Sobre el autor: Doug Casey, presidente de Casey Research LLC, es un autor de referencia para los inversores internacionales, y empresario. Viaja por el mundo en busca de oportunidades excepcionales en el sector inmobiliario y empresas infravaloradas en el sector de recursos naturales (metales preciosos, petróleo y gas, y más).

Residencia y domicilio: la Segunda Bandera

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La que denominamos Segunda Bandera de los PT’s, la de la residencia y el domicilio ofrece muchas alternativas, pero es tan imprescindible como la primera. Como principio de partida, todo PT debe obtener un permiso de residencia en un país distinto al de su nacionalidad (o ciudadanía), es decir, de donde tiene pasaporte. Si nos remontamos a los primeros escritos de Harry Schultz, en su teoría de las tres banderas, la residencia debe ser en un lugar que tenga las características de un paraíso fiscal para personas físicas.

Años más tarde, allá por los años 80, cuando se encontraron Harry Schultz y W. G. Hill, el primero había manifestado ya en diferentes escritos que disponer de una residencia oficial podría no ser necesario ni tan siquiera recomendable, ya que hasta el mejor paraíso fiscal puede cambiar sus reglas. Hacia 1985 se había posicionado totalmente a favor de que ningún gobierno tuviese su registro. Tras su experiencia de 25 años como PT, concluyó que el único momento en que se precisa contacto con un gobierno es aquél en el que expiden tu pasaporte. Una vez obtenido, ya se puede abandonar con presteza el país en donde se ha obtenido.

Residencia y domicilio son dos conceptos que son fundamentales en nuestra relación con Hacienda, ya que en función de dónde provienen nuestros ingresos y de nuestro lugar de vida habitual determina la cantidad de impuestos a pagar. Cada país tiene definido en su legislación fiscal los criterios para determinar si una persona, nacional o extranjera, debe considerarse residente, y por tanto residente fiscal, en ese país. En España, por ejemplo, Hacienda considera residente fiscal, y por tanto sujeto obligado tributario, a todo aquél que permanezca más de 183 días en territorio español, pero también a todo aquél cuyo principal núcleo de actividad económica esté en España. Dado que lo primero es actualmente complejo de comprobar en el espacio abierto europeo, Hacienda prefiere centrarse en lo segundo, es decir en investigar de dónde provienen realmente nuestros ingresos.

Es posible cambiar de residencia, e incluso documentarlo adecuadamente para demostrarlo ante Hacienda, pero son bien conocidos los casos de famosos deportistas, actores y cantantes que sólo residían en Andorra, Mónaco o Suiza sobre el papel, y eran constantemente aireados por los medios paseándose por España. Debemos partir siempre de considerar la inteligencia del adversario, en este caso nuestro derrochador gobierno, y por tanto, cuando abordemos un cambio de residencia éste debe ser real y demostrable, no hay otro camino.

Como ya puede fácilmente suponerse, dejar de ser residente en nuestro propio país, y dejar de presentar la “querida” declaración de Renta no es sencillo. Las autoridades fiscales te consideran por defecto residente hasta que no se presente un certificado emitido por las autoridades fiscales del nuevo país al que nos hayamos trasladado, en el que se acredite que somos residentes efectivos y que pagamos impuestos allá. Aún y así, la legislación establece claramente que si el país de destino se halla en la lista de paraísos fiscales establecida por la propia ley, la obligación de tributar se extiende hasta cinco años después de haber abandonado España.

Por este motivo, el plan del Dr. Hill no es tan sencillo. Propugna no residenciarse en ningún país y adoptar el status de turista no permaneciendo más de tres meses en el mismo país. Si ningún gobierno nos registra en sus archivos, habremos alcanzado el óptimo perfil bajo tan deseado y desapareceremos de todas las bases de datos.

Considerando las posibilidades reales, es posible residenciarse en otro país con un tratamiento fiscal más favorable que España, la cual está empezando a alcanzar la barrera de los impuestos confiscatorios en lo que a clase media se refiere, como podría ser Irlanda, Bulgaria, Letonia o Portugal, ninguno de ellos paraíso fiscal según la ley actual. Y, claro, ello implica marchar a vivir, trabajar y estar en ese país los períodos necesarios para justificarlo adecuadamente. A continuación, una vez obtenida la documentación y superado el escollo de la obligación de seguir tributando durante cinco años, ya es posible trasladar la residencia a un auténtico paraíso fiscal de personas físicas como Mónaco, Andorra o Bahamas. O simplemente dejar de rellenar impresos e iniciar nuestra vida seminómada de turista perpetuo, siempre y cuando dispongamos de una ocupación virtual que nos procure el sustento…. O vivir de renta..