PT en USA, una posible cuarta bandera y algunas reflexiones

Por motivos de mi actividad laboral retribuida, la que me permite vivir, me encuentro temporalmente en los Estados Unidos de América. Como siempre suelo recordar, la gran ventaja de no depender económicamente de este blog, es que en él puedo contar toda la verdad, y no tengo que vender nada a través del mismo, así que la información aportada es verídica y gratuita.

Pero vamos al tema del post. Sin haberlo querido nunca, pues ya tenía bastantes prevenciones al respecto, héme aquí en “The Land of Free” como usaban denominarla los Padres de la Constitución.

Acceder a este país para realizar cualquier tipo de actividad profesional es un verdadero infierno, tanto por los exhaustivos controles del servicio de inmigración, la dificultad y extensa burocracia que exigen el trámite de cualquier visado (a excepción del ESTA, el de turismo, digamos) y también la necesidad de habilitación interna para desarrollar cualquier actividad.

No digamos cómo este proceso afecta a la privacidad. Son varios los departamentos estatales que controlan tus movimientos desde que pisas el suelo de un aeropuerto estadounidense. Y a continuación, para obtener cualquier servicio hay que empezar a regalar tus datos personales por multitud de bases de datos de las que resulta imposible saber con quién están conectadas y quién accede a los primeros.

Una de las fascinantes novedades con las que se enfrenta el viajero es el historial de crédito. Sin él, uno no es prácticamente nadie en USA. Se requiere obtener una tarjeta, hacer operaciones pequeñas a crédito e ir construyendo un historial impoluto para demostrar que pagamos nuestras deudas. Y todo ello regalando nuestros datos a mil instituciones. Hablando de tarjetas, nadie sabe hasta dónde llegan nuestros datos al realizar operaciones con ellas (aunque esto ocurre en todas partes, no sólo en los USA). Todo está preparado para usar las tarjetas de débito y crédito, pero definitivamente no es una buena idea, si queremos privacidad.

Suscribirse a canal de TV por cable o a un proveedor de internet, comprar en Amazon, todo es login, login y más login. Gracias a Internet y los smartphones, la realidad supera de largo a la ficción y Gorge Orwell quedaría estupefacto  si pudiese ver la montaña de datos que Google, Facebook y demás coleccionan de todos nosotros, incluyendo nuestra ubicación geográfica en todo momento.

Hace poco terminé una segunda lectura pausada de la obra de JJ Luna How to be Invisible, The essential guide to protect your personal privacy, your assets and your life.  Una obra que recomiendo a todo el mundo, aunque sólo sea para tomar conciencia de que no vale ese planteamiento vital de “yo no tengo nada de que protegerme ni nada que ocultar”.  Nuestra vida puede complicarse en cualquier momento, por causas externas que no controlamos, y resultar perjudicados. Podemos ser objeto de investigación sin siquiera saberlo, y saberlo cuando ya es demasiado tarde. Leyendo a JJ Luna aprendemos cómo es de importante la privacidad y nos sensibilizamos a trabajar activamente por ella. El estilo de vida en la Norteamérica de nuestros días (y prácticamente en casi todo el mundo), funciona exactamente al revés, no paramos de regalar nuestra privacidad en internet y en las redes sociales.

Sin embargo, la buena noticia es que USA lleva camino de convertirse en el tax haven definitivo. Insistimos de paso en la denominación, puesto que la traducción al español es engañosa y el significado original de “refugio fiscal” se transforma en “paraíso fiscal”, lo cual confirma de paso la existencia de “infiernos fiscales”, que los hay.

Efectivamente, los Estados Unidos han sometido a la industria bancaria de todo el mundo al FATCA (Foreing Account Tax Compliance Act), obligándoles a reportar la información sobre clientes norteamericanos, y al resto a demostrar que no lo son (el famoso formulario W8-BEN). Pero ellos no corresponden recíprocamente, puesto que no comparten con nadie la información sobre extranjeros con cuentas en bancos o brokers norteamericanos.

Mientras la OECD se ensaña con las pequeñas jurisdicciones offshore y va socavando su industria bancaria y corporativa, más y más capitales salen de esas pequeñas islas tropicales y van a Wall Street. Mientras los rendimientos tributen como corresponde a los amigos del IRS, nadie más va a saber nada. Como complemento a la fechoría, mientras las incorporadoras de sociedades en jurisdicciones offshore van perdiendo mercado, Wyoming, Delaware o Nevada ven llegar montones de nuevas sociedades opacas.

Así pues, tengámoslo en cuenta, nuestro patrimonio será conocido y controlado, pero no lo dirán a nadie. Porque les interesa. Así de hipócrita y farisea es la casta gobernante en el país de las barras y las estrellas.

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España bloquea cuentas a ciudadanos chinos

El pasado diez de febrero, una extraña noticia sorprendía en los periódicos de las Canarias a los ciudadanos de las islas afortunadas, y poco después llegaba la noticia a la mayoría de periódicos españoles de gran tirada: El BBVA, principalmente, y algunos otros grandes bancos bloqueaban masivamente las cuentas bancarias de ciudadanos chinos residentes en España.

Al parecer, sin previo aviso, los bancos congelaron de la noche a la mañana los depósitos de este colectivo en cumplimiento de la Ley contra el Blanqueo de Capitales. Los afectados se quejaron del bloqueo absoluto de sus cuentas bancarias, lo que les impidió hacer cualquier tipo de operación, ya fuera ingresar, sacar dinero, proceder a pagos o realizar transferencias.

Mientras los sufridos comerciantes minoristas y trabajadores de origen chino se angustiaban, fuentes del sector aseguraban que el procedimiento iniciado por el BBVA no era exclusivo de esta entidad y que otras, como el Santander, ya lo han aplicado en distintos momentos en cumplimiento de la Ley 10/2010 de Prevención de Blanqueo de Capitales. Si bien, como señalan algunos afectados de la comunidad china en Canarias, nunca antes se había producido «de forma masiva», de golpe y sin previo aviso.

Como es de suponer, la situación produjo, además de angustia, un grave perjuicio a un colectivo integrado por muchos autónomos con negocio propio y que deben hacer frente a numerosos pagos constantes. Según el relato de algunos afectados, la entidad empezó a bloquear todas las cuentas «sin avisar», de modo que se enteraron de la paralización en el propio cajero automático, en el banco tras acudir a hacer una gestión o con un mensaje tras acceder a la aplicación móvil de la entidad.

De repente se encontraban con el mensaje de que no podían acceder a su dinero y de que debían dirigirse a la oficina, indicaba uno de los afectados.  Una vez en la entidad, se le obligaba a completar un formulario y aportar numerosa documentación. Entre otras cosas, se le pedía el certificado de residente, la nómina, la declaración de la renta y la copia del modelo 036 en el caso de los autónomos y las pymes. También se les preguntaba de dónde procedía el dinero y cuántos movimientos hacía en un mes, tras lo cual aún debían esperar, sin fecha fija, a que la entidad procediera al desbloqueo. En el mejor de los casos, la cuenta volvía a estar operativa en 48 ó 72 horas, si bien algunos de los afectados han asegurado llevar más de diez días esperando a que se descongelen sus cuentas.

Los afectados también se han quejado del oscurantismo de las entidades bancarias: “No cuentan nada. Dicen que son instrucciones de los superiores, que la cosa viene de Madrid pero nada más».

Según los bancos, la ley 10/2010  de Prevención de Blanqueo de Capitales obliga a las entidades bancarias a una “due diligence” más exhaustiva que antes y a actualizar más frecuentemente los datos de los titulares de cuentas bancarias. Nada que objetar hasta aquí.

Donde pasamos al campo de la interpretación libre, o directamente de la perversión normativa, es cuando las entidades bancarias se disfrazan de SEPBLAC (la agencia oficial para prevenir el blanqueo de capitales) y ante cualquier falta de documentación se entregan alegremente al bloqueo de las cuentas bancarias de personas reales.

Aparte de lo anecdótico del asunto y del mal rato que habrán pasado los afectados por esta nueva medida, improvisada y con aires de querer “amedrentar” a la población para demostrar que Gran Hermano está ahí, no estamos ante nada nuevo que no sepamos ya y sobre lo cual hemos advertido numerosas veces.

La banca, especialmente la gran banca, está en su papel, completamente alineada con el Estado y haciendo de perro de presa de Hacienda. El verdadero cliente de la banca es el Gobierno, los titulares de cuentas son carne de cañón, su dinero es del banco el primer lugar y en segundo de Hacienda, los particulares y autónomos sólo tienen un apunte bancario electrónico que indica su saldo, pero nada más.

Lo curioso del caso es que estas hazañas sólo se perpetran generalmente contra personas físicas, autónomos o pequeñas empresas absolutamente indefensas ante la gran banca. A las grandes compañías del IBEX35 o a otras multinacionales, no se les boquean las cuentas por no pagar el impuesto de sociedades. Aunque de seguro no hará falta puesto que pagan muy poco, o ninguno.

Ante estas arbitrariedades, el sentido común se impone. La banca ha pasado a ser una sub-delegación de Hacienda, gobernada por estafadores profesionales con licencia de impunidad.  Luego se quejarán de que su negocio se acabe por culpa de los bancos online y tratarán de impedir, con la ayuda de la represión fiscal, que nos llevemos el dinero al extranjero y a los bancos virtuales. Pero no queda otra.

La desafortunada historia de los ciudadanos chinos en Canarias, es otro recordatorio más de lo que nos puede ocurrir mañana a todos. Por cualquier ligero desliz fiscal o capricho gubernativo, podemos hallarnos con una mano delante y otra detrás sin acceso a nuestro dinero. Y eso no debe ser así. No debemos asumirlo con sumisión. Debemos recordar aquí que las cuentas bancarias en el extranjero con saldo inferior a 50.000  € no exigen la presentación del modelo 720 a la Hacienda española (aunque deben declararse los intereses si se generan), que los metales preciosos en cajas de seguridad fuera del sistema bancario no son reportables a Hacienda, y que algunos países fuera de Europa no aplican la Directiva Europea del Ahorro. En pocas palabras: hay precauciones que tomar. Y es mejor hacerlo siempre con previsión, antes de necesitarlas de veras.

PT en Venecia

Canaletto

Este verano pasado, entre viajes y viajes, tuve la ocasión de detenerme por un par de días en Venecia. Era el mes de Junio, y la presión turística ya empezaba a ser exasperante, como es habitual en verano. Pero esta maravilla del mundo mantiene su encanto y al recorrerla se apercibe uno de hasta qué punto Venecia forma ya parte de nuestro subconsciente.

Unos cuantos paseos por sus rincones más emblemáticos, incluyendo las islas de Burano y Torcello, fueron más que suficientes para rememorar la historia de esa ciudad-estado y lo que su ejemplo significa para todos los defensores de la libertad individual y la libre iniciativa.

Fundada en el 421, cuando los habitantes del Véneto, expulsados por ostrogodos y  lombardos, se refugiaron en estas tierras pantanosas de la desembocadura del río Po. Su situación “privilegiada” entre marismas y aguas pantanosas fue una acertada defensa respecto a los posibles invasores. El enfrentamiento entre Bizancio y el Imperio Carolingio resultó en su independencia en el 814.

Su excelente ubicación geográfica y su poderosa flota mercante pusieron a Venecia en la mejor de las posiciones para comerciar a lo largo y ancho del Mediterráneo convirtiéndose, además, en paso obligado de distintas rutas comerciales marítimas y terrestres. Hasta el siglo XI  Venecia lideró el comercio en este mar. A cambio de la ayuda al  imperio bizantino para enfrentarse a los normandos,  obtuvo libertad de comercio en todo el imperio sin pagar tasas aduaneras. Esta relación fructífera con Bizancio garantizó el tráfico marítimo y el comercio, hasta el punto de seguir comerciando con los musulmanes, incluso tras la prohibición decretada en el Concilio de Letrán (1261).

Venecia expandió su poder con el comercio de las sedas y especias de Constantinopla y de Alejandría, así como transportando esclavos, uno de los negocios más productivos, mediante la compra de esclavos del sur de Rusia y su venta en el norte de África. O vendiendo en Europa los que compraba en Alejandría y en Turquía.

En 1204 Venecia participó en la toma de Constantinopla y se repartió las tierras con los integrantes de la Cuarta Cruzada, quedándose con la mitad del territorio griego. Las galeras venecianas también llegaron al Atlántico, estableciendo bases en Southampton, Brujas y Londres. Signo del máximo apogeo fue la acuñación, en 1284, del Ducado de oro, que permanecería tres siglos como uno de los patrones monetario del mundo.

Conscientes de la importancia del espíritu emprendedor, desde el primer momento, la organización de la Sereníssima se esforzó por evitar que un solo hombre, el Dux, detentara todo el poder. Se estableció una forma republicana de gobierno, obligando al Dux con la “Promesa Ducal”, supervisado un “Gran Consejo” y un“Consejo Menor”, además de la “Quarantia” como Tribunal Supremo. Más adelante estas instituciones de gobierno se fundirían en la Signoria y también se creó un Senado. En 1310 se añadió el Consejo de los Diez, una organización similar a una policía secreta del estado. Al final del proceso, el Dux tenía un poder personal muy reducido y la autoridad era ejercida básicamente por el Gran Consejo, cuyos puestos se convirtieron en hereditarios a partir de 1297. Y aquí es donde se empezaron a torcer las cosas, pues una oligarquía de doscientas familias pasó a gobernar Venecia.

Con todo, en 1410, Venecia controlaba la mayor parte de la región, incluyendo ciudades como Verona y Padua, y más tarde hasta Brescia y Bérgamo. El mar Adriático se convirtió en el “mar veneciano”, cuyo poder se extendía hasta Chipre. A finales del siglo XV era el centro del comercio mundial y la mayor ciudad portuaria del mundo con más de 200.000 habitantes, alcanzando su máximo apogeo.

Otro factor clave del éxito comercial veneciano fue la tolerancia religiosa y social hacia los judíos y musulmanes. Esta tolerancia en materia religiosa permitió a los venecianos comerciar libremente con los países islámicos del norte de África, sirviendo de valiosos intermediarios entre éstos y Europa, sin que las diferencias religiosas fueran obstáculo alguno para las relaciones comerciales. Venecia demostraba preferir la expansión comercial antes que la política.

Con el judaísmo se seguía una política similar: se concedía libertad de asentamiento a mercaderes judíos en territorio veneciano, permitiéndoles ejercer el comercio y la industria sin restricciones. Ello favorecía a Venecia al darle a ésta un acceso privilegiado a las redes de contactos financieros que las comunidades judías de toda Europa habían conseguido preservar.

La Reforma protestante de inicios del siglo XVI no impidió que los venecianos mantuvieran excelentes relaciones comerciales con países del norte de Europa que habían abrazado el protestantismo, pese a las presiones de los Estados Pontificios y de España durante la Contrarreforma. Desde inicios de siglo la Santa Sede había intentado que Venecia implantase en sus dominios el Tribunal de la Inquisición, pero los gobernantes venecianos rechazaron aplicar en la práctica toda medida que les privase de sus relaciones comerciales con los no católicos, preservando sus contactos financieros con el Reino de Inglaterra y las ciudades protestantes del norte de Alemania.

A inicios del siglo XVIII, debido al descubrimiento de América y a las guerras con los turcos, Venecia entró en una abierta decadencia política y financiera mientras la aristocracia hereditaria, empobrecida,  se mantenía en el gobierno. Estos se convierten en una costosa carga financiera para el gobierno al recibir pensiones estatales para subsistir. A pesar de ello, la aristocracia impedía a la burguesía el ascenso social, mientras desdeñaban trabajar en ocupaciones burguesas y la burocracia local se superpoblaba. Los intentos de reforma política en 1760 y 1774 fracasaron por la oposición de la oligarquía a permitir la renovación de sus cuadros o abrir sus puertas a burgueses adinerados que pudieran salvar la situación.

En esas circunstancias, la República halla un nuevo filón de riqueza en la lotería y los juegos de azar, así como en la prostitución oficialmente tolerada, atrayendo a Venecia visitantes adinerados de toda Europa, y espectáculos de ópera, teatro y otras diversiones destinadas a  aquéllos.

El 15 de mayo de 1797, el ejército de Napoleón desembarcó en la Plaza de San Marcos. No hubo resistencia. La república que había sido envidia del mundo se entregó al invasor sin rechistar. Las razones por las que Venecia se rindió como lo hizo siguen desconcertando a los historiadores. La ciudad se había transformado en la capital del placer, de los carnavales, la galantería y del buen vivir. Era una ciudad que había desatendido su otrora poderosa flota y en la que la marinería vivía del proxenetismo. Una ciudad, en definitiva, que había dejado de creer en sí misma.

Los franceses, por su parte, decían haber traído la libertad  al rincón más libertino del mundo. En San Marcos se podía leer: “La libertad se preserva mediante la obediencia de la Ley”, o “La libertad naciente queda protegida por la fuerza de las armas”: haciendo buena aquella ley no escrita según la cual el grado de libertad del que disfruta un pueblo es inversamente proporcional a la grandilocuencia con que se proclama.

Pero el régimen político de Venecia, todavía aparecía en el siglo XVIII como un modelo para los filósofos de la ilustración debido a las características de esta «república oligárquica» en años en que el absolutismo se expandía por Europa. De hecho, la existencia de un sistema político basado en libertades civiles para los ciudadanos (pese a que la ciudadanía fuese accesible para muy pocos), el sistema de controles mutuos entre el Consejo Mayor y el dux, el hecho de que los controles mutuos no debilitaran la autoridad central ni su capacidad represiva (mostrada en el Consejo de los Diez), y los cuidados de la élite para que los principales cargos de la administración pública no fueran acaparados, motivaron el interés de los escritores de la Ilustración por la República de Venecia. Jean-Jacques Rousseau se inspiró en ella, tras haber trabajado como asistente del embajador francés en Venecia, y conocer personalmente su sistema de gobierno, para escribir, al retornar a París, su obra cumbre El contrato social en 1762.

Venecia nos ofrece pues una lección completa de historia, en la que podemos descifrar las causas de su despegue económico (libertad, espíritu emprendedor, oportunidad geopolítica, baja fiscalidad, gestión del riesgo, alianzas comerciales, poder gubernamental controlado). Y en la que podemos rastrear las causas de su declive (oligarquía vitalicia, empobrecimiento económico por esclerosis institucional, burocracia, freno a la libre iniciativa, embrutecimiento social). Qué  gran lección de cómo proceder (y qué evitar) cuando de prosperar se trata.

Paseando por sus canales, viendo la apabullante belleza de sus palacios y a la vez el deterioro constante de la ciudad, se lleva uno el mejor recuerdo de Venecia, el más imborrable: uno constata el imparable ciclo de ascenso y declive de los imperios y cómo, cuando el sistema se corrompe, toda la belleza creada por el hombre puede  ser engullida por el inexorable devenir de la historia.

Las Islas Cook, como cuarta bandera

cook islands

Las Islas Cook están ubicadas en el Hemisferio Sur, a la misma latitud relativa que Hawaii, a 1.900 millas al noreste de Nueva Zelanda.

La isla principal, Rarotonga,  es de origen volcánico, con una elevación máxima de 2.100 pies. Rarotonga está conectada con los EE. UU. mediante vuelos directos sin escalas desde el  aeropuerto internacional de Avarua hacia Los Ángeles. Los viajeros de EE. UU. también pueden llegar a las Islas Cook a través de Nueva Zelanda, Australia o Tahití.

Un moderno sistema de comunicaciones, con teléfono y banda ancha de alta calidad, conecta las Islas Cook con cualquier parte del mundo.

Las Islas Cook tienen una forma de gobierno parlamentaria, similar a la de Inglaterra y Nueva Zelanda. Su Majestad la Reina Isabel es la jefa de estado. La defensa externa del país es mantenida por Nueva Zelanda.

El Gobierno del país se ha comprometido públicamente a apoyar a las Islas Cook como centro financiero internacional. Los tribunales son independientes y siguen los procedimientos y prácticas de la ley inglesa. Las apelaciones son para el Tribunal de Apelaciones y de allí para el Consejo Privado de Su Majestad (un cuerpo de la Cámara de los Lores), en Londres.

Los abogados en ejercicio en las Islas Cook suelen ser graduados de las facultades de derecho de Nueva Zelanda.

Las Islas Cook son ampliamente consideradas como la principal jurisdicción para la creación de fundaciones y fideicomisos de conservación de activos. Fue el primer centro financiero internacional en promulgar una legislación específica para la protección de activos. Esta legislación se modifica progresivamente para asegurar que las características de preservación del patrimonio continúen manteniendo el ritmo actual, y está considerada como una de las más modernas de su clase. Lo cual ha sido probado y ratificado muchas veces ante el Tribunal Superior de las Islas Cook, un tribunal presidido por jueces recientemente retirados del Tribunal de Apelaciones o el Tribunal Superior de Nueva Zelanda.

En las Islas Cook no existen:

  • Impuestos a la renta de los fideicomisos internacionales
  • Impuestos de sucesiones, patrimonio o impuestos similare,s aplicables a los Fideicomisos Internacionales

Los ingresos del gobierno provienen de los aranceles de importación, el impuesto al valor añadido (IVA), el impuesto a los salarios, el impuesto sobre la renta de las personas residentes, los impuestos a la transferencia de bienes inmuebles y los derechos de licencia misceláneos así como los derechos de timbre. Hay una tarifa de $ 300 por año para registrar un fideicomiso bajo la Ley de Fideicomisos Internacionales (que normalmente es pagado por el Fiduciario).

Son el lugar ideal para un fideicomiso legal offshore, debido a su estabilidad, comunicaciones, leyes favorables y un alto nivel en la planificación financiera internacional.

Entre los refugios fiscales del mundo, las Islas Cook tienen una gran reputación de honestidad y trato justo. Las instituciones financieras de las Islas Cook seleccionan las personas con las que hacen negocios. Como política estricta y de largo plazo, no aceptarán fondos procedentes de fuentes cuestionables. La política de “manos limpias” practicada en las Islas Cook ha dado sus beneficios. Desactiva cualquier posible sospecha de que se haya establecido un fideicomiso para un propósito inadecuado.

Las leyes de las Islas Cook desalientan los litigios aventureros. Las tarifas de contingencia para demandas están prohibidas:

  • Un demandante que no demuestra su caso puede ser obligado a pagar las costas legales del demandado.
  • Se le puede solicitar a un demandante que fije una fianza antes de proceder con un litigio.
  • Los premios por daños punitivos nunca son exigibles en las Islas Cook.
  • Los tribunales de las Islas Cook no respetarán las decisiones de los tribunales extranjeros con respecto a las transferencias a un Fideicomiso Internacional registrado.

Incluso, si un litigante en cualquier lugar del mundo logra ganar un pleito en nuestra contra,  le resultará difícil alcanzar el patrimonios transferido a un fideicomiso de protección financiera como indemnización. Tiene reglas claras y definidas que protegen los fideicomisos, al eliminar permanentemente la incertidumbre sobre la validez de las transferencias de patrimonio a los mismos.

Reglas de tiempo

En particular, según la Ley de Fideicomisos Internacionales de las Islas Cook, una transferencia a su fideicomiso está protegida y no puede ser anulada, si se cumplen estas condiciones:

  • Realizó la transferencia antes del evento que dio lugar al litigio contra usted; o
  • Realizó la transferencia más de dos años después del evento que dio lugar al litigio; o
  • El evento ocurrió dentro del período de dos años y el acreditado no presentó una acción legal para hacer valer su reclamo dentro del año posterior a la transferencia.

Reglas sustantivas

También bajo la Ley de Fideicomisos Internacionales de las Islas Cook, incluso si el acreedor cumple con las estrictas reglas de tiempo, para hacer que la transferencia de patrimonio se anule debe probar también…

  • Que su principal objetivo al hacer la transferencia fue defraudar a ese acreedor en particular; y
  • Que la transferencia lo dejó con activos insuficientes para satisfacer su reclamo.

Y debe probar esos dos puntos más allá de una duda razonable. Como una cuestión práctica, la primera regla de tiempo es la disposición más importante. Significa que si se transfiere patrimonio a un Fideicomiso hoy y luego mañana está involucrado en algún litigio, su transferencia estará sólidamente protegida bajo la ley de las Islas Cook. No puede ser revertido. Los futuros acreedores potenciales están excluidos.

Requisito estricto

No obstante, la Ley de Fideicomisos Internacionales de las Islas Cook no ayuda a nadie a escapar de sus deudas existentes por las cuales se hayan hecho demandas adecuadas y oportunas. Por lo tanto, para garantizar la capacidad de que un Fideicomiso salvaguarde el patrimonio familiar, no se debe transferir “demasiado”.

¿Cuánto es “demasiado”?

Como una limitación estricta, no debe transferir tanto que no pueda pagar sus deudas existentes y razonablemente previsibles (incluida una asignación razonable para cualquier obligación contingente, como los préstamos que haya consignado).

Se suele recomendar que cada cual enfoque esta limitación con cautela. A menos que su abogado le indique lo contrario, es una sugerencia prudente no transferir más del 50% del patrimonio neto (estimado conservadoramente), a un Fideicomiso de Protección Financiera de en períodos de 12 meses.

Privacidad

Si valora la privacidad, apreciará que las Islas Cook son un lugar especialmente cómodo para un fideicomiso offshore. La privacidad es la norma en las Islas Cook. Es lo que los habitantes de las Islas Cook desean para sí mismos, y es lo que las instituciones financieras de Cook ofrecen a clientes legítimos de todo el mundo.

En las Islas Cook, la tradición de privacidad se ve reforzada por el derecho común. Cada institución financiera y cada profesional financiero tiene la obligación legal de proteger la información dada en confianza por un cliente o cliente.

Y un Fideicomiso Internacional de las Islas Cook está libre de ese gran enemigo de la privacidad financiera: el impuesto a las ganancias del capital. Debido a que no existe un impuesto a la renta aplicable en las Islas Cook, su Fiduciario no tendrá que presentar una declaración de impuestos para su Fideicomiso.

Para obtener las protecciones disponibles bajo la Ley de Fideicomisos Internacionales de las Islas Cook, el Fideicomisario registrará su Fideicomiso con el Registro de Fideicomisos (una oficina gubernamental). Sin embargo, el registro solo se referirá al nombre y la fecha del Fideicomiso y al nombre del Fiduciario.

Ni el Otorgante, ni el Protector ni ningún Beneficiario serán divulgados en el registro. Al transferir patrimonio a un fideicomiso en las Islas Cook, se establece una Zona de Privacidad para toda su vida financiera.

Un administrador fiduciario de las Islas Cook no responderá a consultas sobre un fideicomiso (incluso para reconocer su existencia) de agencias de informes de crédito, compañías de mercadotecnia, agencias gubernamentales u otros recolectores de información en los EE. UU.

Un aspirante a litigante podría llegar a descubrir que tiene “algo” en las Islas Cook, probablemente al rastrear sus transferencias de dinero e inversiones. Pero incluso si logra saber que puede que exista un Fideicomiso, no podrá descubrir qué hay en él o cómo se gestiona. Para el litigante, será una caja negra impenetrable.

Comparación con otras jurisdicciones

 En recientes estudios, en los que se han comparado la eficacia y prestaciones de las jurisdicciones que ofrecen incorporación de fideicomisos, las islas Cook, junto a la de Nevis, han obtenido las mayores valoraciones, según NTL Trust.

 

 

 

Trusts y Fundaciones: herramientas para la cuarta bandera.

Si bien nuestra intención inicial era describir la interesante oportunidad para establecer nuestra cuarta bandera en las islas Cook, en el Pacífico, hemos visto rápidamente que para una buena comprensión de los motivos y argumentos que se expondrán, era necesario previamente alguna explicación sobre los instrumentos legales que se emplean para depositar nuestros activos en una jurisdicción determinada.

Así pues, mejor dedicar esta entrada “aperitivo” a esos dos instrumentos, ampliamente conocidos en el mundo de las estructuras offshore: los trusts y las fundaciones.

El trust es una figura jurídica procedente del derecho anglosajón. Se trata de un contrato privado por el cual una persona física o jurídica (el “Settlor”) transfiere bienes o derechos a otra persona de su confianza, con el fin de que lo controle y administre en beneficio de terceras personas, normalmente familiares o allegados.

La persona de confianza que administra el trust, en el mundo moderno, suele ser un agente especializado (el “Trustee”’), de cuya gestión se benefician una serie de personas o sociedades designadas en la escritura de constitución del mismo..

Los bienes transferidos al Trustee devienen de su titularidad, pero en beneficio exclusivo de los beneficiarios, frente a quienes ostenta una obligación de tipo personal. El Trustee tiene una propiedad, por ende, nominativa o legal sobre dichos bienes, pero con la obligación de administrarla en pro de los beneficiarios y bajo las prerrogativas estipuladas por el Settlor en el documento constitutivo.

Su primer antecedente histórico lo encontramos en el llamado contrato de fiducia romano, por lo que a menudo la denominada relación fiduciaria se considera sinónimo del trust. No obstante, es en los siglos XII y XIII donde, en el derecho inglés, adquiere sus principales características actuales.

En aquella época era frecuente que caballeros que partían a guerras y cruzadas, transfirieran sus propiedades a un amigo u hombre de confianza. Este debía administrarlas en beneficio de la esposa y los hijos menores de edad del caballero, que en aquella época no podían ejercer el derecho de propiedad directamente. Normalmente también recibía instrucciones sobre cómo proceder en caso de fallecimiento del caballero. Los repetidos abusos que se producían por parte de estos hombres de confianza, hizo que la corte de justicia de la época, la Court of Chancery,  desarrollara una serie de normas para garantizar el cumplimiento de estas relaciones de confianza, que se denominaron como trusts. Es en ese momento cuando adquieren plena validez jurídica.

Resumiendo, estas son las figuras que intervienen en un trust:

  • Otorgante (Settlor): la persona a la que originalmente pertenece el bien y que decide transferirlo.
  • Administrador (Trustee): persona o entidad encargada de administrar el bien.
  • Beneficiario(Beneficiary): la(s) persona(s) designada(s) para recibir las ganancias obtenidas con el bien y, al vencimiento del contrato, el propio bien.
  • Activos(assets): es el bien o bienes objeto del contrato.
  • Escritura de constitución (Trust deed): el contrato privado en el que se recogen las condiciones que debe cumplir el administrador.
  • Protector (Appointor): Es una figura opcional que se puede designar para supervisar al administrador o al que incluso se le puede dar potestad de sustituirlo por otro en caso necesario. Normalmente el protector es una persona de confianza del otorgante, o un despacho profesional especializado.

La clave para comprender el funcionamiento del trust reside en la manera en que la ley inglesa, la Common Law, interpreta el derecho de propiedad. En la Common Law se reconocen dos maneras diferentes de ejercer la propiedad. Por un lado existe el legal ownership o legal estate, es decir, la titularidad o propiedad legal de un bien. Por otro lado, el llamado beneficial ownership o equitable estate, que podríamos definir como el derecho de uso y disfrute. Este concede ciertos derechos sobre el bien a una persona distinta de su propietario legal. El concepto de doble propiedad, aceptado por la ley inglesa y tan diferente a la clásica concepción unitaria e indivisible de la propiedad de el Código Civil español y del derecho continental en general, es lo que hace del trust una herramienta enormemente flexible, con muchísimas posibilidades y aplicaciones.

Así, se produce una situación compleja en la que el administrador es el propietario legal del bien, pero no tiene un dominio completo sobre el mismo, ya que a su vez tiene una obligación personal frente a los beneficiarios. Estos tienen derecho de recibir el bien, en el momento que se haya estipulado en la escritura de constitución, y en algunos casos también a utilizarlo y a disfrutar de él.

Si por ejemplo el objeto del contrato fuese una propiedad inmobiliaria, el administrador figuraría como propietario legal en la escritura de compra-venta. Su dominio sobre la casa no obstante, no sería completo, ya que a su vez tendría la obligación legal de transferírsela a los beneficiarios en el momento que se haya establecido previamente. Por otro lado, los beneficiarios, si se acordó de esa manera, también podrían tener el derecho a disfrutar de la casa, por ejemplo para vivir en ella.

Este tipo de situaciones jurídicas son reguladas y aceptadas con naturalidad por la ley inglesa, y ello es así fundamentalmente por razones históricas.  En la tradición anglosajona, el único dueño absoluto de las tierras era el rey, el cual concedía a sus vasallos el uso y disfrute de las mismas y la facultad de dedicarlas a diversos fines. El propietario último seguía siendo el rey, mientras que sus súbditos se convertían en meros “inquilinos” o “tenants” de las tierras. De este modo, ya en la Edad Media se producía esa distinción entre propiedad legal y beneficial, que comentábamos anteriormente.

Es por ello que el trust es una figura jurídica íntimamente ligada a la Common Law y es aceptado en la mayoría de los países de influencia anglosajona, como lo son los Estados Unidos o los países de la llamada Commonwealth, antiguas colonias británicas. Por el contrario, es inexistente en prácticamente todos los estados que basan sus sistemas legales en el llamado Código Civil o derecho continental, es decir, la mayoría de los países de Europa (entre ellos España) y Latinoamérica. El código civil entiende el derecho de propiedad como un dominio absoluto, en exclusiva, definitivo, y por tanto lo considera como algo indivisible.

En el ámbito internacional, diferentes tipos de trusts sirven para los más variados propósitos: inversiones conjuntas, agrupar las participaciones de pequeños accionistas,  para administrar las inversiones privadas de un cargo público y evitar el conflicto de intereses o para garantizar pagos y transacciones en Internet (escrow).

En el ámbito privado, los trusts suelen utilizarse como alternativa o complemento al testamento o para administrar diferentes intereses privados y familiares. Durante las últimas décadas se ha hecho popular el llamado offshore trust, que recibe este nombre por estar constituido en una jurisdicción offshore. Se emplea sobre todo para proteger el patrimonio personal y familiar frente a potenciales acreedores o posibles demandantes (por diversos motivos como divorcios, conflictos laborales, embargos, etc.), aunque también con fines de planificación fiscal y sucesoria.

Algunas jurisdicciones offshore han promulgado leyes especialmente estrictas y favorables que dotan a los trusts constituidos en su territorio de gran protección y seguridad jurídica. Sin embargo su utilización por parte de ciudadanos residentes en países con legislaciones basadas en el Código Civil, no ha estado exenta de dificultades, aunque esté constituido en el exterior, si el trust maneja bienes y derechos que se encuentran situados en el país de residencia fiscal del otorgante o de los beneficiarios. Por ello también tendrá implicaciones legales y fiscales en dicho país. La falta de reconocimiento por parte de la legislación del país en el cual se encuentran situados los intereses económicos, y la diferente interpretación del derecho de propiedad, puede acarrear serios problemas jurídicos. Estos se producen especialmente en aspectos fiscales, en los relacionados con la transmisión de bienes (especialmente los inmuebles) o en el transcurso de juicios o demandas por cualquier motivo. En este caso las decisiones judiciales, debido a la falta de legislación aplicable, a menudo son imprevisibles y poco favorables.

Para tratar de ofrecer una solución a este tipo de problemas en las jurisdicciones de derecho continental, el 1 de julio de 1985 se presentó en la ciudad de la Haya el “Convenio sobre la ley aplicable a los trusts y su reconocimiento”, el cual entró en vigor el 1 de enero de 1992. Sin embargo, hasta la fecha, pocos han sido los países que lo han ratificado: Holanda, Luxemburgo, Italia y Suiza.

Al margen del tratado, existen actualmente sólo tres países europeos bajo derecho continental que no sólo reconocen al trust, sino que lo han recogido en sus ordenamientos jurídicos. Holanda permite la formación de una versión muy limitada del mismo, Mónaco lo reconoce siempre y cuando haya sido creado fuera de sus fronteras e incluso permite constituirlo dentro del principado, cuando las personas que lo hagan sean ciudadanos de países que a su vez lo permitan también. Esto quiere decir que en la práctica sólo pueden hacerlo los ciudadanos de países anglosajones. El principado de Liechtenstein es la única jurisdicción de derecho civil en Europa, que lo acepta plenamente en su ordenamiento jurídico y permite además su constitución sin limitaciones.

Por otro lado, varios países latinoamericanos, han introducido en sus legislaciones el fideicomiso, una figura jurídica que se asemeja bastante al trust. Sin embargo el fideicomiso, al ser típico de las jurisdicciones de derecho civil, está bastante más limitado en sus aplicaciones. Esto es debido a que no reconoce la existencia de la doble propiedad típica en la Common Law. Por este motivo, su utilización se circunscribe generalmente al mundo de los negocios, en especial para la presentación de garantías en diferentes tipos de transacciones.

En el derecho continental existe, no obstante, una figura jurídica medianamente similar: la llamada fundación privada. Las más conocidas son la panameña y la de Liechtenstein, aunque también existen variantes con más o menos restricciones en diferentes países europeos y caribeños. Estas fundaciones pueden ser empleadas de una manera muy eficiente, para la planificación fiscal y para la protección del patrimonio.  Incluso pueden llevar a cabo, sin mayores problemas, las funciones de un fideicomiso. Es de destacar sin embargo, que su inigualable versatilidad y flexibilidad, hacen del trust anglosajón una extraordinaria herramienta para la gestión tanto de intereses corporativos como privados y lo convierten en una figura jurídica y económica única en el mundo.

Por otra parte, conviene tener presente que no existe un registro central de trusts, con lo que es un instrumento que brinda una máxima confidencialidad entre las partes y terceros al mismo.

En España, la figura del trust no está reconocida jurídicamente. Es decir, no existe una normativa que la ampare, por lo que se trata de una entidad jurídica al margen de la legalidad. No obstante, el uso de trusts offshore es legal siempre y cuando el beneficiario último lo declare a las autoridades fiscales del país en el que reside fiscalmente.

Existen varias jurisdicciones offshore especializadas en la constitución y administración de trusts. Las más conocidas son las Islas Vírgenes Británicas y Nevis en el Caribe, Nueva Zelanda y las Islas Cook. Ahora sí estamos en condiciones de analizarlas en la próxima entrada.

Perpetuo Turista tiene un competidor!!

Permítanme amablemente los lectores del blog que hoy no hablemos de ninguna de las cinco o seis banderas que sustentan nuestra filosofía PT. Y es que el tema de hoy es que a este blog le ha salido un competidor. Así es: turistaperpetuo.com  ya está en la red.

La página la publica un viejo conocido: Christian Korwan. En la misma página citada hay un link hacia su página personal. Christian lleva poniendo en práctica desde hace mucho tiempo, al menos desde que lo conozco, mucha de la teoría de las cinco banderas y es de los que ha conseguido llevar la filosofía PT a la práctica.

Así pues, bienvenida sea la nueva página que habla de los PT. No cabe decir que en nuestro blog somos liberales y libertarios, y que la competencia hace al mundo más eficiente. Por eso nos gusta la competencia. Por eso y porque siempre es mejor contrastar las opiniones de varias fuentes, así como divulgar cuanto más mejor los principios del Perpetuo Turista y la teoría de las cinco banderas.  Siempre es cuestión de apostar por la libertad individual y de rechazar el dirigismo de Papá Estado.

Cada uno será libre de opinar sobre el contenido de la página de Christian. Por el momento aún es incipiente y no acumula demasiados contenidos. No obstante, ya ofrece algunos servicios, de pago, además de la suscripción a una newsletter.  Prometedor.  En esto de los blogs, la clave es la constancia, la persistencia y un contenido capaz de despertar el interés del lector. Provoca un cierto horror la sensación de que llegue un día en el que no haya nada sobre lo que escribir.

En cualquier caso, y aunque amistosamente hemos calificado de competencia a esta nueva página,  declaramos la fidelidad a nuestros principios. Perpetuo Turista se llama así para mantener el orden de las iniciales idéntico al inglés, el idioma original del Perpetual Traveller, Prior Taxpayer, Prepared for Tomorrow, etc, etc. Y no vamos a cambiar.

Asimismo, el segundo principio del blog – y el de mi vida profesional en general – es que no se debe cobrar por lo que puede hallarse investigando en la red. Los servicios de pago nunca serán objeto de este blog – puede que de otras páginas, alguna está en proyecto, pero no en este blog – ya que lo que aquí se divulga es opinable y discutible, es conocimiento universal.

Otro aspecto delicado es la disposición a dar consejo. Se requiere una buena mezcla de conocimientos financieros,  jurídicos, fiscales y de internacionalización para ofrecer consejos solventes por internet. Muy delicado, repito. Este blog ofrece opiniones y divulgación, pero de esto a dar consejos, hay un gran trecho.

La verdadera profesionalidad exige definir bien el producto ofertado y evitar el café para todos. Quizá nuestro aporte como crítica constructiva a la página de Christian es que arriesga la confusión de ciertos términos: independencia, libertad financiera, vida sin Estado, crear empresas,…… Con todo ello resulta fácil y probable emocionar al lector que busca algo pero no sabe exactamente qué.

En este blog hemos optado deliberadamente por el lado aburrido. Creemos en la auto-motivación y en el impulso de cada uno para crear su destino. Huimos del consejo y los adoctrinamientos, queremos que tú construyas tu futuro, y que no dependas de nadie, ni de nosotros. Sólo que reflexiones y cuestiones todo lo que te rodea. Eso es todo. Fin del seminario.

Con todos estos comentarios, creo haber saludado bastante la feliz iniciativa de Christian,  desearle mucha longevidad y éxito a la nueva página, y repetir que la competencia es buena y sana, pero también que este blog expresa con mayor claridad que nunca el apego a sus principios.

Y ahora sí, llega el momento de pensar en la próxima entrada….¿que tal una visita al Pacífico? Hablaremos sobre las islas Cook, un interesante lugar para la creación de fideicomisos (trusts) bien lejos de nuestra regulada Europa. Hasta entonces!

 

 

Los suecos se rebelan contra la sociedad sin dinero en efectivo

Banking_Nordicbank

Maddy Savage, a través del blog The Freeboter, del entrañable y pionero Coronel James Whitehead informa de que Suecia está ganando la carrera para llegar a ser el primer país del mundo sin efectivo, pero está aumentado la preocupación porque ello empieza a causar dificultades en la vida normal a los colectivos de tercera edad así como a otros grupos vulnerables.

Ninguno de los bancos que rodea la impecable plaza Odenplan de Estocolmo manejan ya dinero en efectivo.

En el local de la cadena de cafeterías más grande del país, solo se puede pagar el café y el bollo de canela de cada mañana con tarjeta o con el teléfono móvil. Ya no hay posibilidad de usar monedas o billetes si quieres subirte a uno de los brillantes autobuses azules que pasan zumbando.

Sin embargo, para los suecos ya no es raro que en este barrio del centro de la ciudad, no se pueda usar efectivo en los últimos años. La gran mayoría de los bancos de la nación han dejado de permitir a los clientes retirar o ingresar efectivo.

Muchas tiendas y restaurantes suecos ahora solo aceptan tarjetas o sistemas de pago  a través del móvil. Solo un cuarto de las personas que viven en Suecia dicen que usan efectivo por lo menos una vez a la semana mientras que un “boom” de pagos por móvil, con tarjeta y online ha hecho que la proporción de transacciones en efectivo en el sector minorista caiga de alrededor del 40% en 2010 al 15% hoy, según el banco central.

Sin embargo, mientras que la prisa de Suecia por adoptar pagos digitales ha recibido mucha publicidad global, y con frecuencia se señala como un ejemplo de la innovación de la nación nórdica, existe una creciente preocupación sobre el ritmo del cambio.

Algunos se preocupan por los desafíos que plantea para los grupos vulnerables, especialmente los ancianos. “Mientras exista el derecho a usar efectivo en Suecia, creemos que las personas deberían tener la opción de usarlo y poder poner dinero en el banco”, dice Ola Nilsson, portavoz de la Organización Nacional Sueca de Pensionistas, que está presionando al gobierno en nombre de sus 350,000 miembros.

“No estamos en contra de la sociedad sin efectivo, solo queremos evitar que vaya demasiado rápido”.

Ha habido un auge nacional en pagos móviles, con tarjeta y online. Pero Majlis Jonsson, de 73 años, que ha vivido en Odenplan durante más de 20 años,  dice que todavía le gusta “pagar con efectivo con la mayor frecuencia posible” y teme que en un futuro ya no sea posible.

“A veces, en lugares que no conozco, no me siento segura de usar mi tarjeta”, argumenta la ex maestra.

Como ella no tiene una computadora en casa y se siente insegura al usar Internet, la tendencia a la vida sin efectivo también le está encareciendo la vida puesto que la mayoría de los bancos suecos dejaron de aceptar cheques hace años y han aumentado las tarifas de las transferencias bancarias en sucursales.

Recientemente, la Sra. Jonsson tuvo que pagar 75 coronas (€ 7,11) para enviarle el dinero a una amiga que reservó en su nombre un billete de tren para ella online: “Es una gran cantidad de dinero. Los bancos son tan ricos….. Por supuesto, siempre dicen que se puede hacer de forma gratuita en Internet, pero es un problema, porque todavía algunos de nosotros no sabemos cómo hacerlo”.

Viktor Sjoberg, un asesor de clientes del banco SEB, dice que el banco quiere ofrecer una combinación de mundos físico y digital. Las cifras de Eurostat sugieren que estas personas forman parte de una minoría cada vez menor, con el 85% de los suecos de entre 16 y 74 años operando las cuentas bancarias en línea en 2017. Esto se compara con un promedio en la UE del 51% y del 68% en el Reino Unido.

Pero la Organización Nacional Sueca de Pensionistas argumenta que los suecos que no pueden o que no aceptan la tendencia al mundo sin efectivo pueden terminar sintiéndose aún más excluidos que en cualquier otra parte. “No debería ser más caro si no puede usar dispositivos digitales”, dice Nilsson, que cree que los bancos se han centrado demasiado en reducir los costos.

“Queremos ver más capacitación digital para personas mayores. Esta podría provenir de los propios bancos o de más fondos del estado para ayudarnos a apoyar a nuestros miembros y otras personas mayores”.

SEB, uno de los bancos más grandes de Suecia, ya ha comenzado a ofrecer lo que describe como “soporte de aprendizaje” en muchas de sus ubicaciones, pero el movimiento se produce cuando el banco está cambiando su modelo aún más allá de los servicios tradicionales en la ventanilla. El efectivo solo se maneja en siete de las 118 sucursales de SEB.

El banco anunció recientemente un nuevo enfoque para proporcionar herramientas digitales en las sucursales, diseñadas para alentar a los visitantes a completar las tareas bancarias, con personal disponible para responder preguntas si se estancan.

“Creemos en una mezcla entre el mundo digital y el mundo físico”, dice Viktor Sjoberg. Está convencido de que traer más servicios basados ​​en dinero en efectivo “iría en contra de las demandas del cliente”.

“No es necesario mantener viva una infraestructura si nadie la usa”, dice.

El banco central de Suecia, el Riksbank, ha adoptado un tono más cauteloso. En su informe anual de febrero, dijo que si bien la transformación de la infraestructura de pagos de la nación era “esencialmente positiva”, tenía que tener lugar “a un ritmo que no creara problemas para ciertos grupos sociales ni excluyera a nadie del mercado de pagos”.

Mientras tanto, el gobernador del banco, Stefan Ingves, ha argumentado que la eliminación de monedas y billetes podría poner en riesgo a todo el país si Suecia se encuentra con una “crisis o guerra seria”.

En este contexto, una comisión parlamentaria sueca ha comenzado una importante revisión de estas y otras consecuencias potenciales de una economía libre de efectivo, y se espera que este informe se publique más adelante este año.

La Dra.. Bogusz cree que los pensionistas se pondrán al día con la tendencia sin efectivo:
“Definitivamente existe la sensación de que la desaparición del efectivo es inevitable, por lo que se trata principalmente de mitigar cualquier implicación”, dice la Dra. Claire Ingram Bogusz, investigadora post-doctoral en la Escuela de Economía de Estocolmo, que estudia el creciente uso de plataformas de pago digital en Suecia.

“En el contexto de estos debates, creo que los pensionistas se pondrán al día … Tanto el Riksbank como el gobierno están muy interesados ​​en apoyar a los grupos vulnerables”.
Sin embargo, dice que aunque el alto nivel de confianza de los suecos en las instituciones y las nuevas tecnologías ha jugado un papel importante en que las personas adopten una economía más libre de efectivo, las preocupaciones sobre el fraude y la protección de datos ahora influyen en el debate.

“Los suecos son muy confiados, pero creo que eso está cambiando. Por ejemplo, el reciente escándalo de Cambridge Analytics ha hecho que las personas sean más conscientes de cómo se utilizan sus datos”, dice ela Dra. Bogusz.
A pesar de la caída a nivel nacional en el uso de monedas y billetes, una encuesta realizada por la firma encuestadora sueca Sifo a principios de este mes sugirió que siete de cada 10 suecos aún desean que se pueda pagar en efectivo en el futuro.

Los resultados reflejan las opiniones divididas de los clientes del Kafe Orion en Odenplan, un café independiente que se ha unido a numerosos restaurantes y tiendas suecos para prohibir todos los pagos en efectivo.

“No veo que sea bueno estar completamente sin dinero en efectivo porque creo que debería haber una opción para usar efectivo, por ejemplo, si Internet se cae”, dice Agata Oleksiak, una estudiante de 23 años.

Pero su amigo Johan Johnson, de 24 años, no está de acuerdo: “Puede usar su tarjeta en línea y en cafeterías, y ya no veo el uso de dinero en efectivo. Por supuesto, su tarjeta podría ser robada, pero su seguro pagará para ello. “Creo que el efectivo está desfasado y ya no es realmente necesario”.

Ya lo ven. El consejo de este blog, para todos los “wannabe” PT’s: disponga de un fondo de reserva para al menos seis meses de gastos básicos en efectivo. Ahorre e invierta en diferentes divisas y si tiene la fortuna de disponer de un patrimonio mayor de 100.000 €, empiece a acumular algo de oro físico, fuera de su país de residencia fiscal, por supuesto.