Archivos Mensuales: junio 2017

¡Ya se acerca el día de la Libertad Fiscal!

Nos hallamos ya a mitad de Junio y, aunque puede parecer oportunista, conviene recordar que se acerca el día de la Libertad Fiscal, lo cual es siempre motivo de celebración.

Aunque en esta ocasión, antes que escribir un nuevo post, desearía recordar y reproducir el publicado hace unos pocos años por el blog Neoliberalismo.com con el título “Resistencia fiscal”. Es tan explícito, sintético y actual que creo vale la pena reproducirlo íntegramente para impedir que caiga en el olvido, pues expresa magníficamente lo que muchos pensamos. Mi agradecimiento y enhorabuena a este blog mexicano y a su autor Adolfo Rivero Caro. Ahí va, pues para vuestro disfrute y para difundir el mensaje del autor.

¿Cuánta de la riqueza que usted produce con su esfuerzo le es despojada por el Estado y cuánta finalmente queda en sus manos?

Una manera muy gráfica de responder a esta decisiva pregunta es el concepto Día de la Libertad Fiscal.

Si usted considera sus ingresos brutos de todo un año y los divide entre los 365 días, podrá determinar cuántos de esos días tiene que dedicar a trabajar para el Estado. En la fecha posterior a los días dedicados a mantener el gasto público, es cuando usted puede disfrutar –ahora sí- del fruto de su esfuerzo. Ese es su Día de la Libertad Fiscal.

Mientras más tarde en llegar ese día, peor para usted; mientras menos demore, tanto mejor para usted…y para el resto de los integrantes de la comunidad, porque el gasto que usted hace siempre será más benéfico para sus semejantes que cuando ese mismo dinero lo despilfarra el Estado.

El concepto y el término Día de la Libertad Fiscal fueron primeramente desarrollados por el empresario estadounidense Dallas Hostetler en 1948, quien incluso obtuvo una marca comercial que en 1971 cedió a la Tax Foundation, organización ciudadana que en Estados Unidos defiende los intereses de los contribuyentes, y que todavía lo hace en la actualidad.

https://taxfoundation.org/

Esta idea tan original parte de la ficción consistente en que cada uno trabaja desde el primero de enero para pagar sus impuestos y, luego de terminar de pagarlos, llega a trabajar para su propio bolsillo. Esta idea ha sido replicada por varias instituciones

En 1974, mediante un artículo que reproducimos más abajo, el gran Milton Friedman perfeccionó el concepto y propuso el nombre de Día de la Libertad Personal, aunque esta parte de su aportación no perduró. Lo que sí se mantuvo y que es más importante que una frase, es el que para el cálculo del Día se consideraran no los ingresos fiscales, sino el gasto del Estado. Los gobernantes hacen toda suerte de manipulaciones de términos para ocultar la magnitud de los impuestos, pero todo gasto estatal termina siendo pagado por los contribuyentes, pues el Estado no produce riqueza, ni siquiera cuando posee empresas.

Desde entonces organizaciones de contribuyentes y en general partidarios de la libertad económica en todo el mundo calculan cada año el Día de la Libertad Fiscal y los festejan. El Día de la Libertad Fiscal varía de país en país y de un año a otro, según sea la carga fiscal (entendida como el porcentaje que el gasto total del estado representa del PIB).

Así tenemos que debido a una carga fiscal menos onerosa, Taiwán, Singapur y Hong Kong celebran su día de la libertad en febrero, mientras que en el otro extremo lo celebran entre finales de junio y principios de julio países como Suecia, Francia y …España.

Y por supuesto la carga fiscal varía entre jurisdicciones sub-nacionales (estados, departamentos, condados, municipios), pero también según le nivel de ingresos de las personas. Las personas que mayores ingresos tienen celebran su Día de la Libertad Fiscal semanas después de la fecha en que lo hace el promedio de los habitantes.

¿Para qué y cómo celebrar el Día de la Libertad Fiscal?

El propósito central de calcular el Día de la Libertad Fiscal es ilustrar sobre el expolio del que son víctimas los contribuyentes y promover que estos luchen para reducirlo.

Hay otras economías desarrolladas con cargas fiscales mucho menores, que gracias a ello (además de libertad económica y respeto a los derechos de propiedad), accedieron al desarrollo y que no están en crisis como las europeas. Es el camino de éstas el que hay que imitar. Y para empujar en tal sentido es que debemos derrotar la tentativa de aumentar el expolio fiscal. El objetivo debe ser que el Día de la Libertad no sólo no se recorra a mayo o junio como pretenden los políticos, sino que se adelante a febrero como en Taiwán, Hong Kong y Singapur.

Los españoles dedican medio año a pagar impuestos

Un trabajador con un sueldo medio de 24.400 euros brutos al año dedica 182 días de trabajo al año al cumplimiento de sus obligaciones tributarias para sostener el Estado del Bienestar y empezar a generar ingresos para su propio disfrute. Así lo demuestra un estudio realizado por el Think Tank Civismo en 2015.

Así, este trabajador necesitaría 102 días de trabajo para pagar las cotizaciones a la Seguridad Social, 38 días para el IRPF, 25 para hacer frente al IVA, 11’5 para cubrir los impuestos especiales y, finalmente, 5’5 días para pagar otros impuestos. El Estado se lleva la mitad de la renta de los trabajadores, pero lo hace de una forma diseminada para que el contribuyente no se escandalice.

No obstante, no sólo se contabiliza la renta bruta, sino el coste total del trabajador para la empresa, al sumar también las cotizaciones del empresario a la Seguridad Social. Así, para una renta de 24.400 euros, el coste laboral sería de 31.696 euros

  • El 1 de julio los españoles celebran el Día de la Liberación Fiscal
  • El español medio tarda 182 días en trabajar para él mismo
  • Por primera vez en los últimos cinco años éste día se adelanta.

El impresionante y recomendable trabajo realizado por Cristina Berechet es de lo mejor que se ha publicado en lengua española y puede ser descargado íntegramente en este link:

https://www.civismo.org/es/investigaciones/informes/dia-de-la-liberacion-fiscal-2015

 

RF31h

Un nuevo día para festejar (“A New Holiday”)

                                                 por Milton Friedman

(Publicado en Newsweek en su edición del 5 de agosto de 1974 – Traducción: Resistencia Fiscal, México)

A medida que el silencio siguió a los fuegos artificiales (cada vez más sordos debido a las leyes de “protección” de los consumidores) del 4 de julio, se me ocurrió que este país necesita un nuevo día para completar nuestro Día de la Independencia Nacional. El nuevo día que podríamos festejar sería el Día de nuestra Independencia Personal, ese día en el año en que dejamos de trabajar para pagar los gastos del gobierno -federal, estatal y local- y empezamos a trabajar para pagar las cosas que solidaria e individualmente elegimos a la luz de nuestras propias necesidades y deseos.

El nuevo día de fiesta, por supuesto, tiene una fecha variable. Como muestra el cuadro adjunto, el total del gasto público ha crecido de un 10 por ciento de la renta nacional antes de 1929 hasta a alrededor del 40 por ciento actual. Durante el mismo período, el papel relativo del gobierno federal y los gobiernos estatales y locales ha cambiado. En 1929, los gobiernos estatales y locales gastaron más del doble de lo que gastó el gobierno federal; en 1970, el gobierno federal gastó casi dos veces más que los gobiernos estatales y locales. A medida que crecía, el Hermano Mayor se trasladó desde el ayuntamiento y del capitolio del estado a Washington.

Este cambio es principalmente un producto de los últimos 40 años, que data del inicio del New Deal. Durante el primer siglo y medio de existencia de nuestra nación, el gasto total del gobierno –según podemos juzgar con los escasos datos disponibles- no superó el 10 por ciento de la renta nacional excepto en tiempos de guerra importante. Y el gasto estatal y local fue, a lo largo de ese lapso, aproximadamente dos veces más grande que el gasto federal. El gasto total como porcentaje del ingreso nacional casi se duplicó en el década después de 1929, y luego casi se duplicó de nuevo en las próximas tres décadas.

Nuestros antepasados habrían celebrado el Día de la Independencia Personal al final el invierno y nuestros padres cuando el invierno se tornaba en primavera.

Nosotros ahora lo celebramos al final de la primavera. Si la tendencia continúa, nuestros hijos lo celebran en verano, y los hijos de nuestros hijos en otoño.

Una simple extrapolación estadística de las fechas registradas en la tabla para 1929 y años posteriores, da 1988 como el año en que el Día de la Independencia Personal coincidiría con el 4 de julio, Día de la Independencia Nacional, aunque en el momento en que esto ocurra el Gran Hermano no podrá permitir que la inocente alegría llame la atención sobre su intromisión en nuestras vidas y, por supuesto, todos los signos de fuegos artificiales habrán desaparecido bajo el ceño de desaprobación de la NARJFL (la Administración para Quitar la Alegría de la Vida).

La fecha variable del nuevo día de fiesta es una ventaja. El Congreso o el Presidente serían obligados a declarar la fecha de cada año. Esto obligaría a que uno u otro nos informe cada año, como no lo hacen ahora, cuánto el gobierno en su conjunto nos está costando. Tal anuncio público podría ser más eficaz que las recientes, tan cacareadas, reformas presupuestarias del Congreso para imponer una cierta disciplina al gasto público y quizás revertería la tendencia.

Por otra parte, permitiría a los candidatos políticos dedicados a la mejora de nuestra libertad individual a tener un slogan fácilmente publicitado: “Regreso del Día de la Independencia Personal al 31 de marzo” o cualquier otra fecha que pueda parecer factible.

 El gasto del gobierno como porcentaje del ingreso nacional

Año Federal Estatal y local Total Día de la Libertad Personal
1900 3.4 6.1 9.5 4 de febrero
1929 3.0 8.9 11.9 12 de febrero
1940 12.3 10.4 22,7 23 de marzo
1950 16.9 8.3 25.2 2 de abril
1960 22.4 10.4 32.8 29 de abril
1970 25.5 13.6 39.1 23 de mayo
1988 50.8 4 de julio

 Fuentes: 1929-1970, “Informe Económico del Presidente”, 1974; 1900 y 1988, estimaciones del autor.

Por supuesto, la fecha del Día de la Independencia Personal que se registra en la tabla es un promedio nacional. La fecha correcta varía de estado a estado. Tal vez, una vez que el Día de la Independencia Personal nacional ha sido establecido, cada estado tomará las medidas necesarias para establecer un Día de la Independencia Personal estatal.

¿Puede pensarse en una competencia más atractiva entre estados?

 

Bien, estimados lectores, como pueden ver, sobran nuevos posts, aquí se dice todo. Feliz día de la Libertad Fiscal. Celébrenlo, y vuelvan a la lucha.